Estudiantes de secundaria en Estados Unidos forman parte de una creciente red que, presuntamente, ayuda a armar a algunos de los cárteles más poderosos de México.
- De acuerdo con funcionarios de Washington y expertos en narcotráfico, los jóvenes consiguen pistolas y rifles de alto calibre y los venden casi exclusivamente a miembros de los cárteles radicados en Estados Unidos, reportó The New York Times.
- Autoridades estadunidenses afirman que los grupos criminales mexicanos recurren cada vez más a adolescentes y jóvenes adultos en estados fronterizos como Arizona, señala la publicación.
Funcionarios policiales indicaron que estas redes crecen debido a la proximidad con México, la gran presencia de miembros de cárteles de la droga que viven en Estados Unidos y la promesa de dinero fácil; señalaron que el proceso se ha acelerado por las nuevas tecnologías, incluidas las aplicaciones de mensajería en WhatsApp y Telegram.
- Uno de los adolescentes relató al medio que para iniciar el negocio él y sus amigos reunieron 700 dólares de la venta de bocadillos y trabajó en un restaurante; uno de ellos ya tenía 18 años y pudo comprar un rifle tipo Kalashnikov en un distribuidor autorizado, el cual vendieron en mil 200 dólares.
Inmediatamente después, invirtieron en más armas, una y otra vez. “Lo que hagan y a quién maten no me importa, siempre y cuando gane mi dinero. Estoy seguro de que no son inocentes”, añadió.
- Los jóvenes traficantes afirmaron que normalmente guardan las armas en escondites o en sus viviendas, hasta que los miembros del cártel las recogen. A veces, pagan a otros estudiantes para que transporten las armas a través de la frontera y las entreguen en lugares designados en México.
Miles de estadunidenses indignados se manifestaron en redes sociales en apoyo a la víctima de una violación grupal denunciada en la Universidad Cornell, en el estado de Nueva York, ante la amenaza de que se revele su identidad, luego de que el periodista Michael Tracey pidiera ayuda para dar a conocer su nombre, bajo el argumento de que desea “evaluar su veracidad”.
Los mensajes de apoyo con el hashtag #IAmJaneDoe –un seudónimo que se utiliza habitualmente en el sistema judicial estadunidense para proteger la identidad de una persona– se multiplicaron en TikTok, X e Instagram, en miles de perfiles que afirman ser la denunciante, con el objetivo de defender el derecho de las víctimas de agresiones sexuales a permanecer en el anonimato.
- La mujer, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, afirmó que fue drogada con ketamina, agredida y violada por siete miembros de la fraternidad Chi Phi, en 2024, cuando tenía 20 años. Las autoridades se negaron inicialmente a presentar cargos, pero la investigación se reabrió el lunes.
- El presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, calificó de “profundamente perturbadora” la presunta agresión, señaló que pesaría sobre la universidad durante los próximos años y prometió una mayor transparencia, en medio del creciente enfado por cómo gestionó el caso la institución.
El traslado de las armas hacia México
Para entregar las armas, los adolescentes rara vez se arriesgan a cruzar directamente la frontera internacional con cargamentos ilegales.
- Los adolescentes pueden entregar los arsenales en estacionamientos o viviendas del lado estadounidense de la frontera, donde redes logísticas de adultos vinculadas directamente con los cárteles asumen la responsabilidad de trasladarlos a México.
- En algunas zonas rurales de Arizona, determinadas partes del armamento, especialmente rifles tácticos, son entregadas a “moileros” o pasadores que cruzan a pie por áreas del desierto donde el muro fronterizo es inexistente o vulnerable.
Según la investigación del NYT, una parte importante de este flujo de armas está dirigida principalmente a abastecer al Cártel de Sinaloa.
- El grupo criminal utilizaría estas redes de jóvenes estadounidenses debido a la facilidad con la que permiten mantener distancia entre sus líderes operativos y la adquisición física de los rifles.
El reclutamiento ocurre entre compañeros y en redes sociales
- Para reclutar adolescentes, los cárteles mexicanos no seguirían necesariamente un modelo basado en coerción o amenazas directas. De acuerdo con la investigación, recurren a la psicología adolescente, las redes sociales y los vínculos de amistad.
Las agencias de seguridad, incluida la DEA, y departamentos de policía fronterizos han identificado patrones específicos de reclutamiento, entre ellos el modelo piramidal o “boca a boca”.
- De acuerdo con el NYT, los operadores de los cárteles rara vez se acercan directamente a las escuelas. En su lugar, utilizan a los propios estudiantes como intermediarios y les ofrecen tratos lucrativos a cambio de cruzar un cargamento o conseguir un arma.
Una vez que un estudiante tiene éxito y presume dinero en efectivo, ropa de marca o un automóvil nuevo, sus compañeros comienzan a preguntarle cómo lo consiguió. De esta manera, el estudiante se convierte en reclutador de sus propios amigos de la escuela y crea una red local basada en la confianza mutua.
Otra modalidad ocurre a través de plataformas digitales, donde se publican videos cortos con música popular, fajos de dólares, automóviles de lujo y textos ambiguos para atraer a jóvenes. Incluso pueden utilizar emojis para evadir los filtros de moderación de plataformas como Meta o TikTok.
Cuando un menor muestra interés mediante un comentario o un mensaje directo, la conversación se traslada de inmediato a aplicaciones encriptadas como WhatsApp o Telegram.
- Una vez que aceptan participar, algunos adolescentes reciben pequeñas cantidades de dinero, como 50 o 100 dólares, por manejar un automóvil entre dos puntos dentro de la misma ciudad estadounidense o por comprar legalmente un arma aprovechando los vacíos legales.
“Después de mi primera venta dije: ‘Eso es todo, ¡ya la hice!’. No quiero ser pobre, ¿y por qué voy a serlo si ya encontré la manera?”, dijo al medio traficante de 18 años que se hace llamar El Flaco.
- Funcionarios y exfuncionarios de la ley afirmaron que los cárteles suelen utilizar adolescentes para el contrabando de armas porque, por lo general, enfrentan sentencias más cortas si son capturados, tienden a tener historiales limpios y pueden ser atraídos con facilidad por la promesa de dinero rápido.
- Los jóvenes rara vez se detienen a pensar en lo que ocurre una vez que las armas cruzan la frontera. “Lo que hagan con las armas ya no es mi problema mientras yo tenga mi ganancia. Y a los que matan no los matan por inocentes”, dijo El Flaco, de 18 años, en referencia a los cárteles.
Dinero y estatus social, entre los incentivos para los jóvenes
De acuerdo con las investigaciones de las agencias de seguridad y los testimonios recopilados por las autoridades, el margen de ganancias para los estudiantes de bachillerato puede ser elevado, llegando a duplicar o triplicar el valor de la inversión original de un arma en cuestión de días.
- Para un adolescente, este incentivo económico puede resultar especialmente atractivo. Según los datos incluidos en la investigación, algunos jóvenes pueden obtener entre 1,000 y 5,000 dólares en un solo fin de semana por realizar transacciones que consideran de bajo riesgo.
Posteriormente, ese dinero puede convertirse en ropa de diseñador, dispositivos electrónicos de gama alta o vehículos que presumen dentro de sus círculos escolares.
- “Para los jóvenes, tristemente, esta es una oportunidad para ganar dinero rápido, tal como lo sería cometer otros tipos de delitos”, dijo al medio AJ Gibes, agente especial a cargo de la división de campo de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) en Phoenix.
Para muchos jóvenes de comunidades fronterizas aisladas o marginadas, participar en estas dinámicas también puede otorgarles un estatus social inmediato entre sus pares. Posar en redes sociales con armas de alto poder en el desierto o pagar las cuentas durante fiestas escolares puede convertirse en un incentivo adicional que, según la investigación, los cárteles fomentan de manera intencional.
- De esta forma, el dinero y el reconocimiento social pueden funcionar como mecanismos de atracción y permanencia dentro de estas redes. Mientras los adolescentes asumen directamente los riesgos asociados con la compra, el traslado o la entrega de las armas, los líderes criminales permanecen alejados de la adquisición física del armamento.
Cómo investigan las autoridades el tráfico de armas
De acuerdo con el medio, para combatir estas redes, la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y el Departamento de Justicia de Estados Unidos han intensificado sus operaciones tácticas y legales para desmantelar células dedicadas al tráfico de armas.
El Departamento de Justicia modificó su estrategia para no concentrarse únicamente en perseguir a los líderes de los cárteles, sino también en imputar penalmente a las redes de suministro conformadas por ciudadanos estadounidenses jóvenes que compran las armas.
- Además, la ATF utiliza el software eTrace como herramienta de inteligencia forense para conectar armas recuperadas en escenas del crimen en México con compradores en Estados Unidos.
- En colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR) de México, las autoridades mexicanas registran los números de serie en el sistema eTrace.
- Si un rifle utilizado por el Cártel de Sinaloa en un tiroteo es rastreado y se determina que fue comprado semanas antes en una armería o mediante una transacción privada en Arizona, la ATF puede abrir una investigación sobre el comprador original.
En el ámbito digital, agentes de la ATF pueden infiltrarse en estos chats grupales haciéndose pasar por compradores o vendedores de armas.
Al rastrear pagos digitales realizados mediante aplicaciones de transferencia como Zelle, Venmo o criptomonedas, las autoridades buscan identificar a las personas detrás de perfiles anónimos antes de que el armamento llegue a la frontera.
- Además, las agencias federales están aplicando la Ley de Comunidades Más Seguras (Bipartisan Safer Communities Act) aprobada en Estados Unidos, que tipificó de manera explícita el tráfico de armas y las “compras prestanombre” (straw purchasing) como delitos federales graves.
Anteriormente, los jóvenes que compraban armas para otras personas podían recibir sanciones menores relacionadas con documentación falsa.
- Bajo los nuevos lineamientos federales aplicados por los fiscales estadounidenses, los estudiantes de preparatoria y otros adultos jóvenes que actúan como prestanombres enfrentan penas de hasta 15 a 25 años de prisión federal, de acuerdo con la información incluida en la investigación citada.
- The New York Times expone así cómo jóvenes estadounidenses pueden quedar integrados en redes de suministro de armas vinculadas con organizaciones criminales mexicanas mediante mecanismos que combinan compras, robos, redes sociales, aplicaciones de mensajería y relaciones entre compañeros de escuela.
Reclutamiento de niños y adolescentes en TikTok
En un país donde tres de cada diez personas tienen entre cero y diecisiete años el reclutamiento probado de niños y adolescentes por parte de organizaciones criminales, como los cárteles de la droga, representa un problema de capital importancia.
En tiempos recientes el hampa localizó la veta dorada de la juventud, en sus estratos nativos digitales (centennial y alfa), y fagocitó satisfactoriamente los recovecos digitales en los que se refugia para acceder a ella en aras de nutrir un ejército criminal de reserva que hacia 2019 agrupaba a 30 mil menores insertos en las filas de la delincuencia organizada, de acuerdo con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).
- No obstante, algunos años antes organizaciones como la Fundación Cauce Ciudadano fueron más allá del conservadurismo de datos y estimaron que esta cifra podría afincarse en los 75 mil niños, niñas y adolescentes, de entre los cuales existirían al menos unos 21 mil casos relacionados de homicidio doloso y más de 7 mil desapariciones, esto último según lo describe Reinserta en su estudio Niñas, niños y adolescentes reclutados por la delincuencia organizada.
Diversos departamentos e institutos de investigación consagrados a estudios criminológicos y de inteligencia militar, tanto en América Latina ( la Universidad Militar de Colombia) como en Estados Unidos (West Point), han llamado la atención sobre el papel de TikTok en la conformación de identidades culturales ancladas en la apología del narcotráfico, catalizada por la rápida y viral normalización de discursos tabú que finalmente se yerguen tótems gracias al formato empleado por la plataforma (de video corto, efímero, simple y atractivo) y a la escasa regulación de sus contenidos.
- En este sentido, acusan que la espontánea y masiva proliferación de cuentas aparentemente gestionadas por usuarios inmersos en el trasiego de drogas, o al menos volcados a glorificar y difundir el lujoso y osado estilo de vida -aunque reservado solo a sus mandos- que acarrean los dividendos de esta lucrativa economía ilícita, han contribuido sobremanera a que las audiencias jóvenes, blanco demográfico de estas plataformas, desarrollen una suerte de “consumo ligero”.
Es decir, acrítico y aspiracional, de la narcocultura y el complejo andamiaje simbólico y estético que la acompaña, lo que finalmente invita a la joven psique a desdibujar la violencia y el sufrimiento que subyacen a la actividad criminal.
TikTok permite a juventudes en contextos vulnerables, y de limitada movilidad social, interactuar lo mismo con noticias y actualizaciones sobre el narcotráfico que con los despliegues de derroche, bonanza, poder y adrenalina de sus hacedores.
- A través de la aprehensión de mitos como el del ‘narco benefactor’ o el outlaw venido a más desde la marginalidad, el consumidor llega incluso a legitimar los actos del sicario o el narcotraficante y a disculpar la ilegalidad que les enmarca, es esta una peligrosa sopa primigenia que le lleva a considerar ese modus vivendi como una alternativa viable para escalar socialmente y alcanzar ciertas mieles de otro modo asequibles tan sólo en espacio de generaciones atadas a formas honestas y ‘correctas’ de ganarse la vida.
Las perspectivas únicas del submundo criminal que ofrecen redes sociales permisivas como TikTok permitieron la configuración de un ecosistema digital en el que colindan e interactúan múltiples condiciones existenciales y dinámicas juveniles de todo tipo, la cultura narco se infiltra en lo mainstream y hace parte, poco a poco y en razón de algoritmos, de la cultura popular.
- Este fenómeno, adicionado a la insensibilización de los jóvenes hacia a las consecuencias reales de la empresa narcotraficante, posibilita que el crimen organizado despliegue anzuelos, tretas y ofertas de empleo, configurando así un potencial banco digital de reclutamiento de dilatados alcances.
- Recien el Colegio de México, a través de su Seminario sobre Violencia y Paz, emitió un informe en el que indicó que, aunque el Gobierno Federal obtuvo pruebas de que varias de las jóvenes víctimas del Rancho Izaguirre, campo de adiestramiento y exterminio del Cártel Jalisco Nueva Generación, fueron contactadas y reclutadas por TikTok
El hallazgo catalizó el desmantelamiento de únicamente 39 cuentas dedicadas a este fin; “No estamos haciendo realmente nada al respecto”, apuntó en consecuencia Rodrigo Peña, director del seminario.
A decir del estudio, TikTok, en sus laxas configuraciones actuales, asiste al narco en la formación de la próxima generación de sicarios. En razón de ello los investigadores participantes lograron identificar, mediante el análisis de una vasta muestra de contenidos disponibles en la plataforma, lo que nombraron “tres relatos de reclutamiento digital”.
- El primero de estos relatos, “enrolarse en lo criminal” se conforma de videos en los que explícitamente se invita al usuario a incorporarse al cártel, de acuerdo con los autores del informe, este contenido recurre a mostrar un “espacio deseable”, postales de camionetas de lujo blindadas que atraviesan la sierra y patrullan al son de corridos y hurras de las huestes armadas que llevan a cuestas; se busca persuadir al joven al otro lado de la pantalla a buscar la identificación con este grey, apelan a su deseo de pertenencia y a la necesidad de construir una identidad. “El crimen organizado se presenta no sólo como opción laboral, sino como identidad y prestigio”.
Al segundo relato, el seminario dio el nombre de “conexión emocional”. Sin invitaciones explícitas, el contenido exhibe todo el poderío que el capital simbólico de la narcocultura es capaz de conjurar: armas, autos de lujo, joyas, dinero, narcocorridos, fiestas y desmesura, hibris en una palabra. Estos videos pretenden anular la racionalidad del individuo y desordenar sus afectos por medio de la incitación del deseo y la aspiración.
- El gancho lo demuestran los comentarios. Reacciones del tipo “Te envié DM”, “info”, “jalo” o “¿Cómo entro?”, demuestran que los usuarios buscaron un contacto ulterior con quien gestiona dicho contenido en aras de emplearse y con suerte acceder a tales recompensas.
- “Bélico” es el mote asignado al último relato descrito en el informe del Colmex, el contenido alude directamente al rol activo del sicariato, hombres y mujeres jóvenes que aparecen a cuadro portando equipo táctico, peinando los montes, en tareas de vigilancia y hasta en combate.
- Niños y adolescentes que son retratados llevando consigo armas de todo tipo y calibre, chalecos antibalas, parches que les adhieren a unidades y roles específicos, envían saludos a camaradas y amenazas a sus enemigos, se asignan un nom de guerre y firman con él mensajes del tipo vive rápido, muere joven.
En el manual de West Point
A partir del ataque de Hamás contra Israel, el 7 de octubre de 2023, el Centro de Lucha contra el Terrorismo de West Point, es decir, la academia militar de los Estados Unidos, incluyó a TikTok en el largo listado de plataformas de redes sociales que dado su alcance global sin restricciones, las bajas barreras de entrada y la posibilidad de anonimato se convierten “en entornos ideales para difundir propaganda, reclutar seguidores e intercambiar información operativa”, esto en manos de organizaciones terroristas.
- Según explica el cuaderno de West Point titulado ¿De TiTok al terrorismo? el ataque de los islamistas sobre Israel desencadenó un alud de publicaciones en la plataforma destinadas a disfrazar mensajes radicales para captar la atención de las audiencias más jóvenes y nativas digitales con la intención de fomentar el surgimiento de ‘lobos solitarios’ en Europa.
- Y aunque el fenómeno no puede extrapolarse sin cambios ni matices a la realidad de México frente al narcorreclutamiento, la academia militar estadunidense fue enfática en apuntar que la capacidad de esta red social para utilizar videos cortos, memes y otras imágenes estilizadas para lograr una identificación cultural con ciertas audiencias no es explotada únicamente por organizaciones terroristas de oriente próximo.
Si bien el documento fue publicado por West Point en 2023, dos años antes de que la administración trumpista de Estados Unidos designara a los cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras, hoy día los grupos acusados en dicho cuaderno y el crimen organizado mexicano se encuentran bajo la misma categoría y varios de los hallazgos de la academia militar bien describen las estrategias del narco en TikTok, no sólo en cuanto al reclutamiento y a la difusión de símbolos, códigos y etología criminal, el narcocontenido también engloba lo que en el texto se denominan “módulos de aprendizaje electrónico”, una suerte de tutoriales que amalgaman desde metodologías de impresión 3D de armas, fabricación de bombas o la adaptación de drones bombarderos, todas empresas en las que, de hecho, sí incurren grupos como el CJNG y el Cártel de Sinaloa.
En un funesto epílogo, los autores del estudio del Colmex apuntan que en México el reclutamiento criminal no está titpificado como un delito, un detalle capaz de rendir al gobierno mexicano frente a un eventual reclamo de Estados Unidos en torno de este asunto, el de las redes, el narco y el terrorismo./PUNTOporPUNTO
























