La presidenta Claudia Sheinbaum dio su informe de rendición de cuentas desde el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México este domingo 31 de mayo.
- “Esta transformación no la detiene nadie porque tiene una sola fuerza: La voluntad de millones de mexicanos que trabajamos desde abajo en la construcción de un país más justo, más seguro y con bienestar para todos”, dijo en su invitación a ver el informe.
- Claudia Sheinbaum no pudo realizar este informe en el Zócalo de la Ciudad de México, sede de otros de sus informes de Gobierno, debido a los trabajos para la instalación del FIFA Fan Fest del Mundial 2026.
Mensaje de Claudia Sheinbaum
Miles de personas se concentraron en el Monumento a la Revolución desde primeras horas de la mañana.
- Funcionarios del gabinete como la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; la ministra Lenia Batres, y alcaldes de distintos municipios, llegaron para escuchar el mensaje presidencial. La presidenta Claudia Sheinbaum agradeció el apoyo que recibió en 2024 para llegar a la presidencia de México.
De igual forma, recordó que cerca de 34 millones de votos la respaldaron.
- “Es la victoria de las mujeres de México, pero sobre todo la victoria de un pueblo que decidió seguir haciendo historia. Dos años después de aquel magnífico triunfo del pueblo, comparezco nuevamente para rendir cuentas como siempre lo hemos hecho: de frente al pueblo y en la plaza pública”, declaró la mandataria.
Expresó que su gobierno no ha adquirido vehículos lujosos o excentricidades para el gobierno, y que todos los servidores públicos tienen el deber de actuar con probidad y decencia.
- “Aquí no hay espacio para la corrupción, ni para los privilegios, ni para excesos que durante décadas ofendieron al pueblo de México. Recordemos que en el pasado, mientras millones de mexicanas y mexicanos luchaban por salir adelante, ellos viajaban en aviones presidenciales de lujo. Se rodeaban de privilegios y excentricidades.
- Contaban con aparatos de seguridad que los mantenían alejados de la gente y vivían encerrados en los Pinos, separados de la realidad nacional. Nosotros hacemos exactamente lo contrario. Caminamos con el pueblo, escuchamos al pueblo, rendimos cuentas al pueblo y gobernamos obedeciendo al pueblo”, declaró.
Guerra de Sheinbaum contra el Crimen ha generado +133,000 desaparecidos
El año pasado, México se conmocionó cuando equipos de búsqueda voluntarios descubrieron un rancho abandonado lleno de zapatos; demasiados para haber sido dejados por sus dueños. Para muchos observadores, era señal inequívoca de un campo de exterminio de un cártel del narcotráfico.
Las autoridades mexicanas lo negaron, incluso después de que se encontraran restos humanos carbonizados e insistieron en que el llamado rancho Izaguirre —en el estado de Jalisco, en el oeste del país— no era más que un campo de entrenamiento para nuevos reclutas del Cártel Jalisco Nueva Generación, la organización criminal más poderosa de México.
- Los voluntarios, insatisfechos con la investigación, regresaron la semana pasada para seguir buscando respuestas. Ahí hicieron otro inquietante descubrimiento: una fosa séptica llena de dientes humanos y fragmentos de huesos.
- Ese hallazgo fue otro recordatorio doloroso de un desafío sombrío en México que no se va. Por mucho que sus dirigentes hayan intentado resolverlo, minimizarlo u ocultarlo, más de 133.000 personas han desaparecido en el país.
Casi todas desaparecieron en las últimas dos décadas, muchas a manos del crimen organizado o de funcionarios coludidos.
- La crisis ha recaído en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en diversas ocasiones se ha comprometido a hacer justicia y encontrar a todas las personas desaparecidas, pero ahora está sometida a una presión cada vez mayor para que haga más avances.
“Lo que queremos es encontrar a los desaparecidos”, declaró a los periodistas el mes pasado. “Y estamos fortaleciendo las instituciones del Estado mexicano, que nos permitan prevenir y atender este lamentable crimen”.
- Aunque las estadísticas del gobierno muestran que los homicidios han disminuido en un 41 por ciento bajo el mandato de Sheinbaum, el número de personas desaparecidas ha aumentado más del doble desde 2016, y se ha incrementado a un ritmo constante a lo largo de los años.
- Algunos analistas ven un avance. Sheinbaum ha impulsado cambios que obligan a los fiscales a abrir una investigación al recibir una denuncia de desaparición, y puso en marcha un sistema nacional de emergencias que alerta a las autoridades cuando se denuncia la desaparición de alguien.
También prometió reforzar los equipos forenses y de búsqueda. El año pasado, alrededor de 22.000 personas desaparecidas fueron encontradas con vida, la cifra anual más alta registrada.
Estas medidas indican que el gobierno de Sheinbaum parece ir “en el camino correcto”, dijo Carlos Pérez Ricart, experto mexicano en seguridad. “Las cosas se habían hecho muy mal en años recientes, pero en el último año se han empezado a corregir”, añadió, “y eso debe de reconocerse”.
Sin embargo, los métodos de Sheinbaum también han suscitado polémica.
- Después del hallazgo en el rancho Izaguirre, ordenó una auditoría para revisar el registro nacional de personas desaparecidas. El objetivo era garantizar que las autoridades dispusieran de datos precisos, dijo en una entrevista Marcela Figueroa, una funcionaria de seguridad de alto rango que coordinaba el esfuerzo.
- El registro, creado en 2018 mediante la fusión de listas dispares de fiscales estatales, comisiones de búsqueda y colectivos de voluntarios, resultó ser una especie de criatura de Frankenstein difícil de revisar, explicó Figueroa. “Era muy caótico”, añadió. “No tuvo criterios, no tuvo metodología al inicio”.
Después de revisar los datos, Figueroa y su equipo dividieron las más de 130.000 entradas en aproximadamente tres grupos.
Según las autoridades, buscar a los desaparecidos de uno de los grupos sería básicamente imposible por falta de información.
- Otro tercio de las entradas eran personas que tras su desaparición habían contraído matrimonio, declarado impuestos o recibido una vacuna, lo que sugiere que estaban vivas.
- Los funcionarios han reclasificado a más de 5300 personas de este grupo como encontradas tras verlas en persona, señaló Figueroa. De las 43.600 personas restantes nunca se ha sabido nada tras ser dadas por desaparecidas, pero hay información suficiente para organizar búsquedas.
- Sin embargo, de acuerdo con grupos de derechos humanos esta cifra se quedaría corta, porque hay más de 72.100 cuerpos sin reclamar en las morgues de México, y muchas desapariciones no se denuncian.
Los resultados de la revisión, anunciados el mes pasado, generaron reacciones encontradas. Algunos investigadores señalaron que el gobierno no había hecho públicos sus datos ni su metodología, lo que hacía imposible verificar la exactitud de la auditoría.
- “Yo quiero dar ese voto de confianza”, afirmó Fernando Escobar, un investigador que monitorea desapariciones para Causa en Común, una organización mexicana que se enfoca en la seguridad.
- “El problema es que pueden presentar los números que quieran, pero si no hay ninguna evidencia que pueda acompañar esos datos, va a ser muy complicado defender la validez de lo que están haciendo”.
Para quienes buscan a sus seres queridos, la auditoría de hace poco se parece a esfuerzos anteriores para abordar la crisis, pero no es suficiente para ayudarles en su búsqueda.
- “Es un intento por contener la crisis intentando bajar la cifra”, dijo Jorge Verástegui González, experto en la crisis de las desapariciones en México, cuyo hermano y sobrino fueron secuestrados por agentes de policía en 2009.
- “Tenemos muchos años en esto, 17 en mi caso, y hemos pasado por muchos gobiernos que han hecho exactamente lo mismo”. Pero las autoridades dicen que tener categorías más claras ha ayudado a dirigir mejor los esfuerzos de búsqueda.
“Tener los datos es importante, y tener datos certeros y claros”, dijo Figueroa. “Pero al final lo que queremos es encontrar a las personas”.
- Sheinbaum ha aumentado la frustración al polemizar con el Comité contra la Desaparición Forzada, un organismo de expertos independientes de las Naciones Unidas que este mes emitió un informe muy crítico en el que concluía que las desapariciones en México eran generalizadas y sistemáticas, y que a menudo contaban con la complicidad de las autoridades.
- “No pueden acusar a un gobierno que luchó contra la desaparición forzada, por parte del Estado, de que está cometiendo el mismo delito”, dijo, y acusó a los expertos de ignorar los avances recientes logrados por su gobierno. Según los analistas, la reacción del gobierno refleja una falta de autocrítica. “Es una pena”, dijo Pérez Ricart. “No debería temerle a admitir sus propias limitaciones y desafíos”.
Tras meses de presionar a las autoridades para que dieran respuestas, la semana pasada se permitió a los buscadores voluntarios volver al rancho Izaguirre.
- Las muestras de ADN recogidas de ropa y fragmentos óseos recuperados el año pasado coincidían con las de dos hombres desaparecidos. Los voluntarios pensaban que aún quedaban más restos humanos por desenterrar. Tenían razón.
Para algunos, los dientes y huesos hallados en la fosa séptica señalaban el persistente fracaso de las autoridades mexicanas para poner fin a las desapariciones en el país.
- “Muchos de nuestros hijos desaparecidos podrían estar en ese o en cualquier otro campo de reclutamiento”, dijo Héctor Flores González, cuyo hijo desapareció en 2021. “Me da mucho coraje que el gobierno no haga nada para detener esto, y aquí seguimos nosotros sacando cuerpos y desenterrando restos”.
Desapariciones: el delito que no baja
- De acuerdo con datos oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, hasta el 26 de diciembre de 2025 se registraron 33 mil 814 denuncias por desaparición. De ellas, 13 mil 868 personas continúan sin ser localizadas y 1 mil 379 fueron halladas muertas.
Las cifras de las denuncias son similares a las de 2024, pero con una diferencia clave: el número de personas que siguen desaparecidas aumentó casi 11%, lo que evidencia una crisis sostenida de búsqueda e identificación. Para los colectivos, la desaparición se ha convertido en una estrategia criminal: borra el cuerpo, diluye el delito y prolonga indefinidamente el castigo para las familias.
Las propias personas buscadoras están siendo víctimas recurrentes del crimen organizado que desaparece a sus seres queridos: en julio, un informe de Amnistía Internacional que refiere que, desde 2014 hasta junio de 2025, suman 16 homicidios de personas buscadoras, de las que 11 son madres, dos hermanas, dos esposas y una activista.
- Varios de los episodios relacionados con desapariciones que más conmocionaron en 2025 ocurrieron en Jalisco, con el hallazgo del rancho Izaguirre, en Teuchitlán, identificado por colectivos de búsqueda como un sitio de desaparición, exterminio y posible adiestramiento criminal.
El caso detonó una reacción mediática nacional, obligó al gobierno federal y al de Jalisco a pronunciarse públicamente y reavivó el reclamo de colectivos sobre la omisión institucional en la búsqueda de personas desaparecidas.
Aunque las autoridades anunciaron investigaciones y operativos, el episodio reforzó la percepción de que el país enfrenta una violencia estructural que puede operar durante años sin ser detectada por el Estado, incluso en zonas urbanas visibles y altamente transitadas.
- El impacto se profundizó cuando, meses después, colectivos localizaron fosas y restos humanos en zonas cercanas al estadio Akron, en plena capital jalisciense, un espacio cotidiano y altamente simbólico, y donde se celebrarán juegos del próximo Mundial de futbol.
Culiacán: una guerra que desangra la vida cotidiana
En Sinaloa, particularmente en Culiacán, 2025 estuvo marcado por la guerra interna del Cártel de Sinaloa. Balaceras, bloqueos, ataques a hospitales, suspensión de clases y jornadas enteras de encierro se volvieron parte de la rutina.
- En el texto se documentó que la violencia no solo se mide en muertos: está en las desapariciones, calles vacías al caer la tarde, funerarias saturadas, en las escuelas con niños que padecen trastornos de ansiedad y depresión, y en el miedo que se normaliza.
La fragmentación criminal al interior del cártel de Sinaloa, entre mayitos y chapitos, convirtió a la capital sinaloense en un territorio donde la vida cotidiana depende de disputas que nadie controla.
El algoritmo del narco para reclutar jóvenes
El asesinato a manos de un joven de 17 años del alcalde Manzo también abrió un debate a nivel nacional acerca del uso cada vez más recurrente de jóvenes por parte del crimen organizado.
Sobre este tema, el 3 de diciembre, Animal Político publicó el reportaje ‘El algoritmo del Narco’, en el que se documenta cómo los grupos delictivos utilizan redes sociales como Tik Tok, plataformas de mensajería y videojuegos en línea para reclutar adolescentes y jóvenes de forma cada vez más eficiente y discreta, aprovechando las vulnerabilidades económicas y emocionales de los jóvenes, y la ausencia del Estado en buena parte del territorio.
Este uso cada vez más recurrente de redes sociales para reclutar a adolescentes, también ha repercutido en un aumento notable de los casos de desaparición.
Crimen organizado con lógica y tácticas de guerra
Otro rasgo distintivo de 2025 fue la especialización bélica del crimen organizado, en particular del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El uso de drones con explosivos, minas antipersona y coches bomba, como el más reciente registrado en Coahuayana, confirmó una evolución hacia tácticas propias de conflictos armados, elevando el riesgo para la población civil.
“Definitivamente, en este 2025 ha habido un incremento de la violencia con uso de drones, minas y explosivos en Michoacán”, dijo en entrevista una persona integrante del Observatorio Regional de Seguridad Humana de Apatzingán, que pidió anonimato por seguridad.
- El Observatorio ha documentado al menos 26 eventos de violencia explosiva -incluyendo minas terrestres y drones- en la región de Apatzingán, entre 2022 y lo que va de este año. Esos eventos dejaron 33 personas muertas (14 de ellos militares) y otras 46 lesionadas, incluyendo un niño de 2 años en la localidad de Chandio, Apatzingán.
- Además, el uso cada vez más recurrente de drones cargados con bombas artesanales y de minas antipersona que entierran en caminos rurales -hasta mayo, se habían registrado 10 víctimas por minas explosivas, una cada 14 días– también está generando numerosos episodios de desplazamientos forzados.
Al corte de diciembre, el Observatorio llevaba registrados diez casos activos de comunidades que fueron abandonadas por sus pobladores en 2025, debido a que se convirtieron en territorios minados y en disputa por tierra y aire.
¿Realmente han disminuido los homicidios en México?
51,4 homicidios diarios a nivel nacional. En México, el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum celebra esta cifra, registrada en marzo de 2026, y asegura que ha logrado reducir en un 41 por ciento el promedio diario de asesinatos, comparado con el último mes de la presidencia de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. En septiembre de 2024, se contabilizaron 86,9 homicidios por día.
- ¿Cómo ha logrado Sheinbaum reducir este delito tan drásticamente en los primeros 18 meses de su presidencia? «Una cosa son las cifras absolutas que reporta el Gobierno y otra cosa son las presentaciones de esas cifras que hace en las conferencias de prensa», dice David Mora, analista sénior para México del International Crisis Group.
- En lugar de mencionar el número total de víctimas de homicidio mensuales, Sheinbaum presenta un promedio diario por mes. De esta manera, «en vez de hablar de miles de víctimas, hablamos solo de unas decenas», explicó Mora. Además, el experto destaca la importancia de abarcar periodos de tiempo mucho más amplios para entender tendencias.
- Según Mora, en los primeros 18 meses de la presidencia de Sheinbaum se cometieron 35.234 asesinatos, 9.740 menos que en los últimos 18 meses de la presidencia de López Obrador. Esto equivale a una caída de cerca del 22 por ciento. Si bien las cifras indican una reducción de los homicidios, al comparar periodos de tiempo más largos, las reducciones son más modestas, constata el analista del International Crisis Group.
¿Menos homicidios y más violencia?
En México, «no tenemos posibilidad de auditar las metodologías y las prácticas del registro de homicidios», señala, por su parte, Ernesto López Portillo Vargas, Coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana. De ahí que el académico recalque que no hay elementos para hablar de un maquillaje de cifras por parte del Gobierno.
Sin embargo, en el país contrastan dos realidades: por un lado, el Gobierno insiste en una reducción inédita de los homicidios, y, por otro, hay una «masificación de crímenes atroces», destaca López Portillo. En entrevista con DW, menciona los fenómenos de las masacres, las desapariciones, las fosas clandestinas y el reclutamiento forzado.
- Más allá de la posibilidad de que haya errores o manipulación de cifras por parte del Gobierno en el registro de los homicidios, el experto en seguridad observa un «cambio estratégico de la violencia criminal».
- «Parecen haberse configurado en México territorios donde se han equilibrado poderes criminales que funcionan en la impunidad y que dominan a través de crímenes diferentes al homicidio», dice López Portillo. Por ejemplo, la extorsión.
Registros forenses vs. denuncias
En México, existen dos fuentes para contabilizar los homicidios a nivel nacional. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) contabiliza la cantidad de cuerpos muertos que llegan a un servicio forense y que son catalogados como víctimas de homicidio.
«Esa fuente es muy confiable», dice a DW Rodrigo Peña González, director regional del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey.
- La segunda fuente son los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que se basa en denuncias y carpetas de investigación. No obstante, «en un país, donde generalmente tenemos un problema de denuncia de delitos, los registros no siempre ocurren», explica Peña González.
- Desde el comienzo de la guerra contra las drogas, en 2006, el experto del Tecnológico de Monterrey constata una mayor apertura de la brecha entre los registros de cuerpos asesinados y de denuncias, lo cual estaría vinculado con los fenómenos de las fosas clandestinas, las desapariciones y el reclutamiento criminal.
Aumentan «otros delitos contra la vida»
«A nivel local, hay muchas expresiones de violencia que resultan incongruentes con las disminuciones tan grandes de homicidios», apunta, a su vez, Nancy Angélica Canjura Luna, investigadora y vocera de la organización ciudadana Causa en Común.
- Menciona el caso de San Luis Potosí, uno de los estados en los que más han disminuido los homicidios entre 2025 y 2026, pero en donde también se han hallado fosas clandestinas.
«Incluso se detectó un lugar que pudiese asemejar un campo de exterminio, en Matehuala», indica.
- Canjura Luna no descarta la posibilidad de que los homicidios se estén ocultando en una categoría que se denomina «otros delitos contra la vida y la integridad corporal», que incluye, por ejemplo, inducción al suicidio, feminicidio y aborto.
«Hay un comportamiento atípico de los números, el incremento de víctimas que se reportan en esa categoría es incluso superior al de los homicidios dolosos y, además, va en aumento», destaca la investigadora.
- También David Mora, del International Crisis Group, se pregunta si los datos oficiales realmente reflejan «los niveles de violencia letal» en el país, puesto que, en varios estados, fuentes locales, como periodistas y organizaciones sociales, reportan un mayor número de asesinatos que las fiscalías.
Asimismo, el analista hace hincapié en que, hasta la fecha, el Gobierno mexicano no ha explicado en detalle cómo su estrategia de seguridad se traduce en la alta reducción de homicidios./PUNTOporPUNTO























