El COSTO de las CANASTA ALIMENTARIA y no alimentaria aumentó hasta 3.5% en julio

En julio, una persona necesitó tres mil 494.78 pesos mensuales en las zonas rurales y cuatro mil 884.09 pesos en las urbanas para cubrir una canasta alimentaria y otra no alimentaria, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Estos montos aumentaron 2.9 y 3.5 por ciento anual, respectivamente. En ambos casos, el transporte público fue el servicio que más se encareció, seguido de la educación y las actividades recreativas y culturales.

Si se considera únicamente la canasta alimentaria, una persona en una zona rural necesitó mil 894.69 pesos durante julio, un aumento de dos por ciento respecto al mismo mes del año pasado. En las ciudades, el costo alcanzó dos mil 545.72 pesos, 3.8 por ciento más que un año antes.

  • La canasta alimentaria reúne los productos necesarios para cubrir las necesidades mínimas de nutrición, mientras que la no alimentaria incluye bienes y servicios como vivienda, transporte, salud, educación y vestido.
  • En el hogar de Mónica no falta lo básico, pero tampoco sobra. Se vive al límite. Cuando el dinero se queda corto, pide prestado o utiliza la tarjeta de crédito para cubrir algún gasto y después busca la manera de ponerse al corriente.
  • El incremento en el costo de los bienes y servicios tiene un mayor impacto entre los hogares de menores recursos. María Solís, analista de México, ¿cómo vamos?, señaló que las familias ubicadas en el primer decil destinan más de la mitad de sus ingresos a la compra de alimentos.

Cuando los precios de los alimentos suben más que la inflación general, el golpe al poder adquisitivo de las familias es proporcionalmente mucho mayor a lo que vemos en personas que se ubican en otros deciles de la población-María Solís, analista de México, ¿cómo vamos?

La presión sobre el costo de vida también varía entre regiones. En julio, Quintana Roo registró una inflación de 4.7 por ciento, por encima del promedio nacional, mientras que Tlaxcala y Tabasco reportaron tasas de 0.6 y 1.5 por ciento, respectivamente.

De acuerdo con Solís, factores como el clima, los costos de producción, la logística y las condiciones de seguridad pueden generar diferencias importantes en el precio de una misma canasta de bienes entre los estados.

  • Ante el aumento en el costo de bienes y servicios básicos, algunos hogares pueden verse obligados a buscar fuentes adicionales de ingresos, una situación que, de acuerdo con la especialista, también refleja problemas estructurales del mercado laboral y de la economía mexicana.
  • Desde su perspectiva, una de las claves para mejorar el poder adquisitivo de los hogares es impulsar la inversión y la generación de empleos de mayor calidad. Solís recordó que, en promedio, un trabajador informal percibe alrededor de 50 por ciento menos ingresos que uno con un empleo formal.

“Es esencial generar las condiciones necesarias en el país para aumentar la inversión”, apuntó.

Para Mónica, recibir mil pesos adicionales cada mes representaría un alivio. Ese dinero, dice, lo utilizaría para cubrir gastos cotidianos y evitar que un imprevisto termine convertido en una deuda.

Por eso busca cualquier oportunidad para obtener ingresos adicionales. Si hay un concierto donde pueda trabajar como guardia, lo toma; si no, recurre a las ventas por catálogo.

“Uno busca la manera. No es que sobre el dinero, sino que hay que buscarle”, explica./Agencias-PUNTOporPUNTO

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