Seis de cada 10 trabajadores de la llamada generación Afore no alcanzarán una pensión, ya que están en riesgo de no contar con las semanas cotizadas necesarias para el retiro.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, del Inegi, sólo 42.2 por ciento de la población mayor de 18 años en el país tiene una Afore.
- Leonardo Castillo, experto en finanzas personales e inversiones de Fintual, dijo que el riesgo se debe a dos problemas del mercado laboral mexicano: la informalidad y la falta de continuidad en las cotizaciones a la seguridad social.
- El experto recordó que la informalidad laboral ronda 55 por ciento y la densidad promedio de cotización es de alrededor de 44 por ciento.
Este último indicador mide qué proporción de la trayectoria laboral de una persona transcurre cotizando a la seguridad social. Por ejemplo, en una vida laboral de 40 años, una densidad de 44 por ciento equivaldría a cotizar aproximadamente 17 años y medio.
Los requisitos de la generación Afore
El riesgo está focalizado en la generación Afore, integrada por quienes comenzaron a cotizar ante el IMSS a partir del 1 de julio de 1997 y cuyo retiro depende de una cuenta individual.
Para 2026, la ley establece al menos 875 semanas de cotización para acceder a una pensión por cesantía o vejez bajo este régimen. El requisito aumentará 25 semanas anuales hasta alcanzar mil en 2031.
A este problema se suma el hecho de que México comienza a perder una de las ventajas que tuvo durante décadas: contar con una población en edad de trabajar considerablemente mayor que la de niños y adultos mayores.
El agotamiento de este bono demográfico significa que habrá proporcionalmente menos personas en edad laboral y más adultos mayores.
El cambio representa un reto para el retiro. Mientras México envejece, una parte de quienes hoy trabajan acumula pocas semanas de cotización y recursos insuficientes para financiar su jubilación.
Para Moisés Pérez Peñaloza, director de la plataforma de consultoría Yo Jubilado, las nuevas generaciones enfrentan trayectorias laborales menos continuas, lo que puede dificultar la acumulación de semanas de cotización.
Durante ese tiempo dejan de acumular semanas ante el IMSS y de recibir las aportaciones correspondientes a su cuenta individual.
Pérez Peñaloza recordó que, bajo el sistema de cuentas individuales, los recursos disponibles al momento del retiro dependen, entre otros factores, de las aportaciones acumuladas durante la trayectoria laboral.
“La pensión se llama cuánto ahorraste en tu vida profesional”, apuntó el experto.
El envejecimiento de la población aumenta la presión sobre este escenario. Actualmente, por primera vez en la historia del país, una de cada 10 personas tiene 65 años o más.
- Esto significa que en el futuro México tendrá proporcionalmente más adultos mayores y menos personas en edad laboral, quienes mediante impuestos y contribuciones sostienen parte del sistema de protección social.
Así, el agotamiento del bono demográfico encuentra a México con una población más envejecida y con trabajadores que cotizan, en promedio, menos de la mitad de su trayectoria laboral, lo que eleva el riesgo de llegar al retiro sin las semanas o los recursos suficientes para una pensión./Agencias-PUNTOporPUNTO
























