Cada tres años, la publicación de los resultados de la prueba PISA desata la misma ola de pesimismo nacional en torno a la educación. Observamos el rezago de los estudiantes en matemáticas o las dificultades en comprensión lectora y todo el discurso se torna negativo.
Sin embargo, en medio del reparto de culpas sobre políticos y políticas públicas, el debate suele ignorar un dato revelador que viene casi en los anexos del informe, el de la actitud de los propios estudiantes frente a la educación que reciben.
- Lo que destacan dichas cifras es que las y los estudiantes mexicanos no están desencantados de las aulas, sino que poseen un nivel de bienestar personal y un capital motivacional muy positivo, por arriba incluso de lo que se observa entre los países que analiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
- De acuerdo con las mediciones sobre bienestar estudiantil de la OCDE, los adolescentes mexicanos reportan un nivel promedio de satisfacción con la vida de 7.99 sobre 10, lo que posiciona al país en el primer lugar entre los miembros de la agrupación; el promedio del bloque es de 7.22 puntos.
Adicional a este dato, una gran mayoría de los estudiantes que realizaron la prueba valora la institución escolar y únicamente el 11% considera que la escuela ha sido una pérdida de tiempo, en comparación con el 24% del promedio de la OCDE.
- Esta valoración se traduce en una disposición positiva hacia el aprendizaje. En México, el 80% de los alumnos manifiesta sentir curiosidad por descubrir temas nuevos (frente al 73% del promedio OCDE). Asimismo, el 76% asegura realizar un esfuerzo adicional cuando las tareas se tornan difíciles, superando por 16 puntos porcentuales la media de la agrupación (60%).
- Con estos datos, uno no puede evitar sentirse frente a una gran paradoja del sistema educativo. Si México cuenta con estudiantes altamente motivados, que valoran la escuela y se esfuerzan, ¿por qué el 70% no alcanza el nivel básico de competencia en matemáticas y el 50% no lo logra en ciencias ni en lectura?
La respuesta parece no radicar entonces en la actitud de las y los estudiantes, sino que pudiera estar más relacionada con problemas estructurales que limitan su potencial. No se trata sólo del diseño de la política educativa, sino también de las condiciones en las que se ofrece la educación.
- Las cifras de la Prueba PISA señalan, por ejemplo, que el 50% de los alumnos en México asiste a planteles donde las deficiencias de infraestructura física obstaculizan la enseñanza (frente al 37% en 2022), el 48% padece escasez de materiales educativos como laboratorios y equipos tecnológicos, y el 41% enfrenta la falta de personal de asistencia escolar.
- El nivel de satisfacción de 7.99 sobre 10 y el 89% de aprecio por la escuela no debieran ser cifras de un apéndice estadístico; deberían representar una base sólida sobre la cual construir. Estos datos reflejan que el dilema no es por la falta de ganas de los estudiantes, sino por la incapacidad de todo el sistema para estar a la altura de ese entusiasmo.
Se lo debemos a ellos, pero también se lo debemos al futuro del país. Transformar esos niveles de motivación en competencias reales no es sólo un compromiso con las aulas, sino una decisión clave para formar el talento que el mercado laboral y el desarrollo de México exigen. Garantizarles a las niñas, niños y adolescentes el entorno para desarrollar al máximo su potencial es la mejor inversión que podemos hacer.
Sheinbaum critica la prueba PISA
La presidenta Claudia Sheinbaum criticó la metodología y le restó importancia a los preocupantes resultados, que muestran un retroceso en lectura y matemáticas y posiciona al país por detrás de la media de la OCDE.
Sin embargo, en su rueda de prensa matutina, ha rescatado los puntos favorables del informe que posicionaron a la educación pública mexicana por encima de la privada en las calificaciones, así cómo el aumento de estudiantes elegibles para presentarse a la prueba y la reducción de la brecha educativa entre alumnos favorecidos y desfavorecidos en ciencias. Aun así, ha vuelto ha rechazar la forma de aplicar la prueba a los estudiantes.
”Lo sostengo. No estamos de acuerdo con la prueba PISA por como se aplica, pero incluso dentro de la prueba PISA reconocen fortalezas de la educación en México que no se reconocen en otros países», ha matizado.
- Los resultados de los estudiantes mexicanos han empeorado considerablemente desde la edición anterior de la prueba, realizada en 2022. La puntuación en matemáticas cae a 388 puntos, siete menos que hace tres años y consolidando su nivel más bajo desde 2006. Solo tres de cada diez de los estudiantes mexicanos alcanza las competencias básicas, frente al 65% de media de la OCDE.
También se resiente la comprensión lectora, con un retroceso a los niveles de 2005 con otros siete puntos menos. El único ámbito que se salva es el de la ciencia, donde se obtienen calificaciones ligeramente superiores a y mantiene una tendencia general estable, con pocas fluctuaciones. Aún así, el informe destaca algunas buenas noticias para el sistema educativo mexicano que Sheinbaum se ha apresurado a subrayar.
“Lo sostengo y además lo dice la prueba, me lo enseñó Mario [Delgado] el otro día, que las mejores escuelas calificadas fueron públicas”, ha destacado la mandataria, quien también reconoce que hay terreno para mejorar en el ámbito educativo.
“En México la educación pública, como soñaba Morelos, es igual para el ascendado que para el peón. No es que estemos en contra de la educación privada particular. Está bien que exista y que haya gente que pueda llevar a sus hijos a una escuela particular. Está muy bien, pero nuestra obligación es que la escuela pública sea lo mejor y ya lo es. Incluso mejor que la particular”, ha agregado.
- En otros aspectos favorables del informe que ha criticado la presidenta por aplicar una misma evaluació a naciones con realidades distintas, resalta el compromiso de los profesores mexicanos con sus alumnos.
“El 82% de los estudiantes piden ayuda a sus profesores cuando el promedio de la OCDE es del 77%. El 86% recurre a sus compañeros cuando el promedio es 82%”, ha indicado.
México ha superado a la media de países participantes en el número de alumnos que reportó que sus profesores muestran interés por el aprendizaje individual, también en la determinación de enseñar hasta que un tema ha sido comprendido por la clase y en el número de profesores que brindan ayuda adicional al estudiante que la necesita.
Rezago de 20 años en matemáticas
Los resultados de México en matemáticas y lectura se encuentran todavía por debajo de los alcanzados entre 2009 y 2018.
- Y los puntajes más bajos, de 410 puntos, se registraron en 2006 y en 2022, durante los sexenios de los expresidentes Felipe Calderón (PAN) y Andrés Manuel López Obrador (Morena).
- La mejor calificación obtenida en matemáticas, también de 419 puntos, se registró en la prueba PISA 2009. Desde entonces, México no ha alcanzado otra vez ese resultado.
- Así que, con 388 puntos promediados en 2025, el país registra un retroceso de más de 20 años en matemáticas, al ubicarse con una calificación similar a la obtenida en 2003, que fue de 385 puntos.
El mejor puntaje en lectura, de 425 puntos, se consiguió en 2009 y, desde ese año, México registra un descenso constante, hasta llegar a 408 puntos en 2025.
Esto significa que los estudiantes mexicanos de 15 años no pueden reconocer la explicación correcta de fenómenos científicos y, además, la mitad de los alumnos no pueden identificar la idea principal en un texto de extensión moderada.
Y el 70% no sabe representar matemáticamente una situación sencilla, por ejemplo, convertir precios a otra moneda.
Los factores del rezago educativo
México cambió el modelo educativo de educación básica. En 2019 se aprobó la modificación constitucional para instaurar la Nueva Escuela Mexicana. Este modelo educativo fue muy criticado porque se presentó con nuevos libros de texto que tenían errores, abandonó las evaluaciones educativas nacionales y propuso cambios a la enseñanza de las materias.
La instauración de ese modelo educativo, impulsado en el sexenio de López Obrador, se llevó a cabo hasta el ciclo escolar 2023-2024. Luego de que en 2022 un amparo detuviera temporalmente la aplicación de un piloto del modelo.
- Por eso, la Prueba Pisa 2025 es la primera que evalúa realmente los resultados de los estudiantes bajo la Nueva Escuela Mexicana y el desempeño académico no es muy favorable.
- En 2023, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el expresidente López Obrador desestimaron los resultados de la prueba PISA, al señalar que no tomaba en cuenta el contexto de los estudiantes. Incluso, México estuvo a punto de no participar en la edición de 2025 .
Sin embargo, en el informe de resultados de la prueba PISA 2025, la OCDE indica que el bajo desempeño académico de México puede estar relacionado con los esfuerzos de los últimos gobiernos para incorporar a más adolescentes de comunidades marginadas en la educación secundaria.
«Esto sugiere que la matrícula en educación secundaria creció de manera constante a lo largo del tiempo. Asimismo, indica que el aparente descenso en los resultados de PISA está vinculado, en parte, a la incorporación al sistema escolar de más jóvenes de 15 años provenientes de poblaciones marginadas», explica.
El impacto de no comprender lo que se lee
Mexicanos Primero, organización civil que promueve el derecho de los niños a aprender, explica que no comprender lo que se lee impacta severamente a los estudiantes, quienes tendrán dificultades para construir nuevos conocimientos, desarrollar el pensamiento crítico y el aprendizaje en todas las áreas.
“Las consecuencias trascienden el salón de clases, ya que las niñas y los niños acumulan rezagos con impactos en su autoestima, realización profesional y nivel de ingreso, así como en la toma de decisiones para su bienestar”.
- Este problema, explica, es estructural y no se puede atribuir a la política educativa de un solo sexenio o gobierno, ya que se arrastra desde hace muchos años. Sin embargo, sí requiere una atención inmediata, colectiva e integral para revertirlo.
Por eso, en conjunto con Fondo Alternativa y otras organizaciones lanzaron el Compromiso por la Comprensión Lectora, una iniciativa que busca ponerla como una prioridad nacional y una forma de atender uno de los retos educativos más persistentes y complejos del país./PUNTOporPUNTO
Documento íntegro a continuación:
https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2026/09/IMCO_Resultados-PISA-2025-1.pdf





















