CRISIS MIGRATORIA en CEUTA (España) puede endurecer la postura sobre el ASILO en la UE

La Unión Europea dio el último paso para la entrada en vigor del Reglamento de Retornos, que permitirá, entre otras cuestiones cosas, crear centros de migrantes en terceros países, agilizar las deportaciones y endurecer la política migratoria.

La entrada irregular este verano de decenas de miles de personas en la ciudad autónoma española desde Marruecos ha dado pie, además, para romper otro tabú en el sistema de asilo europeo.

Dicho fenómeno migratorio hizo crisis tras la entrada masiva de más de 80,000 personas (hombres, mujeres y niños) al enclave español desde Marruecos, cuyos datos principales y situación actual radican en:

  • Retornos y devoluciones: El Gobierno central ha cifrado en más de 12.700 a 13.823 las personas que han retornado a Marruecos desde el inicio de la crisis (la gran mayoría de forma voluntaria y más de 600 mediante expulsiones formales). 

  • Asilo y tensiones legales: La Policía Nacional ha desplegado operaciones en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) para ejecutar devoluciones de quienes vieron denegada su solicitud de protección internacional, generando críticas de asociaciones humanitarias por supuestas vulneraciones al principio de no devolución. 

  • Impacto económico: El Gobierno de Ceuta ha estimado en 45,3 millones de euros el coste extraordinario para las arcas de la ciudad autónoma en la atención de servicios públicos esenciales. 

  • Menores no acompañados: El sistema de protección local atiende a más de 3.560 menores extranjeros, lo que mantiene desbordada la capacidad de acogida de la región. 

  • Investigaciones judiciales: La Audiencia Nacional, a través de la jueza María Tardón, continúa tomando declaración a mandos policiales, de la Guardia Civil y a ciudadanos marroquíes para esclarecer las circunstancias de la llegada masiva y el posible papel de las autoridades del país vecino.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto al Parlamento Europeo una nueva regulación que permitiría a los Estados miembros suspender —“flexibilizar”, lo ha llamado ella— las reglas migratorias, en casos de crisis.

  • La propuesta de la conservadora alemana durante su discurso sobre el estado de la Unión constata un nuevo endurecimiento de la postura sobre asilo de una UE que se blinda y busca ya lanzar centros de deportación fuera de sus fronteras.

Las imágenes de decenas de miles de migrantes cruzando desde Marruecos a Ceuta, sacudieron la UE este verano. Apenas han ocupado unas líneas del discurso de 22 de páginas de Von der Leyen, una alocución llena de anuncios y guiños al espíritu europeo.

  • Estos sucesos son de naturaleza aislada, existen una clara referencia a episodios como lo sucedido hace varios años en la frontera de Polonia y Lituania, cuando Rusia y Bielorrusia usaron migrantes en una suerte de ataque híbrido a sus fronteras.

“Protocolo ante emergencias”

Moscú ha estado muy presente en su discurso. La invasión de Ucrania hace ya más de cuatro años disparó todas las alarmas de seguridad y defensa en la UE y estas cada vez suenan con más fuerza.

  • Los fallidos ataques con drones sobre el aeropuerto de Leipzig en Alemania este verano han elevado todavía más esta alerta.

Y por eso, y por la desconfianza justificada en el histórico aliado estadounidense, Von der Leyen ha puesto sobre la mesa la creación de un “protocolo de seguridad ante emergencias” cuando uno de los Estados sienta que hay una amenaza exterior sobre su seguridad: incursiones de drones, ciberataques, sabotajes.

UE da luz verde a la creación de centros para migrantes en terceros países

La Unión Europea dio el último paso para la entrada en vigor del Reglamento de Retornos, que permitirá, entre otras cuestiones cosas, crear centros de migrantes en terceros países, agilizar las deportaciones y endurecer la política migratoria.

  • Era el trámite que faltaba para sacar adelante esta medida que ya contaba con la luz verde del Parlamento Europeo y de la Comisión, y que ha recibido el aval definitivo en un Consejo de ministros europeos de Interior, celebrada en Luxemburgo, con el voto en contra de España y la abstención de Bélgica.
  • El titular de Exteriores español, Fernando Grande-Marlaska, ha votado en contra siguiendo la línea marcada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que duda de la compatibilidad de estos centros con el Derecho europeo e internacional.
  • El resto de socios, a excepción de la abstención de Bélgica, ha respaldado la nueva norma. Los Veintisiete siguen así los pasos que dio en primer lugar el Gobierno de la primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, con el traslado de inmigrantes a Albania, una medida que ha sido cuestionada por la Justicia italiana.

Según lo establecido, estos centros podrán ser utilizados como destino final de los migrantes que entren en el territorio de la UE o como centros de tránsito para su posterior regreso a su país de origen o a un tercer país.

Inmigración y emigración en Europa

La inmigración ha crecido durante las últimas décadas en el continente europeo. Países centroeuropeos como Liechtenstein, Luxemburgo o Suiza tienen los porcentajes más altos de población nacida en el extranjero. Además, apenas cinco naciones del continente con datos disponibles registraron un saldo migratorio negativo en 2019, es decir, más emigrantes que inmigrantes. Aquí recogemos estos y otros datos.

  • El 67,3% de la población nació en el extranjero en Liechtenstein, el pequeño país de 160 kilómetros cuadrados situado entre Suiza y Austria, según cifras de Eurostat de 2020. Le siguieron Luxemburgo (48,2%) y Suiza (29,2%). En el otro lado, están Polonia, en los que apenas representan el 2,2%, Bulgaria (2,7%) y Eslovaquia (3,6%).
  • El porcentaje de población nacida en el extranjero solo se redujo en Croacia, Estonia y Letonia entre 2009 y 2020, mientras que en el resto de países europeos con cifras disponibles aumentó. Los aumentos más marcados se situaron en Luxemburgo (hasta 16 puntos porcentuales más), Malta (15,7) y Alemania (6,5).

España fue uno de los países en los que este porcentaje aumentó menos, ya que la población nacida en el extranjero pasó de representar el 13,5% del total en 2009 al 14,8% en 2020 (un 1,3 puntos porcentuales más). Este aumento fue solo una décima inferior a Francia (1,4 puntos porcentuales), similar a Irlanda y República Checa; y solo por delante de Polonia (1) , Grecia (0,8) e Italia (0,5).

  • El perfil de la inmigración refleja distintas situaciones dentro de los países europeos. Mientras en países como España o Luxemburgo los nacidos en el propio país de destino apenas alcanzaron el 5% de los inmigrantes que entraron a sus fronteras 2019, en otros como Bulgaria o Lituania se situaron en torno al 50%.
  • Además, la inmigración procedentes de países no pertenecientes a la Unión Europea superaron ampliamente a los del ámbito comunitario en España, representando el 78,2% del total frente al 17%. Esta brecha es, además, superior a la que existía entre ambos grupos en 2015.
  • Otros países que registraron grandes porcentajes de inmigrantes extracomunitarios sobre el total fueron Eslovenia (81,02%), Macedonia del Norte (78,6%) y Croacia (77,5%). Por otra parte, solo en Eslovaquia, Islandia, Luxemburgo y Suiza la mayor parte de los inmigrantes procedían de países de la Unión Europea.

¿Y cómo ha evolucionado la inmigración?

Alemania ha sido tradicionalmente uno de los países que más inmigrantes ha recibido. Solo la han superado dos países: España de 2005 a 2007; y Reino Unido de 2009 a 2011.

La situación del Mediterráneo

  • La otra cara de la migración en Europa y, sobre todo, para países como España, es la de las peligrosas rutas del Mediterráneo. Un total de 2.026 personas fallecieron o desaparecieron en el mar en su camino hacia Europa en 2021, según datos del proyecto Missing Migrants de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Esta cifra fue todavía mayor en el año 2016, año en el que se alcanzaron 5.143 desaparecidos o fallecidos.

  • El número de muertes en una u otra ruta ha ido variando en el tiempo. España, Italia y Grecia son los países más afectados por la presión migratoria en el Mediterráneo. Este gráfico recoge la evolución de las llegadas a estos tres países, de las que la mayor parte son por vía marítima.

Percepción de la inmigración en la Unión Europea

  • La percepción de la inmigración también varía según el país. El 10% de los habitantes de la Unión Europea considera que la inmigración es el asunto principal al que se enfrenta su país, según el Eurobarómetro de primavera del Parlamento Europeo realizado entre junio y julio de 2017. Este porcentaje fue inferior en España (7%) y los más bajos se encontraron en Eslovaquia, Portugal e Irlanda (2% en los tres).

Por otro lado, la inmigración fue el principal asunto señalado por la cuarta parte de los suecos (25%), el 23% de los chipriotas y dos de cada diez malteses (20%).

  • Estos porcentajes aumentaron cuando preguntaron a los encuestados por aquellos temas que afectan no solo a su país, sino a toda la Unión Europea. La inmigración fue el principal asunto para la cuarta parte de los encuestados del conjunto de los veintisiete países (25%), un porcentaje hasta una décima superior en España (26%).

Los porcentajes más bajos se registraron en Rumanía (15%), Irlanda (15%) e Italia (19%), mientras que en Chipre alcanzó casi la mitad de los encuestados (48%), seguido de la República Checa (42%) y Malta (40%).

  • Por otro lado, el 71% de los encuestados de la Unión Europea se mostraron favorables a que en todo el espacio comunitario rija una política común de migración, frente al 22% que se mostró en contra. Las respuestas favorables más altas se registraron en Bélgica (88%), España (87%), Chipre (86%) y Grecia (84%), mientras que solo en Eslovaquia y la República Checa hubo más personas en contra que a favor, con un 50% y 52% respectivamente. /PUNTOporPUNTO

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