TEXTO ÍNTEGRO: COVID desapareció 495 MILLONES de puestos de trabajo en el MUNDO

En México más de un millón de personas han perdido su empleo durante la pandemia. Al segundo trimestre del año, el porcentaje de personas en pobreza laboral fue de 48,1%

Entre enero y septiembre de este año, la pandemia de Covid-19 ha dejado propició una caída de 10.7% de los ingresos laborales en el mundo a 3.5 billones de dólares, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En promedio y de forma acumulada, durante los tres trimestres de lo que va del 2020 se ha perdido el equivalente a 333 millones de empleos de tiempo completo, lo que representa una caída de 11.7 por ciento.

  • Hasta ahora, el segundo trimestre del año ha sido el más difícil, según el último reporte del Observatorio de la OIT: El Covid-19 y el mundo del trabajo. De abril a junio desaparecieron 495 millones de puestos de trabajo.

Y si el panorama luce ya desalentador, el organismo presenta además un “escenario pesimista”, donde prevé que entre octubre y diciembre podría haber una merma de 515 millones plazas de trabajo a nivel global. Pero para no ser agorera, agrega un “escenario optimista”, en el que la pérdida sería de 160 millones de empleos, cifra similar a la que se tuvo de enero a marzo, siempre y cuando los rebrotes del nuevo coronavirus estén contenidos.

Ésta es la sexta edición del observatorio, y en cada entrega el cálculo de los daños en el mercado laboral ha ido en aumento. Inició en marzo con una previsión de entre 5.3 millones menos fuentes de trabajo, en el “caso más favorable”, a 24.7 millones, en el “más desfavorable”.

  • En la mayoría de los reportes señala al continente americano como la zona más afectada. En el primer trimestre del año, cuando iniciaban los contagios en este continente, fue la tercera región más afectada, con 3% menos horas trabajadas. Asia y el Pacífico, con una caída de 7.3%, era la primera.
  • Pero para el tercer trimestre del año, “las Américas”, como lo denomina la OIT, reporta una disminución de 19.8% horas de trabajo, y Asia y el Pacífico, 15.2% menos. Además, destaca que se “confirma que las pérdidas de empleo son mayores para las mujeres que para los hombres”.

Uno de los motivos a los que obedece esa revisión al alza en la estimación de la pérdida de horas de trabajo es que los trabajadores de las economías en desarrollo y emergentes, en particular en el sector informal, se han visto mucho más afectados que en crisis anteriores”, destacó la agrupación.

Respecto de los ingresos laborales, destaca la OIT, la caída se debe a la disminución de horas de trabajo, suspensión sin goce de sueldo y desempleo.

Sin embargo, el mayor impacto, expresa, se debe a la salida masiva de trabajadores de la población ocupada hacia la inactividad.

  • La caída en este indicador, que abarca las remuneraciones de los asalariados y una parte de los ingresos de los trabajadores independientes, es de 10.7%, lo que equivale a una disminución de 3.5 billones de dólares.
  • La región más afectada ha sido el continente americano, con una pérdida acumulada entre enero y septiembre de 12.1% en las percepciones de la fuerza laboral, seguida de África y Europa, con reducciones de 10.7 y 10.6%, respectivamente.

Pero yendo más a detalle, la caída de ingresos es más marcada en la región de América Latina y el Caribe, con una caída de 19.3%, equivalente a 495 millones de dólares. En tanto, la caída del empleo fue de 20.9%, lo que es igual a unos 50 millones de puestos de trabajo menos.

Incentivos fiscales: eficacia

“Al tiempo que redoblamos esfuerzos para vencer al virus, debemos adoptar medidas a escala lo antes posible para paliar sus efectos en los planos económico, social y laboral. En particular, fomentar el empleo y la actividad empresarial y garantizar los ingresos”, expresó Guy Ryder, director de la OIT.

  • El reporte incluye cinco medidas clave para aminorar la crisis laboral, una de ellas son los estímulos fiscales. El organismo examinó qué sucede en los países que redujeron el pago de impuestos u otras medidas de apoyo para las empresas en crisis por el Covid-19, y los resultados fueron que por cada punto porcentual de apoyo respecto del Producto Interno Bruto (PIB) se atempera 0.8% el avance del desempleo.

Y pese a que han mostrado cierta eficacia, estos apoyos gubernamentales se concentran en las naciones de altos ingresos. Lo que sucede, explica la institución internacional, es que los países en desarrollo tienen una “limitación de recursos para financiar esas medidas”.

  • Para que estas naciones también pudieran reducir 0.8% la caída del empleo en la pandemia tendría que invertir en conjunto 982,000 millones de dólares. La segunda medida que recomienda la OIT es equilibrar las políticas sanitarias con las económicas y sociales. Sobre todo, en esta etapa, en la que muchos países tienen rebrotes.

Como tercera estrategia sugiere que las intervenciones políticas vayan acorde con lo que sufre el mercado laboral. El desafío es mantener respuestas políticas para contrarrestar “la creciente pobreza, la desigualdad, el desempleo y la exclusión”.

La cuarta medida es focalizar apoyos para los grupos más vulnerables: migrantes, mujeres, jóvenes y trabajadores informales. En quinto lugar: impulsar el diálogo social, para construir soluciones en conjunto a la crisis, “particularmente ante desafíos que se han vuelto cada vez más complejos”.

Cada día se pierde un millón de empleos

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), que estimó en los últimos tres meses, se han perdido en promedio, un millón de empleos cada 24 horas en el mundo.

“Al tiempo que redoblamos esfuerzos para vencer al virus, debemos adoptar medidas a escala lo antes posible para paliar sus efectos en los planos económico, social y laboral. En particular, fomentar el empleo y la actividad empresarial y garantizar los ingresos”, señaló Ryder.

Por consiguiente, la OIT se ha visto obligada a revisar drásticamente las previsiones de recuperación del mercado laboral hechas a finales de junio, y que hoy resultan demasiado optimistas ante el resurgimiento del Covid-19 en numerosos países.

  • Por ejemplo, en la semana del 14 al 20 de septiembre se registró un número sin precedentes de dos millones de nuevos casos de coronavirus, según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque las muertes están disminuyendo.
  • Las últimas proyecciones de la OIT para los tres últimos meses del año prevén ahora una disminución global de las horas trabajadas del 8.6% con relación al mismo periodo del año anterior. Esto se compara con la reducción del 4.9% prevista por la organización en sus últimas previsiones en junio.
  • Esta nueva estimación corresponde a la pérdida de 245 millones de puestos de trabajo a tiempo completo, algo menos del doble de los 140 millones estimados en junio. Esto significa que en los últimos tres meses se han perdido 104 millones de empleos, lo que equivale a 1.16 millones cada 24 horas, en promedio.

“Está muy claro que existe un vínculo fuerte entre nuestro rendimiento en materia de salud y nuestro rendimiento socioeconómico”, subrayó Ryder.

En los nueve primeros meses del año, la OIT estima que el total de los ingresos laborales ha disminuido en un 10.7%, lo que equivale a 3.5 billones de dólares si se compara con el periodo entre enero y septiembre de 2019, excluidas las medidas de apoyo a los ingresos establecidas por los gobiernos.

La pandemia podría dejar en la pobreza a 10 millones de mexicanos

En México más de un millón de personas han perdido su empleo durante la pandemia. Al segundo trimestre del año, el porcentaje de personas en pobreza laboral fue de 48,1%, aunque el Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas de Desarrollo Social (Coneval) estima que la pandemia aumentará hasta en 10 millones más las personas en pobreza.

“Desafortunadamente cada vez vemos más larga la fila, pues entre los migrantes y la gente que se ha quedado sin trabajo, cada día viene más gente aquí buscando comida”, cuenta la madre Alicia, mientras embolsa raciones de arroz junto al padre Jesús, que hace lo mismo con el guiso de carne de res y verduras.

  • De lunes a viernes, estos misioneros de la orden de San Vicente de Paul reciben la comida que manda el gobierno de la Ciudad de México. Antes los beneficiarios podían pasar y tomar ahí sus alimentos pero las condiciones de la pandemia han obligado a entregarles la comida para llevar. Los religiosos aportan además unas galletas o una manzana que consiguen a través de donaciones.

Javier Andrade, responsable de comedores sociales de la Ciudad de México, explica que este programa lleva cerca de nueve años, pero los misioneros venían realizando esta labor altruista desde muchos años atrás.

“Nosotros nos sumamos y ahora con esta pandemia ha aumentado el número de raciones, pues además de desempleados hay mucha mamá soltera que está viniendo por la comida de ellas y de sus niños. Entonces aumentamos las raciones de 280 a 400”, cuenta Andrade.

“Nunca nadie se va sin algo de comer”

A nueve kilómetros, al poniente, la historia se repite con un restaurante de antojitos mexicanos, “Central de Antojos”, que se solidarizó a pesar de haber sufrido una fuerte caída en sus ventas de la que a pesar de haber reabierto con servicio al público, aún no se recupera.

Como en el comedor vicentino, a este restaurante comenzó a llegar, no solo gente en situación de calle, sino también víctimas del desempleo.

  • Diego Adrián, de 20 años, perdió su trabajo cuando se confinó el Poder Judicial. “Trabajaba en los juzgados, en la limpieza, limpiaba las oficinas, pero cerraron y pues ya nos quedamos sin chamba. Y está difícil la situación ahorita” lamenta.
  • Ovidio Ahumada, gerente del restaurante, narra que la iniciativa surgió cuando solo podían vender comida para llevar. Gente en situación de calle que pasaba por ahí se acercaba a pedir un taco o una quesadilla. Así empezaron repartiendo 25 raciones cada tarde y ahora han aumentado a 100.

“Y si el número sobrepasa o no nos alcanza la comida que preparamos especialmente para regalar a la gente, de nuestro menú sacamos comida; o sea algo siempre le damos a la gente y nunca nadie se va sin algo de comer”.

Covid-19 dejó 225 mil desempleados en CDMX

  • Mientras que a nivel nacional se recuperaron 90 mil puestos de trabajo durante las últimas semanas, en la Ciudad de México se perdieron cinco mil a los cuales hay que sumar los 220 mil desempleados por la pandemia de Covid-19, informó Armando Zúñiga Salinas, líder local de la Confederación Patronal de República Mexicana (Coparmex).

En conferencia de prensa virtual, pronosticó que la capital del país está al borde de un panorama devastador, porque 90 por ciento de las compañías no recibió apoyos para sobrevivir a la crisis económica actual.

  • Ante esta situación, planteó al gobierno de la Ciudad de México aplazar el cobro del Impuesto Sobre Nómina, de tres por ciento, para puestos de trabajo de nueva creación a partir del mes de octubre y hasta que haya un semáforo verde, porque cuestionó la calidad del programa de empleo temporal que proponen aplicar las autoridades, pues no es algo formal.

Con base en esos datos, afirmó que la capital del país es una de las entidades más golpeadas por el número de contagios y fallecidas de Covid-19, como por la caída de la actividad económica y la pérdida de empleos,

Admitió que los desempleados recibieron 10 mil microcréditos de seis mil 414 pesos, pero recordó que se perdieron más de 220 mil empleos en la capital, por lo que a 95 por ciento de las personas que perdieron su trabajo no se les entregó ni un solo apoyo.

  • El dirigente de dicho organismo de la Iniciativa Privada (IP) señaló que “las propuestas de reactivación económica del gobierno de la Ciudad de México no están a la altura de la emergencia actual y específicamente las empresas capitalinas”, por lo que aseguró que son medidas insuficientes y parciales, que no abonan a una reactivación económica integral.

A cambio, la Coparmex propuso instalar un comité de alto nivel para la reactivación económica con la participación de la administración capitalina, legisladores, empresarios, académicos y la sociedad civil, con el fin de identificar las mejores acciones de política pública y enlace con la sociedad para enfrentar la pandemia, disminuir contagios y reactivar la económica.

En segundo lugar planteó un programa de salvamento urgente del empleo para lo cual se requiere la atracción de inversiones mediante esquemas e incentivos que faciliten su llegada y permanencia y con ello ayudar al rescate de micros y pequeñas empresas de la capital.

  • Al Congreso de la Ciudad de México le correspondería avanzar en una agenda legislativa que dé certeza jurídica a las inversiones, que promueva a la capital del país como un polo logístico fundamental para los negocios, el turismo y la innovación.

Finalmente, planteó crear comités de emergencia para el fomento económico de las 16 alcaldías, cuya finalidad será identificar acciones específicas de generación de apoyos a compañías y empleos formales y construir programas que permitan detonar el consumo en las localidades./Agencias-PUNTOporPUNTO

Documento íntegro:

OIT_PERDIDA%20EMPLEOS755917

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