La INVERSIÓN fija acumula 18 meses en TERRENO NEGATIVO en MÉXICO

Las cifras también mostraron una divergencia entre el gasto público y privado. En cifras originales, la inversión privada cayó 5.42% anual en febrero, mientras que la pública avanzó 3.5%.

La economía mexicana confirmó el débil arranque del año durante febrero, luego de que la inversión fija bruta y el consumo privado extendieran sus retrocesos mensuales en medio de un entorno marcado por la incertidumbre comercial, el deterioro en la confianza y un menor dinamismo interno.

De acuerdo con cifras del Inegi, a inversión fija bruta cayó 0.8% mensual en febrero, con lo que sumó dos meses consecutivos de contracción. La principal debilidad volvió a concentrarse en la maquinaria y equipo, que retrocedió 2.28% mensual y acumuló cinco meses seguidos a la baja.

  • Al interior de este componente, la inversión en maquinaria y equipo de origen nacional cayó 1.62% mensual, hilando siete meses de retrocesos, mientras que la de origen importado descendió 2.79%.
  • En contraste, la construcción mostró un crecimiento marginal de 0.11% mensual tras la caída de enero. Sin embargo, el segmento no residencial, que es clave para la expansión industrial y manufacturera, volvió a mostrar debilidad con una contracción de 0.13%.
  • A tasa anual, la inversión fija bruta se contrajo 3.58% en febrero, con lo que acumuló 18 meses consecutivos en terreno negativo, la racha más prolongada desde el periodo entre noviembre de 2018 y febrero de 2021.

Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que las caídas en la inversión responden “a la percepción de deterioro en el estado de derecho y la incertidumbre respecto a la relación comercial con Estados Unidos”. La especialista advirtió que esta debilidad limita la capacidad productiva del país y, por ende, el crecimiento económico de largo plazo.

El deterioro fue más severo en maquinaria y equipo, que cayó 9.10% anual, su mayor retroceso para un febrero desde 2020. Destacó especialmente la debilidad de la inversión nacional, con una contracción de 13.62%.

Las cifras también mostraron una divergencia entre el gasto público y privado. En cifras originales, la inversión privada cayó 5.42% anual en febrero, mientras que la pública avanzó 3.5%.

Consumo privado suma dos retrocesos mensuales

Por otro lado, el consumo privado en el mercado interior cayó 0.46% mensual en febrero, sumando dos meses consecutivos de retrocesos, algo que no ocurría desde finales de 2024.

  • La disminución estuvo impulsada por una caída de 0.89% en el consumo de bienes nacionales y de 0.26% en servicios nacionales. En contraste, el consumo de bienes importados repuntó 1.90%.
  • En términos anuales, el consumo privado apenas avanzó 0.93%, su menor crecimiento desde julio de 2025. El consumo de bienes nacionales cayó 2.91%, su peor desempeño para un febrero desde 2021, mientras que el consumo de servicios nacionales registró su primera caída anual desde marzo de ese mismo año. Banco Base atribuyó la debilidad del consumo al deterioro del mercado laboral, la desaceleración de las remesas y la caída en la confianza del consumidor.

Por su parte, Monex señalo que tanto la inversión como el consumo continúan afectados por la incertidumbre relacionada con la revisión del T-MEC y las medidas arancelarias vigentes para exportaciones mexicanas de alto valor agregado.

“A menos de dos meses de la revisión, se observa una falta de claridad sobre la evolución de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, lo que mantiene un sesgo de cautela entre inversionistas y empresarios”, indicó la institución financiera.

México necesita consolidación fiscal para conservar grado de inversión: Banamex

México necesita niveles de crecimiento más altos y una consolidación fiscal exitosa para que, en el mediano plazo, las agencias calificadoras de valores no quiten el grado de inversión, consideró Banamex.

  • El banco indicó que la decisión anunciada ayer por Standard & Poors (S&P), de modificar de estable a negativa la perspectiva para nuestro país no es sorpresiva, pues desde septiembre del año pasado había alertado sobre una rebaja en la nota en caso de verse un debilitamiento en las finanzas públicas.

“En el caso de que México no logre acelerar el crecimiento económico de manera sostenible y realizar una consolidación fiscal exitosa (incluyendo las finanzas de las empresas públicas), en el mediano plazo podría perder el grado de inversión”, indicó Banamex en una nota especial publicada en su reporte económico.

También, dijo, esto podría ocurrir “en la eventualidad de un choque adverso significativo (como un deterioro económico relevante), lo que hace apremiante atender las vulnerabilidades en caso de querer mantener ese estatus”.

  • Las agencias calificadoras de valores evalúan la capacidad de gobiernos y empresas para cumplir con el pago de sus obligaciones financieras. Entre las más reconocidas a nivel internacional se encuentran S&P, Moody’s y Fitch Ratings.
  • El grado de inversión es una categoría que otorgan estas empresas a países o consorcios con capacidad considerada suficiente para cumplir con sus compromisos financieros y con un menor nivel de riesgo de impago. México todavía mantiene dicho estatus con estas tres agencias, las más relevantes a nivel global.
  • Según Banamex, S&P cambió la perspectiva de la calificación de México por la debilidad de las finanzas públicas, el bajo crecimiento económico y el aumento esperado de la deuda, además de advertir que podría reducir la nota crediticia del país si no se contienen los déficits y los pasivos contingentes, particularmente los relacionados con Petróleos Mexicanos (Pemex).

Los economistas del banco agregaron que, en caso de que Moody’s reduzca la calificación de México, el país quedaría en el último escalón del grado de inversión en esa escala, nivel en el que Fitch ya lo mantiene, mientras que S&P conservaría una nota un nivel superior, aunque con perspectiva negativa.

S&P cambia a negativa la perspectiva de México por deuda y bajo crecimiento

S&P Global Ratings revisó la perspectiva crediticia de México de estable a negativa, citando resultados fiscales persistentemente débiles, niveles de deuda en aumento y un crecimiento económico débil.

La firma modificó sus perspectivas al tiempo que reafirmó la calificación de México en BBB, dos escalones por encima del grado especulativo, y a la par con Indonesia y Grecia.

  • México está cada vez más cerca de perder su codiciada calificación de grado de inversión. La nota de S&P coincide con la de Moody’s Ratings, que también le asigna una perspectiva negativa. Mientras tanto, Fitch Ratings sitúa al país justo un nivel por encima del grado especulativo, con una perspectiva estable. Una rebaja a grado especulativo por parte de dos de las tres principales firmas obligaría a algunos gestores de fondos a vender bonos del gobierno.

“La perspectiva negativa refleja el riesgo de una consolidación fiscal muy lenta, debido en gran medida al bajo crecimiento económico, lo que resulta en un aumento más rápido de lo esperado de los niveles de deuda pública y una mayor carga de intereses”, dijo S&P en un informe.

La presidenta Claudia Sheinbaum diseñó un paquete de rescate para la empresa estatal de perforación petrolera, Petróleos Mexicanos. Según S&P, el apoyo continuo a la compañía “seguiría agravando la rigidez fiscal de México “.

La incertidumbre en torno a la revisión de este año del acuerdo comercial T-MEC también está afectando la confianza inversionista.

México debe frenar deuda para mantener el grado de inversión

México enfrenta el desafío de contener el crecimiento de la deuda pública en un entorno de bajo crecimiento económico, con el objetivo de preservar el grado de inversión y evitar una eventual rebaja en su calificación soberana, coincidieron especialistas.

Sergio Luna, economista en jefe y director de nuevos negocios de Banco Mifel, dijo que, “ante una expansión económica que estimamos en apenas 0.8 por ciento para este año, el Gobierno deberá evitar un incremento excesivo de la razón deuda/PIB y atender las recomendaciones de Standard & Poor’s”.

La advertencia surge luego de que la calificadora modificó de estable a negativa la perspectiva de la deuda soberana en moneda extranjera, ubicada en ‘BBB’.

  • Expuso que la nota crediticia del país está en riesgo si no se reduce oportunamente el déficit fiscal ni se contiene el crecimiento de la deuda, el pago de intereses y los pasivos contingentes. “Son comentarios que no deben soslayarse. Después del choque de un déficit amplio de casi 6 por ciento del PIB en 2024, los esfuerzos de consolidación han quedado cortos respecto de la meta y el bajo crecimiento económico implica que la relación deuda/PIB no juega a favor”.
  • Asimismo, sostuvo que mantener los apoyos fiscales a Pemex y CFE dificultará corregir la trayectoria de la deuda. “Lo que hay que intentar entonces es corregir el numerador y, en este frente, mantener los mismos apoyos fiscales a Pemex y CFE difícilmente llevará a un resultado distinto”, afirmó.

Consideró que en el caso de Pemex debe reconocerse que la empresa está quebrada y asumirlo. Luego, se debe enfocar en la producción y exploración, compartiendo riesgos con el sector privado, además de reducir su exposición en transformación industrial, área en la que ha mostrado ser pésima.

Indicó que los apoyos recurrentes a las empresas estatales seguirán presionando las finanzas públicas, mientras que conservar el grado de inversión resulta clave para que México permanezca en índices globales de bonos y mantenga acceso favorable a los mercados globales./Agencias-PUNTOporPUNTO

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