México genera 139 mil 902 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos (RSU), según el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos 2026 (DBGIR) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
- La generación total de RSU se estimó que equivale a una generación per cápita de 1.076 kilogramos por habitante por día, considerando una población de 129.96 millones de personas y la suma de los residuos domésticos y no domésticos.
- «La gestión de los residuos en México ya no puede entenderse como un tema aislado. Es una pieza central de la transformación y del desarrollo del país», señaló la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, este miércoles 20 de mayo.
Durante la presentación del Diagnóstico básico, una herramienta con la que la dependencia busca transformar la manera en que produce, consume y recicla México, la funcionaria dijo que la sociedad tiene la oportunidad para transformar al país a través de una política ambiental enfocada en construir una República Basura Cero.
- En el documento se explicó que la mayoría de los municipios del país tienen un sistema de gestión de residuos basado en la recolección y disposición de los residuos, «sin distinguir entre residuos sólidos urbanos o residuos de manejo especial».
¿Cómo se clasifican los RSU?
Los residuos se clasifican en domésticos y no domésticos (generados en industria, comercios y servicios, así como en vía pública), los cuales son recolectados por servicios públicos o privados en esquemas de recolección mixta y en algunos casos diferenciados (principalmente en orgánicos e inorgánicos).
Mientras que en algunas entidades y municipios, precisó, los residuos son transportados a través de estaciones de transferencia y pueden recuperarse materiales en plantas de selección, de donde se derivan rutas hacia compostaje, centros de acopio y reciclaje, coprocesamiento y, para la mayor parte de los residuos, son enviados al sitio de disposición final.
- También se apuntó que el contenido del documento es un insumo estratégico para los gobiernos de lo 32 estados que integran el país en el diseño, desarrollo, e implementación de sus políticas públicas en materia de residuos.
- Además, puede ser utilizado por entidades públicas y privadas para el desarrollo de sus programas o planes operativos; por el sector privado para identificar aquellas condiciones o temas en materia de residuos sólidos urbanos (RSU), residuos de manejo especial (RME) y residuos peligrosos (RP), para promover inversiones que complementen la gestión y valorización de los residuos del país.
También puede ser consultado por las organizaciones no gubernamentales para identificar las condiciones del país en la materia; y por la academia para el desarrollo de investigación científica, tecnológica y aplicada relacionada con la prevención y gestión integral de residuos.
México llena diez veces el Estadio Ciudad de México con basura cada día
El diagnóstico señala que México genera actualmente 139 mil 902 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, volumen equivalente a llenar diez veces el Estadio Ciudad de México todos los días.
Del total de residuos generados:
- 40.15% corresponde a residuos orgánicos.
- 36.26% son materiales susceptibles de aprovechamiento.
- Sólo 5% recibe algún tipo de tratamiento.
- 72% carece de procesos de valorización.
Alicia Bárcena subrayó que contar con información precisa es indispensable para diseñar políticas públicas efectivas.
Infraestructura insuficiente y desigual en todo el país
- El documento advierte que la infraestructura nacional para el manejo de residuos continúa siendo limitada y desigual.
- De los 2 mil 250 sitios de disposición final registrados en México, únicamente 52 operan como rellenos sanitarios bajo criterios adecuados.
Además, el país dispone actualmente de:
- 132 estaciones de transferencia de residuos (instalaciones clave en la gestión de desechos donde los camiones recolectores locales descargan su basura).
- 39 plantas de selección.
- Apenas 14 plantas de composta.
El diagnóstico también señala problemas para dar seguimiento y organizar la información sobre residuos, lo que complica la planeación de infraestructura y frena el avance hacia una economía circular.
Entre los residuos con mayores desafíos destacan los plásticos, textiles, llantas fuera de uso, residuos electrónicos y residuos orgánicos.
¿Qué es la economía circular?
Es una forma de producir y consumir que busca aprovechar al máximo lo que ya existe: compartir, rentar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar productos y materiales tantas veces como sea posible. Su propósito es alargar la vida útil de los productos y reducir al mínimo la generación de basura.
Brechas regionales elevan costos y emisiones
El informe expone que la infraestructura para residuos peligrosos se concentra principalmente en el norte y centro del país, situación que incrementa costos logísticos, traslados y emisiones contaminantes asociadas al transporte.
Asimismo, la fragmentación normativa y la falta de armonización entre los distintos órdenes de gobierno han limitado la aplicación efectiva de las políticas ambientales.
El diagnóstico concluye que México enfrenta un reto estructural, pero también la posibilidad de transitar hacia un modelo más estratégico, circular y sostenible.
Recicladores piden reconocimiento y derechos
La secretaria general del Movimiento Nacional de Recicladores (MNR), Judith Dillanes, pidió reconocer el papel de las y los recicladores de base dentro de la política ambiental nacional.
El reciclaje sin reciclador es basura y los recicladores sin derechos somos desechos”, expresó.
En CDMX cada persona genera en promedio de 1.07 kilogramos de residuos al día
En la Ciudad de México (CDMX), cada persona genera en promedio de 1.07 kilogramos de residuos al día, lo que equivale a cerca de 8 mil 500 toneladas diarias.
Ante este panorama, el Gobierno de la Ciudad de México (CDMX) puso en marcha la campaña preventiva de separación de residuos sólidos “Transforma tu ciudad:
- Cada residuo en su lugar”, una estrategia que busca modificar hábitos cotidianos y avanzar hacia un modelo de manejo de desechos más sustentable.
Al encabezar el arranque de esta campaña, la jefa de Gobierno, anunció que a partir del 1 de enero de 2026 será obligatorio entregar los residuos debidamente separados en orgánicos, reciclables y no reciclables, como parte de una política ambiental de largo plazo.
¿Por qué dejará de usarse el término “basura” para adoptar el de “residuos”?
Durante el evento, la mandataria capitalina reiteró que la separación correcta de residuos es una tarea diaria que contribuye a reducir la contaminación, facilita el trabajo del personal de limpia y permite aprovechar materiales que aún tienen valor.
- “Cada persona en la Ciudad de México produce 1.07 kilogramos de residuos al día. Somos la segunda entidad que más genera en el país, por eso necesitamos iniciar el cambio desde casa”, señaló Brugada Molina.
Asimismo, enfatizó que dejará de utilizarse el término “basura” para adoptar el concepto de “residuo”, al tratarse de materiales que pueden reutilizarse, reciclarse o transformarse, en lugar de desecharse sin aprovechamiento.
¿Quiénes orientarán a la ciudadanía para la separación correcta de residuos?
Para garantizar que la población conozca cómo separar correctamente sus residuos, el Gobierno de la CDMX informó que personal del servicio de limpia, así como educadores ambientales de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y facilitadores de PILARES, fueron capacitados para orientar a la ciudadanía.
Estos equipos llevarán la información directamente a colonias, escuelas y espacios comunitarios, al ser el primer contacto con vecinos, con el objetivo de resolver dudas y fomentar la participación social.
Días y tipos de residuos: así se separa la basura en la CDMX
Cada tipo de residuo tiene días específicos para su recolección. Las autoridades reiteraron que es indispensable respetar el calendario establecido:
- Residuos orgánicos: martes, jueves y sábado
- Residuos reciclables: lunes, miércoles, viernes y domingo
- Residuos no reciclables: lunes, miércoles, viernes y domingo
Meta ambiental rumbo a 2030
La jefa de Gobierno se comprometió a que, para el año 2030, al menos 50% de los residuos generados en la CDMX deberán reciclarse o transformarse antes de llegar a su disposición final.
- Esta meta forma parte de una estrategia integral para disminuir el impacto ambiental de la capital y reducir la presión sobre rellenos sanitarios y sitios de disposición.
De acuerdo con las autoridades, la correcta separación desde el origen permitirá fortalecer cadenas de reciclaje, impulsar la economía circular y mejorar las condiciones laborales de quienes participan en el manejo de residuos.
Falta de reglas y capacidad frena el reciclaje en México
La entrada en vigor de la nueva Ley General de Economía Circular en México abrió la puerta a una transformación profunda para las industrias del país: fabricantes, comercializadores y productores deberán asumir gradualmente la responsabilidad sobre el destino final de sus residuos.
- Sin embargo, a varios meses de su aprobación y publicación en el Diario Oficial (el pasado 19 de enero), persiste una incógnita clave para el sector empresarial: las reglas específicas para implementar la legislación aún no existen y tampoco la infraestructura y procesos suficientes para cumplirla.
Actualmente, México genera más de 120 mil toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, de los cuales alrededor de 100 mil son materiales reciclables y apenas 10 por ciento de estos sí logran entrar a un proceso de reciclar; de acuerdo con datos de Ecoce, se estima que entonces se desperdician más de 170 mil millones de pesos anuales en materiales con valor potencial debido a fallas en los sistemas de recolección y aprovechamiento.
De acuerdo con el portal Proyectos México, en el país existen apenas 48 plantas de tratamiento de residuos sólidos urbanos distribuidas en 19 estados; esos sitios procesan únicamente 7.45 por ciento de los residuos generados.
- De los 2 mil 475 municipios del país, sólo 62 reportaron contar con centros de acopio de materiales reciclables, aunque en total existen 874 instalaciones de este tipo.
Si a esto le sumas que sigue sin existir una ley secundaria que motive a crear la infraestructura para operar la nueva regulación, esto complica aún más el poder cumplirla.
Falta reglamento
Aunque la ley establece que las obligaciones se aplicarán mediante acuerdos sectoriales coordinados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), hasta ahora no se publicaron lineamientos concretos que indiquen qué sectores entrarán primero, cuáles serán las metas de reciclaje, cómo operará la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) ni qué plazos tendrán las empresas para cumplir.
De acuerdo con la dependencia, los Acuerdos Generales de Implementación de la Responsabilidad Extendida del Productor (AGI-REP) “se encuentran en proceso en tiempo y forma” y su elaboración dependerá de la publicación del Reglamento de la Ley General de Economía Circular prevista para julio de 2026.
- El vacío regulatorio ha comenzado a generar inquietud en sectores industriales, especialistas y empresas dedicadas al reciclaje, advierten que México todavía enfrenta importantes rezagos en infraestructura, manejo de residuos y cultura ambiental.
- Mario Grimau, investigador especializado en polímeros y economía circular, dijo que uno de los principales problemas es que la economía circular es impulsada más como una idea conceptual que como un modelo económico plenamente funcional en la práctica.
- El especialista considera que buena parte de los retrasos regulatorios responden precisamente a la dificultad de convertir la ley en mecanismos operativos viables para la industria.
“De las leyes a los reglamentos pasa un tiempo bastante largo al no llegarse a mecanismos efectivos de aplicación de la ley en la práctica real”, afirmó.
- Según Grimau, muchos de los problemas actuales derivan de la complejidad técnica que implica trasladar principios generales como: reciclar, reutilizar o reducir residuos, hacia procesos industriales concretos con estructuras de costos ya consolidadas.
- Desde la perspectiva operativa, las empresas dedicadas al reciclaje coinciden en que el país aún está lejos de contar con la infraestructura suficiente para asumir un modelo circular de gran escala.
- Víctor Pagaza Melero, empresario especializado en reciclaje de llantas y residuos plásticos, aseguró que el nivel de preparación sigue siendo limitado tanto en maquinaria como en gestión integral de residuos.
“En el asunto de maquinaria y procesamiento real de estos desperdicios, pocas empresas lo tienen instalado”, dijo en entrevista.
- Aunque algunas compañías extranjeras y ciertas firmas nacionales ya avanzaron en procesos de reciclaje y valorización, reconoció que la mayoría de las empresas todavía opera bajo esquemas tradicionales de consumo y disposición final.
- Pagaza explicó que durante décadas México apostó principalmente por rellenos sanitarios y entierro de residuos, particularmente plásticos, sin construir sistemas robustos de recuperación y reciclaje.
“No hay preparación ni en los rellenos sanitarios, ni en la disposición de muchas empresas, ya que la cantidad es brutal”, afirmó.
- En contraste, la Semanart sostuvo que ya mantiene acercamientos con industrias y empresas de sectores prioritarios para comprender capacidades operativas, cadenas de valor y condiciones técnicas antes de emitir los acuerdos definitivos.
- El empresario estimó que tan sólo en México se desechan alrededor de 60 millones de llantas al año, muchas de las cuales terminan abandonadas o enterradas. “Son millones y millones tiradas. Y así el unicel, así los plásticos. No hay preparación”, sostuvo.
Costos, inversiones y nuevas exigencias
La implementación de la nueva legislación también obligará a modificar procesos internos dentro de las empresas, desde áreas de compras hasta estrategias de sustentabilidad y cumplimiento de los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG).
- Pagaza consideró que muchas compañías deberán replantear su visión sobre materiales reciclados y abandonar la idea de que son productos de menor calidad.
- A su juicio, uno de los mayores desafíos será profesionalizar las certificaciones ambientales y evitar prácticas de simulación en productos supuestamente sustentables.
- “También las empresas y el gobierno deben tener especialistas que revisen que las certificaciones que se anuncian sean reales”, señaló.
A esto se suma que el manejo y disposición final de residuos representa una presión creciente para municipios y estados. En México existen más de 2 mil sitios de disposición final de residuos, aunque una parte importante enfrenta problemas operativos y ambientales.
El empresario advirtió además que la transición no podrá consolidarse únicamente mediante regulación, sino que requerirá inversión pública en infraestructura y una política activa de compras gubernamentales enfocada en productos reciclados.
“El principal consumidor de este país es el gobierno. Si el gobierno comprara productos reciclados, México cambiaría”, aseguró. /PUNTOporPUNTO























