El CALENTAMIENTO GLOBAL superará los 1,5 ºC, alerta la ONU

Hace 11 años, la comunidad internacional llegó a un histórico compromiso en París para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el aumento global de temperaturas a 1,5 grados por encima de los niveles previos a la Revolución Industrial. Sin embargo, la acción global no ha sido lo «suficientemente rápida» en este recorte de emisiones y se espera que en los próximos años el planeta sobrepase, al menos temporalmente, el umbral de 1,5 ºC .

  • Así se desprende de un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado este miércoles. Muchos científicos han venido alertando en los últimos años que ya prácticamente era imposible limitar el aumento de temperaturas a 1,5 grados, algo que viene a refrendar de manera contundente este análisis.

Un aumento de las temperaturas por encima de este nivel supondrá «un aumento más rápido del nivel del mar, una mayor probabilidad de colapso de ecosistemas como los arrecifes de coral, calor extremo, incendios, y profundos cambios en la criosfera», lo que incluye pérdida de hielo o glaciares —los glaciares podrían perder un cuarto de su masa para 2100—, algo extremadamente grave como se ha visto recientemente con la tragedia de Nepal y Tíbet. Además, se podrían sobrepasar puntos de inflexión «irreversibles»: cambios en corrientes oceánicas como la AMOC, en las masas de hielo de Groenlandia y de la Antártida Occidental o en la Amazonia, «lo que cambiaría el mundo para siempre».

  • Si los países mantienen sus políticas climáticas actuales, el calentamiento global alcanzará un aumento medio de temperaturas de 2,6 ºC para 2100. «No hay ningún resultado positivo si seguimos por encima de los 1,5 °C. En todo el mundo, las olas de calor extremas ya están demostrando que los efectos del cambio climático se producirán más rápido, serán más intensos y durarán más tiempo», ha afirmado Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA.

No todo está perdido: «Es posible todavía bajar las temperaturas»

Sin embargo, que superemos temporalmente el límite de 1,5 grados no quiere decir que esté todo perdido ni que la acción climática deba detenerse, apunta el informe. El Acuerdo de París no establecía un límite temporal para no sobrepasar los 1,5 grados, y el análisis de Naciones Unidas ve «todavía posible bajar las temperaturas y lograr los objetivos globales del Acuerdo de París».

  • Para ello, la mejor vía es la de «superación [overshoot, en inglés], pico y descenso», es decir, sobrepasar lo mínimo posible y durante el menor tiempo posible el objetivo de 1,5 grados, alcanzar el máximo y tras ello buscar un descenso de las temperaturas lo antes posible. En este escenario, el más optimista, el aumento de temperaturas llegaría a un máximo de 1,8 grados y se quedaría por debajo de los 1,5 a finales de siglo.
  • Al mismo tiempo, es crucial tomar medidas de adaptación para proteger a la población y los ecosistemas ante los impactos provocados por el calentamiento. «Esta no es, en absoluto, una vía aceptable ni preferible; es simplemente la mejor opción que nos queda», advierte, crudamente, el informe.

Aunque superemos el umbral de 1,5 grados, evitar cada décima de grado de aumento es clave. Un calentamiento de 1,8 grados siempre será mejor que uno de 2, y uno de 2 que uno de 2,5. Cada fracción de grado que no se supere «disminuye los riesgos y los daños y aumenta las posibilidades de que las temperaturas vuelvan a bajar».

Para ello, es especialmente útil reducir las emisiones de metano -el segundo gas de efecto invernadero que más emitimos, por detrás del dióxido de carbono-, que tiene una vida más corta en la atmósfera y por tanto su disminución se nota antes. También hay que recortar de manera urgente y «profunda» las emisiones de CO2 y adaptar las sociedades para proteger a la población más vulnerable y los ecosistemas ante los impactos que ya se están produciendo.

El papel de la captura de carbono

Todos los escenarios planteados por la ciencia para alcanzar unas emisiones netas cero incluyen la captura y eliminación de dióxido de carbono, ya sea en su modo convencional -reforestación o restauración de ecosistemas-, o moderno -como la captura directa-. Sin embargo, la captura de carbono «solo podrá contribuir de forma creíble a volver a situarse por debajo de los 1,5 °C en el siglo XXI si el pico de calentamiento se mantiene muy por debajo de los 2 °C y se reducen todas las emisiones restantes de CO₂, metano y otros gases de efecto invernadero», reza el informe.

El texto incide en lo limitado de esta vía como solución. Serían necesarios más de 100 años de reforestación a la escala actual para bajar solo 0,1 grados la temperatura, e incluso si aumentara a gran escala la magnitud de la instalación de técnicas de captura directa, eso solo permitiría bajar unas pocas décimas de grado. La captura de carbono «debe complementar la reducción de emisiones, no sustituirla»./Agencias-PUNTOporPUNTO

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