La agencia S&P mantuvo sin cambio la calificación soberana de México en el segundo nivel del grado de inversión, pero cambió la perspectiva a Negativa.
En el comunicado de la acción, aclaró que este cambio en la perspectiva, indica que “en los próximos 24 meses podrían rebajar la calificación si México no logra reducir sus déficits fiscales de manera oportuna”.
- En el comunicado, explicó que “el riesgo de una consolidación fiscal muy lenta, sería resultado del bajo crecimiento económico, lo que a su vez generaría condiciones para un aumento más rápido de los niveles de deuda pública y una mayor carga de intereses”.
- Agregó que “el apoyo fiscal, sustancial y continuo del gobierno federal a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) seguirá agravando la rigidez fiscal de México”.
Reducir el déficit ayudaría a estabilizar la deuda pública, contendría la carga de intereses y reduciría los pasivos contingentes”
- S&P admitió que también podrían rebajar la calificación soberana “si se presentan reveses inesperados en el comercio con Estados Unidos que socaven la estabilidad económica y debiliten la sólida posición externa de México”.
- La nota soberana de México en S&P se encuentra dos niveles arriba del grado de inversión, en “BBB”, una calificación que mantiene desde marzo del 2020. La perspectiva Negativa, indica una de tres posibilidades de un recorte en los próximos 24 meses.
Según el comunicado “cuestiones ajenas al comercio han generado nuevas tensiones bilaterales, como la inmigración y la creciente preocupación estadounidense por los vínculos entre las organizaciones de narcotráfico con diversos niveles de gobierno en México”.
Estabilidad que no se ha traducido en crecimiento
En el comunicado S&P aclaró que “el relativamente bajo crecimiento económico per cápita de México constituye una limitación clave para su calificación crediticia”.
Destacó que el grado de inversión de México refleja su marco institucional que, dijo, “ha fomentado la estabilidad política ante los cambios regulares de partido gobernante durante más de dos décadas”.
Incorpora también la prudencia en el manejo de las políticas fiscal y monetaria, que están respaldadas por un régimen de cambio flotante.
- Enfatiza que la credibilidad del banco central independiente y su capacidad para aplicar una política monetaria orientada al control de la inflación, desempeña un papel fundamental para su análisis. Tanto, como la sólida posición externa de México.
- Si bien reconoce que todos los anteriores son factores que han mantenido la confianza de los inversionistas y el acceso de México a mercados de capital global, destacó que “la estabilidad institucional y política no se han traducido aún en un crecimiento económico más rápido”.
En su respuesta a S&P, la secretaría de Hacienda hizo hincapié en que al cierre del primer trimestre del año, “México mantuvo condiciones macroeconómicas sólidas, aún en un entorno externo complejo”.
- Fuentes de Hacienda dijeron a este medio que el comunicado de S&P “asume una posición muy pesimista que asume un crecimiento del PIB en el 2026 de 1%, un déficit general de 4.8% del PIB y que todas las amortizaciones de la deuda de Pemex se financiarán con transferencias del gobierno central”.
- Destacaron que el gobierno y la SHCP han desarrollado un Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar el cual, en apoyo al Plan México, contempla una Inversión histórica pública y mixta por 5.6 billones de pesos en el periodo 2026-2030 principalmente en los sectores de Energía, Trenes, Carreteras, Puertos, Salud y Agua.
Para el 2026 se prevé alcanzar 4.4% del PIB de Inversión en Infraestructura Pública.
Dichas inversiones significarán una inversión de más de 25% en relación al PIB en el 2026, la creación de 1.5 millones de empleos especializados para el 2030 y un crecimiento del PIB sostenido, que para el 2026 se estima en 2.3% como punto medio del rango.
Dos perspectivas Negativas
El vicepresidente y codirector de inversiones en Franklin Templeton, Luis Gonzali, explicó en entrevista que S&P es la segunda agencia que colocó la nota soberana de México en perspectiva Negativa, pues Moody´s hizo lo mismo desde noviembre del año 2024.
En ambas agencias, dos de las tres de mayor operación mundial, México tiene el grado de inversión con el riesgo de un recorte. Ajuste que, de materializarse, llevaría la nota soberana al mismo nivel que tiene México en Fitch, que es el nivel más bajo del grado de inversión, la frontera con las emisiones especulativas.
- El experto aclaró que “la falta de crecimiento de México es uno de los problemas crónicos del país. Si no se revierte y seguimos creciendo a 1% o por debajo y además no se da la consolidación fiscal, es cuestión de tiempo que se detone esta baja de calificación”.
- Acentuó que “la disciplina fiscal de México empezó a desmoronarse desde hace dos años, por lo que no nos sorprende”.
“No creo que tenga repercusiones directas en el mercado, porque hoy por hoy la deuda opera como si México fuera un emisor “BBB-“ cuando en realidad, es una deuda “BBB”, mixta. Es decir, todos nos tienen en “BBB” y uno en “BBB-”.
Acotó que si no se hace algo respecto a las observaciones de S&P, “el mercado ya tiene reconocido a México como un nivel más débil”.
Señal de alerta para actuar
De acuerdo con el economista para América Latina en Pantheon Macroeconomics, Andrés Abadía y el estratega de inversión para América Latina en XP Securities, Marco Oviedo, el anuncio de S&P es una señal de alerta sobre el deterioro del balance de riesgos de las finanzas públicas mexicanas.
“Es una preocupación por el menor crecimiento económico, la rigidez del gasto público, problemas con Pemex y el costo de la deuda elevado”, explicó Abadía. Sin duda debería leerse como una alarma para que el gobierno avance en la consolidación fiscal
Oviedo consideró que el tipo de cambio no reaccionará mucho al anuncio de S&P porque está más distraído con la guerra de Medio Oriente.
“Quizá las tasas de largo plazo denominadas en dólares y pesos reaccionarán”./Agencias-PUNTOporPUNTO






















