
La política migratoria del Presidente Donald Trump vuelve a estar en el centro del debate, esta vez por el impacto en menores de edad. De acuerdo con datos analizados por The Marshall Project, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha detenido a más de seis mil 200 niños durante el segundo mandato del mandatario, una cifra que ha encendido alarmas entre defensores de derechos humanos y expertos en salud.
El aumento de niños migrantes detenidos es significativo
- Durante el último año de la administración de Joe Biden, el promedio diario de menores detenidos era de apenas 24. Con el regreso de Trump y la reactivación de la detención familiar, esa cifra se disparó a 226 menores al día, es decir, casi diez veces más.
- Las condiciones dentro de los centros de detención también han sido cuestionadas. Testimonios recogidos por la misma organización describen falta de atención médica adecuada, acceso limitado a educación y alimentos en mal estado.
- “Todos los estadounidenses deberían estar consternados por el hecho de que estemos encarcelando a miles de niños”, advirtió Leecia Welch, asesora legal de la organización Children’s Rights. “Esto genera una cantidad increíble de trauma”.
Familias denuncian mala calidad de los alimentos
La Academia Estadounidense de Pediatría ha advertido que incluso períodos cortos de detención pueden provocar efectos duraderos en la salud mental de los menores. Casos documentados incluyen ansiedad, regresión en el desarrollo —como niños que vuelven a mojar la cama— e incluso intentos de autolesión.
- Uno de los puntos más críticos es el tiempo de detención. Aunque el acuerdo judicial conocido como “Flores” establece un límite de 20 días para menores, los datos muestran que más de mil 600 niños han permanecido bajo custodia por periodos superiores.
- Las denuncias también apuntan a instalaciones específicas, como el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas, donde ha estado recluida una gran parte de los menores.
- En documentos judiciales, familias reportaron haber encontrado “gusanos y moho en la comida”, además de agua en mal estado. Un padre incluso declaró: “Los bebés están adelgazando porque apenas pueden comer”.
El gobierno federal ha rechazado estas acusaciones. En presentaciones ante tribunales, autoridades aseguran que no existe evidencia de alimentos contaminados y defienden que la atención médica cumple con los estándares. Además, un portavoz del ICE sostuvo que “estar detenido es una elección”, en referencia a los programas de autodeportación promovidos por la administración.
Sin embargo, abogados migratorios y organizaciones civiles cuestionan esa postura, señalando que muchas familias enfrentan decisiones bajo presión y sin información clara.
Castro: “Trump está arrebatando infancias”
El impacto tras la detención tampoco es menor, ya que más de tres mil 600 niños han sido deportados desde el inicio del segundo mandato de Trump, muchos de ellos sin previo aviso suficiente, obligando a sus familias a reconstruir sus vidas en condiciones precarias.
- Para expertos como Elora Mukherjee, de la Universidad de Columbia, el problema es estructural. “Esto constituye una crueldad contra los niños”, afirmó. “Refleja un sistema donde los más vulnerables están pagando el costo de decisiones políticas”.
El futuro es incierto. La administración Trump busca ampliar la capacidad de detención familiar y, al mismo tiempo, intenta eliminar el acuerdo Flores, lo que podría permitir la detención indefinida de menores.
Cada día atrapa a 170 en todo EU, incluidos bebés
El ICE ha multiplicado “por más de seis” la detención de menores de edad durante el segundo mandato del Presidente Donald Trump, iniciado en enero de 2025. Actualmente, en promedio, 170 niños son detenidos cada día.
- En contraste, durante los últimos 16 meses de la administración de Joe Biden se registraban alrededor de 25 detenciones diarias, reveló el Proyecto Marshall, organización independiente de periodismo de investigación.
- El Proyecto Marshall analizó los registros del Proyecto de Datos de Deportación y determinó que, desde el arranque del segundo periodo presidencial de Trump, el ICE ha detenido al menos a tres mil 800 menores, entre ellos 20 bebés.
- Uno de los casos documentados es el de Juan Nicolás, de apenas dos meses de edad, quien permaneció tres semanas en un centro de detención en Texas. Durante ese tiempo desarrolló problemas respiratorios y, pese a ello, fue deportado a México.
El reporte también señala que, aunque el promedio diario es de 170 detenciones, hubo días en que la cifra de menores arrestados rebasó los 400.
- De los tres mil 800 niños detenidos, alrededor de mil 300 permanecieron bajo custodia durante aproximadamente 20 días, el plazo máximo permitido para la detención de menores junto a sus familias, conforme a un acuerdo vigente desde 1997.
Se trata del acuerdo conocido como Flores, bajo el cual se garantiza la protección de los menores que son detenidos por las autoridades de inmigración, ya que, en teoría, un juez mantiene una supervisión constante con el objetivo de que satisfagan las necesidades de los infantes, por lo que, con base en la resolución de un tribunal federal se considera “excesivo que un menor permanezca bajo custodia de ICE con su familia durante más de 20 días”, subrayó el medio independiente.
Por ello, algunos exfuncionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han acusado al Gobierno estadounidense de pretender retener a las familias migrantes “el mayor tiempo posible para aumentar la probabilidad de deportarlas directamente”, señalamientos que el ICE ha rechazado, asegurando que su «objetivo principal es garantizar que los menores sean liberados de la custodia lo antes posible».
Sin embargo, los datos muestran lo contrario: que las liberaciones de las familias migrantes detenidas ocurren alrededor de los 20 días.
- Scott Shuchart, exjefe de políticas del ICE durante la presidencia de Biden, dijo al Proyecto Marshall que hay un periodo de alrededor de 20 días, en los cuales Trump está intentando “retener a las personas el mayor tiempo posible. Quieren poder retener a las familias indefinidamente y presionarlas para que se rindan”, agregó el exfuncionario.
- El medio independiente enfatizó que los escasos recursos legales en materia de detención de migrantes han dificultado combatir los casos de deportación en Estados Unidos, que se suman a las malas condiciones en los centros de detención en donde los migrantes son recluidos por largos períodos.
Ellos, “aumentan la probabilidad de que las personas abandonen el país voluntariamente, incluso si tienen derechos legales válidos para permanecer en el país”, expuso el Proyecto Marshall.
- En este sentido refirió documentos judiciales en los que el ICE admitió que la «custodia prolongada» de menores se está convirtiendo en un «desafío operativo generalizado», justificando que las liberaciones no se realizan con rapidez debido a «retrasos en el transporte, necesidades médicas y trámites legales».
Argumentos que no satisfacen a los defensores, al señalar que eso no explica la gran cantidad de familias detenidas durante semanas o incluso meses, incluso, en noviembre de 2025, identificaron “al menos a cinco menores que llevaban más de cinco meses en Dilley”.
Aunque en el 2021, durante la administración del Presidente Joe Biden, la detención de familias en la Unión Americana se suspendió, por ejemplo, el centro de Dilley, entonces llamado Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, cerró sus instalaciones.
- No obstante, a la llegada de Donald Trump al Gobierno de Estados Unidos, la detención de menores se reanudó y el centro de Dilley reabrió, lo mismo que el Centro de Procesamiento de Inmigración del Condado de Karnes, en donde también mantienen a familias detenidas.
- El Proyecto Marshall consignó el testimonio de activistas en favor de los derechos de los niños migrantes, quienes aseguraron que aunque el número de menores de edad que intentan cruzar la fronteras de México hacia Estados Unidos se ha reducido, se está presentando un incremento de niños arrestados con sus familias, pese a que tengan tiempo viviendo en la Unión Americana o que estén durante algún procedimiento migratorios activos, como casos de asilo.
- Becky Wolozin, abogada del Centro Nacional para la Ley Juvenil, aseguró que, incluso, las detenciones se están realizando “mientras intentaban cumplir con la ley presentándose a los registros o a las citas judiciales”.
Asimismo, consideró que la administración trumpista ha implementado, como táctica, la detención prolongada de las familias, la cual tiene el propósito de “forzar las detenciones”, en lugar de liberar a los migrantes en cuanto sea posible.
- «Es una prueba clara de que el objetivo de esta administración es causar el mayor sufrimiento posible a las personas más vulnerables con la esperanza de que eso les permita llevar a cabo con mayor facilidad sus objetivos de deportación», sostuvo Wolozin, quien afirmó que la mayoría de los menores de edad que fueron detenidos durante el primer año del Gobierno republicano por el ICE, fueron deportados.
- En documentos judiciales citados por el Proyecto Marshall se pueden hallar testimonios que describen las “brutales condiciones” que familias enteras experimentaron durante su detención en algún centro migrante. En donde se les sirvió “comida mohosa y llena de gusanos, y agua de sabor nauseabundo e imbebible”.
Además, de que nadie se preocupaba por la salud mental de los menores, quienes sin tener qué hacer, “recurrieron a jugar con piedras”, mientras que en casos extremos, los niños “se golpeaban la cara o se orinaban encima a pesar de saber ir al baño”.
En estas declaraciones judiciales, recogidas por el medio independiente, destaca la de una madre, quien calificó al centro en Dilley como una “cárcel”. “Este lugar definitivamente parece una cárcel”, dijo.
“No hay otra manera de describirlo; es una cárcel para niños”, insistió, ya que, además de que ahí no se ha implementado un programa educativo para los menores como establecen los estándares judiciales, las familias acusaron al personal del ICE amenazarlas con separarlas de sus hijos para disciplinarlos.
Esta semana se difundió el caso de Juan Nicolás, un bebé de 2 meses de edad, quien presentó problemas respiratorios tras permanecer tres semanas en un centro de detención en Texas, señalado en repetidas ocasiones por las precarias condiciones en las que se mantiene a las familias migrantes, en compañía de sus padres y su hermana de 16 mese de edad. Pero a pesar de su delicado estado de salud, motivo por el que fue hospitalizado, fue enviado nuevamente al centro de detención en Dilley y después deportado a México.
En este sentido, Kristin Kumpf, coordinadora de la Coalición Nacional para Poner Fin a la Detención de Familias y Niños, comentó que aunque los videos o fotografías de las detenciones de familias entereza, quienes incluso a veces son sacadas por la fuerza de sus hogares, puede causar consternación, después la ciudadanía se olvida de las condiciones inhumanas en las que mantienen a los migrantes durante su detención, por lo que, advirtió, «es sólo cuestión de tiempo antes de que veamos a un niño morir en Dilley o en otra instalación», alertó Kumpf.
Abuso y violencia, la historia de niños migrantes que viajan solos
- Tenía 15 años cuando empezó a vender hamburguesas. Ahí llegaron unos hombres que le dieron “otra opción para ganar más dinero. Sólo tenía que llevar una bolsita (con drogas) para entregarla en otro lugar”. Días después la buscaron en su casa, y de la invitación pasaron a la amenaza, con armas de por medio, de lastimarla a ella, a su mamá y a su hermana menor. Entonces vino la decisión de migrar.
Viajó sola a México, y es una de los más de 113 mil niños y adolescentes migrantes no acompañados reportados por el Instituto Nacional de Migración (INM) hasta 2023.
- El testimonio de la joven es uno de los 20 recogidos en México y Estados Unidos por investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) entre junio de 2022 y junio de 2023 para documentar la violencia continua que viven los menores en movilidad humana y las secuelas que enfrentan, como estrés migratorio, ansiedad, depresión, ideación suicida y dificultades de adaptación.
La investigación cualitativa consistió de entrevistas a los niños y adolescentes, así como a informantes claves: trabajadores sociales, miembros de organizaciones civiles y abogados.
- Otro caso es el de Nancy, originaria de Guatemala, quien a los 12 años de edad fue secuestrada por el cuñado de una prima. El hombre la trajo al estado de México, la encerró en una casa y abusó sexualmente de ella. Con ayuda de los vecinos logró escapar y presentar la denuncia.
Llegó a un albergue del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), donde se realizó la entrevista y se hizo evidente el daño emocional: “nunca les digo por qué estoy llorando… (cuando) llega mi tutora en la mañana y a veces me dicen ‘¿qué tienes?’ Y yo no tengo nada. –(Pero) tu carita me dice todo–, y yo ‘ayyy’, y ya no aguanto y lloro, ¿no?, y ya las abrazo y ya, ya me voy…”
- Así son algunas de las historias recopiladas por los especialistas del INSP entre 20 niñas, niños y adolescentes originarios de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, quienes reportaron múltiples violencias donde vivían, durante el tránsito y en el destino. En sus lugares de origen, las principales causas que los llevan a migrar son violencia, abuso, trata de personas, reunificación familiar y extrema pobreza.
“Las violencias pueden ser ejercidas por el crimen organizado, funcionarios públicos (fuerzas armadas, autoridades migratorias), y la familia, tanto en el origen como en los países de tránsito y destino, generando un continuum de violencia”, señala el trabajo publicado en la revista Cuadernos de Salud Pública de Brasil, editada por la Fundación Oswaldo Cruz.
Bajó 88% el número de menores migrantes en situación irregular
- Entre enero y octubre de 2025 disminuyó de forma significativa la cantidad de niños y adolescentes en situación migratoria irregular, aseguró la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), pues se registra 14 mil 44, 88.6 por ciento menos respecto al mismo periodo de 2024.
No obstante, “esta reducción no puede interpretarse de manera aislada ni como una mejora en la garantía de derechos, sino que debe analizarse a la luz de los cambios en las políticas migratorias regionales y sus impactos diferenciados sobre la niñez y adolescencia que comenzaron en enero del año pasado.”
- En su Balance Anual 2025 detalló que el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos y los cambios introducidos por la administración del presidente Donald Trump generaron un nuevo escenario para los menores en contexto de movilidad humana.
- Las modificaciones dejaron a este sector “en un mayor estado de indefensión”, porque dieron pie a “abruptas separaciones de sus padres y familiares en redadas y detenciones, pasando por la falta de reconocimiento en la búsqueda de protección internacional, hasta dejarlos sin capacidad de defensa en las cortes de Estados Unidos y deportaciones”.
La disminución en los registros puede estar asociada no sólo a cambios en los flujos, sino también a mayores obstáculos para el tránsito, el acceso al asilo y la reunificación familiar de esta población, expuso.
- Frente a estos desafíos, la Redim ha impulsado la creación de un mecanismo trasnacional de protección, articulado con países de Centroamérica y orientado a fortalecer la protección integral de la niñez y adolescencia en movilidad, promoviendo estándares comunes de atención, alternativas a la detención y enfoques centrados en el interés superior de la niñez.
“Este tipo de mecanismos es clave ante un fenómeno que trasciende fronteras y exige respuestas coordinadas basadas en derechos humanos y no en criterios sobre controles migratorios”, sostuvo, y recordó que, en noviembre de 2025, junto a otras redes, sostuvieron una audiencia con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con miras a revisar los sistemas de protección en la región y la urgencia de contar con un mecanismo trasnacional./PUNTOporPUNTO






















