La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el Gobierno federal a través de Petróleos Mexicanos (Pemex) ve la posibilidad de realizar actividades de fractura hidráulica o fracking para la extracción de hidrocarburos en el país, ya que el gas importado desde Estados Unidos proviene de esta técnica. Sin embargo, recalcó que ello se llevaría a cabo bajo los más estrictos estándares ambientales y de carácter social.
- La mandataria aseguró que en la actualidad la discusión se enfoca en la necesidad de fortalecer la soberanía energética nacional y reducir la dependencia de importaciones, aunque con una lógica que priorice el cuidado ambiental y la aceptación social.
“Todo el gas que importamos de Texas proviene de fracking”, aseveró la presidenta, “el desafío consiste en ampliar la producción interna sin replicar los daños ambientales asociados a esa técnica”.
- Por lo pronto, dijo, se trabaja en dos vertientes: la optimización de los yacimientos convencionales que opera Pemex y la evaluación de tecnologías para extraer gas no convencional que no impliquen los riesgos ambientales del fracking tradicional.
- Para reducir los impactos al medio ambiente se analiza el uso de sistemas de reciclaje de agua, el empleo de químicos menos corrosivos y la selección de zonas alejadas de núcleos poblacionales, explicó.
- La mandataria enfatizó que si hubiera avances hacia el uso de esta tecnología se deberá contar con la participación activa de las comunidades donde se desarrollen los proyectos. En tanto, un grupo de expertos encargado del tema aún estudia la viabilidad de tecnologías alternativas al fracking sin que se haya determinado una fecha para tomar una decisión sobre su uso.
Al mes de septiembre del año pasado las compras mexicanas de gas natural a Estados Unidos alcanzaron el récord histórico de 6,758 millones de pies cúbicos diarios en el promedio, lo que superó en 3.2%, que son más de 210,190 millones de unidades diarias, al volumen del mismo período del 2024.
Alto potencial
La producción de hidrocarburos líquidos tiene potencial de incrementarse hasta en 700,000 barriles diarios mediante fracking con la extracción de recursos shale, que ahora llaman «de baja permeabilidad» en México, afirmaron desde la Secretaría de Desarrollo Energético de Tamaulipas, con base en los cálculos de la empresa rusa Lukoil.
- Con la extracción de estos productos, que representan 57% de los recursos prospectivos que tiene el país, se lograría la meta de sostener la producción nacional, que según la administración de Claudia Sheinbaum debe llegar a 1.8 millones de barriles diarios desde los 1.63 millones de barriles que se extraen en la actualidad.
- Para realizar las perforaciones necesarias, se requiere una inversión de 308,000 millones de dólares, es decir, el triple del presupuesto que se otorga para actividades de exploración y producción de hidrocarburos a Petróleos Mexicanos, calcularon.
Y el Departamento de Energía de Estados Unidos calculó hace una década que los recursos prospectivos de gas shale en México son de 681 billones de pies cúbicos, 158 veces más que las reservas totales de gas seco que publicó Pemex en su último reporte del 2024, en que estimó 4.291 billones de pies cúbicos del hidrocarburo.
Entonces Pemex Exploración y Producción fue mucho más moderado al publicar sus cálculos, de al menos 150 billones de pies cúbicos del hidrocarburo en recursos prospectivos -que se infieren por la cercanía con yacimientos donde hay hidrocarburos, como la Cuenca de Eagle Ford en Estados Unidos que podría extenderse hasta Burgos, en México.
- Por inferencia, los yacimientos de shale o rocas lutíferas que requieren de perforaciones mediante inyección de agua en pozos que avanzan horizontalmente con múltiples fracturas, vienen de Ojinaga, Eagle Ford y Agua Nueva hacia las cuencas de Chihuahua, Sabinas-Burro-Picacho y Burgos, en Tamaulipas y Coahuila.
- Y de acuerdo con el Plan Estratégico 2025-2030 de Pemex, existe un gran potencial para explotar el gas shale o no convencional en formaciones geológicas complejas como Sabinas-Burro-Picacho (Coahuila y Nuevo León) y la cuenca de Burgos (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas).
Tras presentar este plan de Pemex, el director general de la estatal explicó que el fracking que se popularizó en los años 2000 en Estados Unidos es muy distinto a la actualidad porque en 20 años la tecnología ha avanzado muchísimo, así que lo que hace Pemex son evaluaciones de los yacimientos existentes.
“México es un país petrolero, no es un país gasero. Sin embargo, tiene un potencial muy importante de gas natural en recursos, tanto convencionales como recursos no convencionales. ¿Por qué no es explotar todo el potencial?”, aseguró.
La titular de la Secretaría de Energía, Luz Elena González, explicó que se valora esta modalidad debido a la alta dependencia de las importaciones de gas shale (también llamado de lutitas o de esquisto), extraído mediante fractura hidráulica.
Apuntó que el país consume 9 mil millones de pies cúbicos de ese combustible, de los cuales 2 mil 300 millones son producidos por Petróleos Mexicanos (Pemex) y 6 mil 800 millones de pies cúbicos son importados (80 por ciento de Texas y 20 por ciento de California).
- El director de Pemex, Víctor Rodríguez, detalló que en México hay dos tipos de yacimientos de gas natural: convencionales y no convencionales; en los primeros hay una reserva estimada de 83 mil 138 millones de pies cúbicos, y en los no convencionales es de 141 mil 494 millones de pies cúbicos.
- Explicó que, según lo planeado, Pemex alcanzará para 2030 una producción de 4 mil 49 millones de pies cúbicos de ese energético y en los próximos 10 años llegaría a 8 mil 600 millones de pies, incluyendo fuentes no convencionales.
- La jefa del Ejecutivo explicó que para determinar si el fracking es viable se formará un comité científico con especialistas de diferentes instituciones en manejo de agua, explotación sustentable, geología y medio ambiente, que explorará opciones y en dos meses presentará sus recomendaciones. Los integrantes de ese grupo serán presentados el próximo miércoles.
–¿No se está descartando el fracking en territorio mexicano? –se le preguntó.
–Es el tema del (gas) no convencional. Hay distintas tecnologías. Pero lo que estamos planteando, justamente, es que un grupo de científicos, expertos en agua, en geología, nos diga si hay tecnologías que puedan utilizarse que no causen los daños ambientales de las primeras fracturas hidráulicas que se hicieron, en su momento, en Estados Unidos –respondió.
Señaló que la finalidad es que los expertos evalúen tecnologías como el uso de químicos menos dañinos y de agua salada reciclada.
En su momento, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador se opuso al uso de la fractura hidráulica, técnica que aún es motivo de controversia en el mundo.
“Estamos importando mucho gas natural, y si no hacemos nada, cada vez vamos a importar más”, dijo la mandataria y subrayó que este insumo es fundamental para prácticamente toda la industria y para producir energía eléctrica.
Siete plantas de ciclo combinado se inaugurarán próximamente y se proyecta la construcción de cinco más. Todas usan gas natural como combustible principal).
“¿Se va a acabar con la importación de gas? No, difícilmente, porque estamos importando mucho. Van a ser 10, 15 años para desarrollar este tipo de producción”, aclaró la mandataria.
Ejes clave
Estos son algunas acciones de la estrategia para extracción de gas:
- Aumento responsable: Se busca elevar la producción de gas natural de 2 mil 300 millones de pies cúbicos diarios, a 5 mil 800 millones hacia el año 2035, es decir en 152 por ciento más.
- Bajo impacto en suelo: Se enfocarán en los pozos en una misma ubicación. Se emplearán insumos responsables como arena local, reutilización de fluidos y químicos biodegradables.
- Cero contaminación: Con el uso de materiales mejorados, como cemento, tuberías y químicos se protegerán los acuíferos. Habrá monitoreo continuo de sensores en pozos y de acuíferos.
- Cuidado de recursos: Se usará agua salada de acuíferos profundos e industriales. Habrá sistemas de tratamiento para reusar 50% (hasta 80 por ciento del recurso hídrico).
Cuestionan el “fracking sustentable”
Durante la conferencia matutina de este 8 de abril, la mandataria planteó la posibilidad de utilizar técnicas de fracturación hidráulica (fracking) bajo un enfoque de “sustentabilidad”, sugiriendo el uso de aguas residuales tratadas o de mar para evitar el consumo de agua potable.
Sin embargo, para las organizaciones firmantes, entre las que se encuentran la Alianza Mexicana contra el Fracking, Acción Colectiva Socioambiental, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental A.C. (CEMDA), Conexiones Climáticas y Greenpeace México, entre muchas otras, este anuncio representa una ruptura con el compromiso de la Cuarta Transformación desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, y aseguran que bajo la idea de hacerlo sustentable, no se están tomando en cuenta factores como los costos financieros y el daño a las comunidades.
Por ejemplo, destacan que la propuesta de usar de aguas residuales o provenientes del mar implicaría inversiones de entre 5 y 10 millones de dólares para instalar infraestructura para desalinizar o para retirar del agua metales, compuestos orgánicos y otros materiales, un gasto que consideran injustificable, sobre todo frente a la crisis financiera que atraviesa Pemex.
A esto se suman preocupaciones en estados como San Luis Potosí, Veracruz, Puebla, Nuevo León y Coahuila, donde comunidades indígenas y campesinas han resistido por más de una década y han defendido su territorio.
Incluso, las organizaciones recordaron incidentes recientes, como la explosión del pozo Krem-1 en Veracruz y el derrame en el Golfo de México, “del que ni Pemex ni el gobierno se han hecho responsables, como prueba de que la industria fósil no puede garantizar seguridad ni respeto a los derechos humanos”.
“Fracking’ profundiza desigualdades”
En su comunicado, las organizaciones, institutos y colectivos insistieron que la soberanía energética no se logrará a través de la extracción de las reservas menguantes de gas en México.
“Aún cuando se pudiera extraer todo el gas que hay en nuestro subsuelo, este sería insuficiente para abastecer la creciente demanda de gas fósil. Las proyecciones de producción de gas fósil planteadas en el Plan Estratégico de Pemex establecen que, hacia 2035, se alcanzaría un volumen de 4,988 MMpcd (Miles de millones de pies cúbicos diarios) lo cual no alcanzaría para cubrir la actual demanda que es de 9,000 MMpcd”.
Asimismo, sostienen que, como lo mencionó la presidenta, el sector que más consume gas fósil en México es el industrial, en su mayoría industria manufacturera integrada por capitales transnacionales que, además de explotar la mano de obra nacional, explotan y contaminan el agua, suelos y aire, dejando una larga estela de pasivos ambientales, impactos sociales y a la salud en los territorios donde se instalan, denunciaron.
“Apostar por la extracción de gas fósil con fracking es consolidar el modelo fósil y corporativo que profundiza desigualdades territoriales y debilita la autonomía energética comunitaria. La soberanía energética no puede alcanzarse dando la espalda a la población y sacrificando territorios. El fracking ‘sustentable’ no existe; es un discurso que intenta ocultar daños irreversibles al clima y la salud”, señalaron las más de 70 organizaciones en un comunicado conjunto.
Otro de sus argumentos en contra del proyecto que propone Sheinbaum es la posible dependencia extranjera, pues el fracking, al ser una tecnología que Pemex no domina plenamente, abriría la puerta a empresas trasnacionales estadounidenses, entregando la gestión del subsuelo a intereses privados extranjeros bajo la figura de “contratos mixtos”.
“Entonces, ¿depositaría Sheinbaum la soberanía de México en compañías estadounidenses con la experiencia, la tecnología y el capital para desarrollar fracking y explotar yacimientos complejos?”, cuestionaron las organizaciones.
“No necesitamos fracking, necesitamos justicia energética”, concluye el mensaje con el que exigen que el comité científico anunciado por la presidenta actúe con independencia y no como una herramienta de validación política.
¿Cuál es la propuesta de Sheinbaum?
En su conferencia matutina del 8 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México enfrenta una creciente dependencia del gas natural importado y que, para garantizar su soberanía energética y el futuro del sector industrial y eléctrico, el país deberá decidir si aprovecha o no sus yacimientos de gas no convencional, por lo que anunció la conformación de un comité científico que evaluará si su explotación es factible.
“¿Explotamos el gas no convencional sí o no? ¿Por qué sí? Pues porque nos da más soberanía energética. ¿Por qué no? Pues porque tiene impactos ambientales” e insistió en que la decisión deberá basarse en evidencia técnica.
La mandataria recordó que México avanza hacia una matriz más limpia —hidráulica, solar, eólica y geotérmica—, pero subrayó que el gas sigue siendo indispensable tanto para la industria eléctrica como para la manufacturera y explicó que, aunque las energías renovables se expanden rápidamente, no pueden sustituir por completo la demanda continua de electricidad.
- Por ello, aunque Sheinbaum anunció un programa para fortalecer la explotación de gas convencional, reconoció que este no será suficiente por lo que puso sobre la mesa la posibilidad de la explotación no convencional.
- Dijo que esta medida requiere técnicas especializadas debido a que el gas queda atrapado entre formaciones rocosas, las cuales suelen implicar un uso intensivo de agua y químicos dañinos. No obstante, aseguró que existen nuevas tecnologías que permiten reducir estos impactos.
“Hemos estado investigando y resulta que no hay esos químicos tan potentes que se usaban, sino sustancias que no tienen estos impactos ambientales, que muchas de ellas son orgánicas, que se usan otros tipos de arena y que hay reciclado de agua, que ya hay uso de agua salada, que se puede utilizar el agua que no es potable que también esté en el subsuelo de minas, por ejemplo, de carbón, y que se puede reciclar”, dijo.
- Para iniciar las investigaciones, anunció la creación de un comité científico con especialistas en agua, energía y cambio climático, el cual estará integrado por especialistas de la UNAM, del Instituto Politécnico Nacional, así como por expertas y expertos en agua, cambio climático y energía.
Dicho grupo será presentado el próximo miércoles y trabajará durante al menos dos meses para determinar si la explotación es viable en México, bajo qué condiciones podría realizarse y cuáles serían sus costos, con el mandato de priorizar la protección ambiental, la soberanía energética y el desarrollo nacional.
Sheinbaum advirtió que en caso de aprobarse, el gas no convencional no representaría una solución inmediata: su desarrollo tomaría entre 10 y 15 años./Agencias-PUNTOporPUNTO
Documento íntegro a continuación:https://www.sinembargo.mx/wp-content/uploads/2026/04/080426_Energi%CC%81a_Gas_natural_Estrategia_para_fortalecer_la_soberani%CC%81a.pdf?x97788




















