Los DERRAMES de HIDROCARBUROS en suelos y mares ocurren con mayor frecuencia en MÉXICO

Desde hace años, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, estados colindantes con el Golfo de México, han ocupado los primeros lugares en derrames y fugas debido a la actividad petrolera en la región. Actualmente, concentran el 77,3% de los incidentes operativos en lo que va del actual Gobierno federal.

Los derrames de hidrocarburos en suelos y mares mexicanos ocurren con mayor frecuencia cada año. El mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum no ha sido la excepción. Desde que comenzó su sexenio en octubre de 2024 hasta marzo de 2026, Petróleos Mexicanos (Pemex) registró un total 1.490 derrames y fugas.

  • Esto es un 56% más que los incidentes reportados por la Administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador en el primer año y medio de su mandato.
  • Aunque el Informe de Sustentabilidad de Pemex de 2025 no se ha publicado aún, la información obtenida a través de la solicitud que realizó el medio español El País indica que este fue uno de los años más críticos en la última década, alcanzando los 1.015 derrames, de acuerdo con el Centro de Control y Atención a Emergencias de la Subdirección de Servicios y Administración de Bienes de la dependencia.

La mayoría fueron ocasionados por las actividades de la Dirección de Exploración y Extracción, y su principal causa es la categoría “industrial”, que se refiere a los originados por procesos y fallas resultado de la actividad petrolera. El registro no contabiliza los derrames generados por tomas clandestinas, pero los actos vandálicos, como el robo de combustible y el daño a instalaciones son el segundo motivo más documentado.

Es importante señalar que, si bien Pemex reporta fecha y lugar de los incidentes operativos, la mayoría de las veces no dispone de otra información como el tipo de hidrocarburo, cantidad y superficie afectada. En otros casos, el registro se realiza sin detalles específicos. Por ejemplo, para definir el tipo de contaminante derramado, se utilizan categorías generales como agua-aceite, gas o hidrocarburos.

“Sin esta información es imposible evaluar si el costo estimado de remediación de Pemex es el adecuado o si las técnicas propuestas para su atención son o han sido las correctas”, señala sobre estas faltas Diana M. Papoulias, doctora en Ecotoxicología e Ictiología, en el informe La deuda ambiental de Pemex, publicado en abril.

En el mismo documento se menciona que la contaminación por hidrocarburos responde a una escala masiva de explotación y una supervisión ambiental sumamente laxa. Para Arturo Carranza, especialista en el sector energético, la distribución de recursos dentro de la paraestatal también es un factor clave en la atención y remediación de los derrames. “Hay un presupuesto para atender riesgos ambientales muy pequeño y, a pesar de que es muy pequeño, también se observa una reducción”, explica.

  • De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026, este año Pemex recibió más de 17.000 millones de pesos (840 millones de euros), de los cuales solo alrededor de 2.478 millones (123 millones de euros) son para el entorno ecológico, que se refiere a los programas y las operaciones enfocadas en la mitigación ambiental de la empresa.
  • Esto representa el 0,47% del presupuesto total. En cambio, las exploraciones para descubrir yacimientos recibieron el 7,63% y la producción de petróleo crudo, gas, petroquímicos y mantenimiento de instalaciones recibieron el 52,23%.

Derrames en el Golfo

Desde hace años, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, estados colindantes con el Golfo de México, han ocupado los primeros lugares en derrames y fugas debido a la actividad petrolera en la región. Actualmente, concentran el 77,3% de los incidentes operativos en lo que va del actual Gobierno federal.

  • Veracruz con 678, Tabasco con 299 y Tamaulipas con 175. Pemex, a través del Centro de Coordinación y Apoyo a Emergencias, lleva un registro de los derrames catalogados como de escala moderada y grave. Desde el inicio del sexenio de Sheinbaum hasta marzo de 2026 se han reportado 57.

Asimismo, los derrames que reporta la dependencia ocurren mayoritariamente en el suelo. Si bien la explotación de hidrocarburos genera impactos en tierra y mar, al tratarse de estados con planicies costeras “significa que los contaminantes pueden migrar directamente al agua del subsuelo a través del drenaje natural”, explica la doctora Diana M. Papoulias en su informe. En este mismo documento se indica que los manglares y arrecifes afectados son de los ecosistemas más difíciles de remediar.

Para Benito Ballesteros, investigador de la Universidad Veracruzana, la temporalidad es un factor clave en la remediación de estos incidentes. En el caso del derrame ocurrido el 4 de febrero frente a las costas del Golfo de México por una fuga cerca del complejo Cantarell, que fue reconocido hasta abril por autoridades federales y derivó en el despido de tres funcionarios, no hubo atención inmediata. Esto generó alcances prolongados.

Fue hasta el 16 de abril cuando la Secretaría de Marina y Pemex anunciaron mediante un comunicado que destinarían a más de 3.000 personas para las labores de limpieza, con apoyo de 25 embarcaciones, 48 vehículos, 9 aeronaves, drones aéreos y submarinos, así como 5.100 metros de barreras de contención instaladas.

“El impacto no solo es ambiental, también está la parte social. Grupos de pescadores y todas estas cadenas productivas se pueden ver impactadas cuando ocurre un derrame en la costa”, dice el investigador Ballesteros.

  • Pemex cuenta con un Plan de Respuesta a Emergencias para cada centro de trabajo. El propósito es definir participantes y responsabilidades ante incidentes ambientales generados por la actividad petrolera. Sin embargo, la falta de atención inmediata evidencia problemas en la aplicación de estos.
  • Tras el derrame ocurrido en febrero, el Gobierno federal anunció que, por instrucción de la presidenta Sheinbaum, se coordinará la creación e implementación del Observatorio Permanente del Golfo de México, con el objetivo de monitorear el cambio climático, la biodiversidad y los riesgos ambientales.

El investigador Ballesteros explica que debe existir un plan rector que tenga diferentes directrices para ir atendiendo todas las variables, desde la parte social hasta la ambiental. La deuda pendiente es que los esfuerzos de remediación se ven opacados por los derrames constantes. “Desafortunadamente, tenemos tuberías muy viejas y equipos de la infraestructura que facilitan los vertimientos de hidrocarburos”, concluye.

Pemex reportó 1,848 derrames y fugas entre 2019 y 2024

Durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, se incrementó considerablemente el número de derrames y fugas de hidrocarburos de Pemex, comparado con las ocurridas en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto; sin embargo, el volumen total derramado representó menos de la mitad de lo reportado en el periodo previo.

  • De acuerdo con datos de los informes de sostenibilidad de Pemex, entre 2013 y 2018 la empresa reportó 1,848 eventos y entre 2019 y 2024, la cifra se incrementó a 6,609, lo que representa una variación de 257.63%. Las cifras no incluyen tomas clandestinas.
  • Entre 2013 y 2018, los derrames sumaron 40,903 barriles y 221 millones de pies cúbicos de hidrocarburos, mientras que entre 2019 y 2024 los derrames y fugas sumaron 17,403 barriles (menos de la mitad) y 175 millones de pies cúbicos de hidrocarburos.
  • En 2024, la empresa registró 1,037 eventos relacionados con fugas y derrames, una disminución del 15% respecto a los eventos reportados en 2023.

Los registros indican que, al cierre de 2024, el inventario acumulado de sitios con derrame de hidrocarburos fue de 1,185 hectáreas, lo cual representó un ligero aumento respecto de 2023 cuando se registraron 1,138 hectáreas.

Según la empresa, en 2024 se realizó la atención por derrames de hidrocarburos (contención, recuperación y limpieza del sitio) en una superficie de 149 hectáreas, distribuidas en los activos de producción de la región sur de Pemex Exploración y Producción.

  • Asimismo, Pemex cerró 2024 con 240 casos de riesgos ambientales, de los cuales 55 estaban siendo atendidos y 62 en proceso de atención, 77 en un programa de trabajo para años subsecuentes y 46 pendientes de programar.

El monto estimado para la atención del inventario de riesgos ambientales al cierre de 2024 fue de 15,728 millones de pesos.

Ese año concluyó la atención de 16 riesgos ambientales con una inversión de 237.2 millones de pesos. De estos, dos corresponden al almacenamiento de residuos peligrosos y trece a la atención de sitios afectados con hidrocarburos en Pemex Logística, y en Pemex Exploración y Producción.

Por otra parte, según datos de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), durante los últimos cuatro años del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se registraron 245 sitios contaminados con residuos peligrosos del sector hidrocarburos, los que representan 75 más que los 170 reportados durante los últimos cuatro años del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

En el portal de datos abiertos del gobierno federal la ASEA solo comparte información entre 2015 y 2024.

Según esta fuente de información, de 2015 a 2024 se registraron 547 sitios contaminados con hidrocarburos en 481 municipios del país.

  • Los registros señalan que en ese periodo 55 derrames de contaminantes ocurrieron en Veracruz; 46 en Chihuahua; 41 en Sonora; 35 en Jalisco y 33 en Tamaulipas.
  • Donde menos se registraron casos fue Tlaxcala y Morelos con uno cada uno y Ciudad de México donde hubo dos.
  • Si se considera el número de municipios más afectados, destaca Veracruz con 52, Chihuahua 40, Jalisco 34, Sonora, 30 y Tamaulipas 29.

En 2024 se registraron 87 sitios contaminados con hidrocarburos, lo que significa 29 más que los registrados en 2023 y 37 más que los 50 ocurridos en 2020.

En 2024 los estados del litoral del Golfo de México, es decir, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán, registraron un total de 23 derrames de los cuales 12 ocurrieron en Veracruz y cinco en Tamaulipas.

En 2023 en esos mismos estados se reportaron ocho casos: cinco en Veracruz, dos en Tamaulipas y uno en Tabasco.

México expuesto a sanciones internacionales por ecocidios

El ocultamiento del derrame de petróleo en el golfo de México expone a nuestro país a sanciones internacionales, incluyendo reclamaciones de reparación ambiental e indemnizaciones por parte de Estados Unidos e incluso de Cuba, advierten especialistas.

  • Señalan que las afectaciones no se limitan al impacto inmediato en el agua, sino que se extienden a ecosistemas marinos y costeros, con riesgos a la biodiversidad, pérdida de hábitats críticos y alteraciones en las cadenas alimenticias.
  • También impactan directamente en la pesca, el turismo y las economías locales de comunidades que dependen del golfo de México, además de generar riesgos a la salud por la exposición a hidrocarburos y la contaminación prolongada de zonas costeras.
  • Daniel Israel Muñoz Cruz, presidente de la Comisión de Derecho Internacional y Migratorio del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, señala que al ser Petróleos Mexicanos una empresa del Estado, la conducta se atribuye directamente a México.

Ello abre la puerta a sanciones bajo marcos como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y principios internacionales que obligan a evitar daños transfronterizos.

Señala que las sanciones no se limitan a multas administrativas, sino que incluyen la reparación integral del daño ambiental, indemnizaciones a sectores afectados y posibles litigios internacionales.

“Podemos esperar que se exija la reparación del daño ambiental, así como la indemnización de las partes afectadas”, indica.

  • Advierte que países como Estados Unidos pueden iniciar procedimientos si se demuestra contaminación en sus aguas, lo que llevaría el caso a paneles de arbitraje o a instancias internacionales.
  • Muñoz Cruz detalla que el impacto económico escala en múltiples frentes: pérdidas directas, costos de remediación que ascienden a cientos de millones de pesos y responsabilidades contractuales por incumplimientos en la entrega de hidrocarburos, lo que abre nuevos litigios y eleva el costo total para el Estado.

Subraya que, en un escenario internacional, las cifras crecen aún más.

  • “Si se somete a un panel internacional, podríamos enfrentar montos todavía más elevados”, explica, y estima que sólo en indemnizaciones por afectaciones transfronterizas México podría pagar miles de millones de pesos, sin considerar los costos de limpieza y restauración ambiental de largo plazo.
  • Añade que —además de las sanciones económicas— el país enfrenta consecuencias políticas y comerciales, como posibles aranceles, menor atracción de inversión extranjera e incluso alertas turísticas.
  • Raúl Gutiérrez, académico del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana, precisa que aunque existen marcos normativos para sancionar daños ambientales, en la práctica resultan insuficientes o se aplican de manera tardía.

“El problema no es únicamente que ocurran derrames, sino que las consecuencias legales y económicas no son proporcionales al daño generado”, afirma.

  • Subraya que las sanciones en México suelen limitarse a multas menores frente a los costos reales de remediación y a las ganancias de las empresas, lo que genera incentivos perversos para que estos incidentes se asuman como parte de los costos operativos.
  • Añade que los procesos para determinar responsabilidades son largos y poco transparentes. “Hay una falta de claridad sobre quién investiga, quién sanciona y cómo se ejecutan esas sanciones. Esto diluye la responsabilidad”, dice.
  • Berenice Carrera, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierte que el caso evidencia una brecha crítica entre la legislación ambiental y su aplicación efectiva, lo que limita la capacidad del Estado para prevenir y sancionar daños de gran escala.

Señala que la recurrencia de estos eventos refleja debilidades estructurales en la supervisión del sector energético.

Explica que la magnitud del derrame de petróleo en el golfo obliga a considerar no sólo la remediación inmediata, sino procesos de restauración ecológica de largo plazo que pueden extenderse por años o incluso décadas.

  • “Los impactos en biodiversidad y servicios ecosistémicos no se revierten en el corto plazo, requieren seguimiento científico continuo y recursos sostenidos”, apunta.
  • Carrera agrega que, en términos sociales, el daño se traduce en vulnerabilidad para comunidades costeras que dependen de la pesca y el turismo.

Guadalupe Peña, internacionalista y catedrática de La Salle, dice a EL UNIVERSAL que podrían existir sanciones internacionales de diversas instancias y paneles internacionales, incluido el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), por la contaminación al lecho marino.

  • “El caso podría llegar al Tribunal Internacional de Derecho del Mar y también tenemos la Corte Internacional de Justicia”.

En ambas se puede acusar al gobierno mexicano de no garantizar la conservación del medio marino y los daños que puedan causar no sólo las actividades económicas y de quienes vivan en las costas no sólo de México, sino incluso del estado de Texas, apunta.

  • Respecto al T-MEC, expone que en el capítulo 24 —que corresponde al tema del medio ambiente— se obliga a México a acatar normas para la protección del medio ambiente, pero también para la protección de especies en peligro, sobre todo si se evidencia que —como ya se reconoció— hubo ocultamiento y negligencia de funcionarios, por lo que se podría abrir un panel en el tratado.

“Tenemos convenios celebrados ante la Organización Marítima Internacional donde México es parte, y en los mismos se sancionan el vertimiento de desechos y obviamente de hidrocarburos hacia el mar”.

  • Peña agrega que, recientemente, el gobierno mexicano anunció la entrada en vigor del Tratado de Altamar. “Paradójicamente (…) fue impulsado por México y otros países. Entró en vigor en enero de este año, donde todos los países se comprometen a la conservación de la biodiversidad en altamar, es decir, a la protección de las especies en aguas internacionales”.

Ubican 10 derrames en últimos 7 meses

Imágenes satelitales en el Golfo de México registran una serie de derrames de hidrocarburo, en varios casos con buques no identificados («dark vessel»).

  • SkyTruth reportó al menos 10 eventos entre agosto de 2025 y marzo de 2026, con registros prácticamente mensuales y con fuentes diversas que van desde buques plenamente identificados hasta embarcaciones sin señal activa y posible infraestructura petrolera en altamar.

El primer caso identificado se documentó el 6 de agosto de 2025, cuando una mancha de 12 kilómetros fue detectada en aguas profundas del Golfo, asociada al barco MTM Amazon.

Es un buque-tanque de petróleo y productos químicos y actualmente se encuentra en el Golfo de México bajo bandera de Singapur.

A partir de ese punto, los eventos se repiten en cadena.

  • El 27 de septiembre, otra mancha de 34 kilómetros fue vinculada al buque alemán BBC NILE frente a costas de Veracruz.
  • El 17 de octubre, imágenes satelitales detectaron una mancha de 26 kilómetros cuadrados asociada a un «dark vessel», es decir, una embarcación sin identificación activa, con una longitud estimada de 380 metros.

Para el 30 de noviembre, un derrame de 34 kilómetros fue vinculado al buque mexicano Seacor Viking y, el 6 de diciembre, la plataforma identificó una mancha de 13 kilómetros asociada al crucero Carnival Valor, lo que amplía el espectro de embarcaciones involucradas.

  • Ocho días después, el 14 de diciembre, se detectó otra mancha de 18 kilómetros vinculada al buque XENA, con bandera panameña.

El 2 de enero de 2026, una mancha de 15 kilómetros fue asociada al buque mexicano Amparo Paola frente a Veracruz y, el 14 de febrero de 2026, la plataforma documentó dos eventos distintos el mismo día en la Sonda de Campeche.

  • Uno, vinculado a infraestructura offshore, con una mancha de 43 kilómetros cuadrados, y otro asociado a un «dark vessel», con una estela de 53 kilómetros.
  • La coincidencia de ambos eventos en la misma zona y fecha rompió la hipótesis de un solo origen y apuntó a derrames simultáneos en una región petrolera estratégica.
  • El registro más reciente es del 3 de marzo de 2026, cuando se detectó una mancha de 7 kilómetros asociada al buque Nordic Ann, de bandera danesa.

La mayoría de los eventos está vinculada a embarcaciones plenamente identificadas, pero la presencia de buques sin señal activa introduce un componente de opacidad operativa, mientras que los indicios sobre infraestructura abren la posibilidad de fallas o fugas en instalaciones petroleras.

Los eventos se concentran en la Sonda de Campeche y frente a costas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, una zona clave para la producción y transporte de hidrocarburos en México, donde confluye el tráfico marítimo intensivo, infraestructura energética y posibles operaciones irregulares en altamar./Agencias-PUNTOporPUNTO

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