A lo largo de la historia moderna, los repuntes abruptos en el precio del petróleo han sido mucho más que episodios aislados del mercado energético: han actuado como detonadores de crisis económicas globales.
Cada uno de estos episodios comparte un patrón común: una disrupción —ya sea geopolítica, productiva o de demanda— que altera el delicado equilibrio entre oferta y consumo de energía, con efectos inmediatos sobre la inflación, crecimiento y estabilidad financiera.
- El primer gran precedente ocurrió en el Crisis del petróleo de 1973. Tras la guerra de Yom Kippur, los países árabes de la OPEP impusieron un embargo petrolero a economías occidentales, provocando que el precio del crudo se cuadruplicara en pocos meses.
- El impacto fue profundo: las economías desarrolladas enfrentaron recesión acompañada de alta inflación —fenómeno conocido como estanflación— que redefinió la política económica durante toda la década.
- A finales de los años setenta, un segundo choque reforzó esta dinámica. La Revolución iraní redujo drásticamente la producción de uno de los principales exportadores mundiales, elevando nuevamente los precios del petróleo.
Este episodio evidenció que incluso pequeñas disrupciones en la oferta pueden generar grandes incrementos de precios, dada la elevada inelasticidad del consumo energético.
- En 1990, la Guerra del Golfo generó otro repunte, impulsado más por expectativas de escasez que por una caída efectiva de la producción. Este punto es clave: los precios del petróleo no solo responden a condiciones reales, sino también a la incertidumbre. Los mercados anticipan riesgos y eso se traduce en volatilidad.
Más recientemente, el periodo 2007-2008 mostró que no solo la oferta importa. El rápido crecimiento de economías emergentes.
- Especialmente el continente Asiático, elevó la demanda global de energía, llevando el petróleo a niveles récord antes de la crisis financiera. En este caso, el choque no fue geopolítico, sino estructural: una expansión económica global que superó la capacidad de producción disponible.
Hoy, el conflicto en Medio Oriente ha detonado un nuevo episodio de alza en los precios. El bloqueo de rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz ha generado uno de los mayores choques de oferta en décadas, con incrementos acelerados en el precio del crudo y riesgos de disrupciones prolongadas. De hecho, organismos internacionales advierten que este episodio podría ser incluso más severo que los choques de 1973 y 1979.
- Las implicaciones económicas de estos repuntes son claras y recurrentes. En primer lugar, el aumento del petróleo actúa como un impuesto global: eleva los costos de transporte y producción, presionando la inflación.
- En segundo lugar, reduce el ingreso disponible de los hogares, afectando el consumo y desacelerando el crecimiento. Finalmente, incrementa la volatilidad financiera, ya que los inversionistas reaccionan ante la incertidumbre.
Petróleo sube en la apertura
Los precios del petróleo se encaminaban hacia su mayor caída semanal desde junio, a pesar de las modestas subidas registradas este viernes, debido a las nuevas preocupaciones sobre el suministro procedente de Arabia Saudita y el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
A las 09:20 GMT, los futuros del crudo Brent ganaban 56 centavos, o un 0.58%, hasta los 96.48 dólares el barril, y los futuros del West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) mejoraban 65 centavos, o un 0.66% a 98.52 dólares.
- Ambos contratos han perdido entre un 11% y un 12% esta semana, después de que Irán y Estados Unidos acordaron el martes un alto el fuego de dos semanas mediado por Pakistán.
- Sin embargo, los combates han continuado y el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz sigue estando muy restringido, lo que mantiene los precios de los futuros cerca de los 100 dólares por barril y empuja los precios en el mercado físico a máximos históricos.
- El tráfico a través del estrecho sigue por debajo del 10% de los volúmenes normales, ya que Teherán reafirmó su control advirtiendo a los buques que se mantuvieran dentro de sus aguas territoriales.
«El estrecho de Ormuz sigue estando efectivamente restringido y el funcionamiento del sistema petrolero mundial dista mucho de ser normal», afirmó Ole Hansen, analista de Saxo Bank, añadiendo que los mercados de futuros han descontado una normalización parcial, pero que el mercado físico refleja una grave escasez.
- Teherán quiere cobrar tasas a los buques que atraviesen el estrecho en virtud de un acuerdo de paz, según declaró un funcionario iraní a Reuters el 7 de abril. Los líderes occidentales y la agencia de transporte marítimo de la ONU se han opuesto a la idea.
- Esta arteria crucial para los flujos de petróleo y gas ha quedado prácticamente cerrada por el conflicto, que comenzó el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos contra Irán.
EU con 30 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica
El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump anunció que estaba ofreciendo prestar hasta 30 millones de barriles de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR por sus siglas en inglés) de West Hackberry, lo que supone la tercera convocatoria de propuestas a las empresas desde que los precios del combustible se dispararon a raíz de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
- Las empresas pueden presentar propuestas para intercambiar petróleo de la SPR hasta las 16:00 pm del 13 de abril, según un documento publicado en la página web del Departamento de Energía.
- Estados Unidos está liberando petróleo de su reserva estratégica como parte de un acuerdo con 32 países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para liberar 400 millones de barriles de petróleo de las reservas con el fin de aliviar las presiones sobre el suministro debidas a la guerra con Irán.
- El petróleo de la SPR se está liberando en forma de préstamos que las empresas devolverán con más barriles como prima, según el Departamento de Energía, ayudará a estabilizar los mercados «sin coste alguno para los contribuyentes estadounidenses».
En última instancia, Estados Unidos pretende prestar 172 millones de barriles de la SPR para su entrega durante de este año y hasta 2027, como parte del acuerdo de la AIE.
Trump critica por cobros al usar el estrecho de Ormuz
El cese inmediato de cualquier cobro a petroleros que transiten por el estrecho de Ormuz fue solicitado por parte de Donald Trump, el mandatario de EU, quien realizó su solicitud este jueves tras supuestos reportes no confirmados sobre posibles tarifas impuestas a embarcaciones en esa vía.
Como es costumbre, Trump utilizó su cuenta de la red social Truth Social para referirse a las embarcaciones que han comenzado a surcar por este paso estratégico:
- «Hay informes de que Irán está cobrando tarifas a los petroleros», dijo el mandatario luego del inicio del alto al fuego pactado con Teherán dos días antes.
- «¡Más les vale que no lo hagan y, si lo hacen, que dejen de hacerlo de inmediato!», advirtió el republicano en un nuevo aviso a la república islámica.
La exigencia de Donald Trump para que Irán detenga el cobro de tarifas a petroleros se alinea con las directrices de su administración de mantener una postura de cero tolerancia ante bloqueos comerciales.
Previo a esta declaración en Truth Social, el Gobierno estadounidense ya había condicionado cualquier acuerdo de cese al fuego a la reapertura total y sin restricciones del estrecho de Ormuz.
La advertencia del mandatario refleja la tensión latente, pues su administración ha amenazado con atacar la infraestructura iraní si Teherán no garantiza el libre tránsito marítimo, utilizando la diplomacia coercitiva como antesala a las negociaciones.
Opinión del monitor global de buques Kpler
De acuerdo con reportes del monitor global de buques Kpler, algunas embarcaciones con banderas de Palaos y Gabón han sido avistadas atravesado la vía marítima vital desde el inicio de la tregua, lo que indica que el tráfico marítimo podría estar empezando a normalizarse tras el alto el fuego alcanzado por Washington y Teherán.
La presencia de buques con banderas de conveniencia, como Palaos y Gabón, marca los primeros intentos de normalización, aunque la industria naviera y las aseguradoras mantienen evaluaciones de riesgo elevadas ante la incertidumbre sobre las condiciones de seguridad marítima y las posibles exigencias de Teherán. /PUNTOporPUNTO





















