La presión inflacionaria en los alimentos no da tregua a los bolsillos. Al cierre de junio, el conjunto de los 33 productos mínimos indispensables para la dieta de las familias mexicanas reportó un incremento anual de 2.28 por ciento.
- De acuerdo con el levantamiento de precios que cada mes realiza Excélsior, el costo para adquirir la canasta básica, definida por el extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), alcanzó los 2,335.90 pesos este 30 de junio.
- El reporte destaca variaciones anuales que han impactado de forma directa el menú cotidiano de la población.
El producto con mayor impacto fue la papa, cuyo precio por kilo se disparó a 59.00 pesos, lo que significó un aumento anual de 69.05 por ciento.
A este incremento le siguieron otros alimentos esenciales en la mesa mexicana. El limón reportó un alza de 60.71%, mientras que chile cuaresmeño escaló 56.47%, lo que los ubica como los principales motores de la carestía en los mercados y tiendas de autoservicio.
Por su parte, la canasta alimentaria tuvo un retroceso mensual de 0.40% pero en lo que va del año acumuló un avance de 2.34 por ciento.
- Según la más reciente encuesta de Research Land, la agencia de investigación de mercados de Grupo UPAX, el 52% de los mexicanos afirma que su realidad financiera en lo que va del año ha sido mucho más complicada de lo que anticipaba.
- El 45% de los consultados declaró que ha tenido que priorizar gastos básicos por encima de cualquier otro plan, mientras que un 25% realiza ajustes constantes para mantenerse “a flote”.
El alza en los precios no es un fenómeno abstracto; se traduce en decisiones cotidianas como recortar gastos en alimentos, salud, entretenimiento, no ahorrar y, mucho menos, comprar algún seguro”, apuntó Pablo Levy, director general de Research Land.
El panorama para la segunda mitad del presente año mantiene en alerta a los especialistas, ya que el gasto en alimentos absorbe una proporción cada vez mayor de los ingresos salariales, lo que limita la capacidad de consumo en otros sectores clave de la economía nacional, y postergando diferentes metas de bienestar financiero a largo plazo./Agencias-PUNTOporPUNTO
























