Detrás de cada vehículo eléctrico, cada parque eólico y cada sistema de inteligencia artificial hay algo en común: minerales críticos. Litio, cobre, níquel y tierras raras ya no son solo recursos naturales, sino piezas clave en la nueva arquitectura económica global.
- Los minerales críticos se han convertido en activos estratégicos en la medida en que constituyen la base material de las transiciones energética y digital. A diferencia de transiciones tecnológicas previas, impulsadas principalmente por combustibles, la transformación actual es intensiva en materiales, lo que está generando un aumento en la demanda global, y una creciente dependencia de determinados minerales y metales.
Este cambio está reconfigurando la economía global en varios sentidos. En primer lugar, incrementa la intensidad material del crecimiento. Los sectores llamados a liderar la expansión económica requieren cantidades significativamente mayores de insumos físicos. En segundo lugar, los minerales críticos actúan como insumos habilitantes en múltiples industrias, articulando sectores como la energía, el transporte, la manufactura y también los procesos de digitalización.
- En tercer lugar, el acceso —no solo a los recursos minerales, sino también a la capacidad de procesamiento— se está convirtiendo en un determinante clave de la localización de inversiones, la competitividad industrial y las ventajas comparativas. Finalmente, los minerales críticos se están convirtiendo en un elemento central de la geopolítica.
La cadena de valor de los minerales críticos
A medida que se avanza en la cadena de valor de las tecnologías verdes, la oferta se vuelve progresivamente más concentrada, con China emergiendo como el actor dominante en prácticamente todas las etapas. En la fase de extracción, los minerales críticos aún provienen de un conjunto relativamente amplio de países. Sin embargo, esa diversificación se reduce drásticamente en la etapa de refinación.
- China procesa aproximadamente el 70% del litio mundial y el 78% del cobalto, y su predominio es aún más marcado en el caso de las tierras raras y el grafito, donde concentra el 91% y el 96% de la capacidad global de refinación, respectivamente.
- Esta concentración se vuelve todavía más evidente en la cadena de valor de los vehículos eléctricos y las baterías. China produce cerca del 90% de los componentes de celdas de batería, alrededor del 80% de las celdas, y aproximadamente el 65% de los vehículos eléctricos a nivel global.
Estas cifras encierran una advertencia clara para la transición energética, incluso una disrupción localizada —ya sea por cambios de política, tensiones geopolíticas o shocks de oferta— puede convertirse rápidamente en un cuello de botella que frene toda la cadena de suministro de tecnologías verdes.
Estas vulnerabilidades se extienden a la transición digital, que depende en gran medida de muchos de los mismos minerales. El auge de la inteligencia artificial ha añadido una capa adicional de dependencia, esta vez sobre la energía —y, en particular, sobre la electricidad—. En este contexto, shocks geopolíticos o episodios arancelarios recientes no solo amenazan con interrumpir las cadenas de suministro existentes, sino que también erosionan los incentivos necesarios para financiar nuevas exploraciones y expandir la oferta futura.
Por otro lado, dada la creciente competencia por el acceso a minerales críticos y la reconfiguración de las cadenas de suministro, los acuerdos comerciales también comienzan a reflejar estas nuevas prioridades estratégicas. El recientemente implementado acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur —aún en fase provisional— ilustra esta dinámica, al establecer límites a la capacidad de los países del Mercosur de imponer derechos de exportación o cuotas.
América Latina y el Caribe: entre la abundancia de recursos y el desafío de generar valor
América Latina y el Caribe concentra una parte significativa de los recursos de minerales críticos. Chile y Perú reúnen más del 30% de las reservas de cobre, mientras que Argentina, Bolivia y Chile —el “Triángulo del Litio”— concentran más de la mitad de los recursos globales de litio. Brasil, por su parte, destaca en bauxita, grafito y níquel. Sin embargo, la participación de la región disminuye marcadamente en las etapas de mayor valor agregado de la cadena.
- Aunque algunos países buscan avanzar hacia el procesamiento y las industrias de insumos para las transiciones energética y digital, como celdas o baterías, los avances son todavía limitados y conviven con riesgos de querer avanzar sin contar con las capacidades necesarias. En paralelo, la gobernanza institucional se vuelve clave. Proyectos de largo plazo, alta incertidumbre y mayores exigencias ambientales exponen debilidades en marcos regulatorios y capacidades estatales.
A esto se suma un contexto geopolítico en transformación, donde los minerales críticos se integran a las estrategias de desarrollo y seguridad económica. El desafío, en definitiva, es claro; transformar la riqueza de recursos en capacidades productivas sostenibles y en mayor valor agregado.
América Latina en la guerra silenciosa de EE. UU. y China por los minerales críticos
Brasil posee las segundas mayores reservas mundiales de tierras raras, sólo después de China y Vietnam. Argentina, Chile y Bolivia tienen, en conjunto, más del 50% de las reservas mundiales conocidas de litio. Y toda la región concentra el 40% de la producción mundial de cobre.
Durante los últimos años, la transición energética, el auge de la Inteligencia Artificial y el desarrollo de tecnologías avanzadas de defensa han hecho de los minerales críticos un eje central de la agenda global.
- Y dada su importancia, estos valiosos recursos están en la mira de las grandes potencias, quienes buscan asegurar su poder geopolítico. Por eso, hoy la región es un territorio estratégico en la disputa entre Estados Unidos y China por el control de las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras.
Apenas la semana pasada, los mandatarios de China y EE. UU., Xi Jinping y Donald Trump, se reunieron en Pekín y acordaron una tregua en minerales críticos. China se comprometió a abordar “las preocupaciones de Estados Unidos respecto a la escasez en la cadena de suministro”.
Este acuerdo brinda un provisional alivio a la industria tecnológica, que depende de estos recursos para la fabricación de sus productos (teléfonos, computadoras, discos duros, satélites, baterías, etcétera). Sin embargo, la tensión entre ambos países sigue latente y cada uno avanzará en sus planes para asegurar el dominio.
En ese tablero de juego, la región latinoamericana tiene algunas cartas fuertes para asegurar su competitividad, que, por el momento, no ha logrado aprovechar. Conscientes de ese valor, EE. UU. y China quieren asegurar a América Latina como su aliada en la contienda.
¿Está más cerca China de América Latina?
Aunque Estados Unidos intensificó recientemente su presencia en la región, China también ha hecho importantes esfuerzos para estar más cerca de los países latinoamericanos.
- De acuerdo con la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China, la salida de inversión extranjera directa (IED) china hacia la región representó en 2025 más de 8,600 millones de dólares y generó más de 36,000 empleos en la región.
- Si bien es una cifra importante, la IED china hacia la región disminuyó 12% el año pasado respecto a 2024. Además, equivalió apenas al 4.24% de la IED de América Latina y el Caribe en dicho año.
Aún así, durante décadas, el país asiático ha dirigido importantes inversiones a sectores estratégicos en América Latina, como la minería, energía e infraestructura. Particularmente en Sudamérica, el país asiático ha invertido significativamente en los sectores de minerales, metales y energía.
Y entre 2020 y 2024, China duplicó la inversión extranjera directa en los minerales más necesarios para apoyar las transiciones energéticas mundiales, lo cual incluye el litio, aluminio, cromo, cobalto, cobre, grafito, el manganeso, el molibdeno, el neodimio y el níquel, entre otros.
La expansión china contempla financiamiento, control de concesiones y desarrollo logístico, por ejemplo:
- Colombia se integró a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) en 2025, que es un pilar de la política exterior china. 21 países latinoamericanos ya se han adherido a la BRI.
- China es el segundo socio comercial más importante de la región, después de Estados Unidos y antes de la Unión Europea, y el principal socio comercial de Sudamérica.
- El corredor bioceánico entre el puerto peruano de Chancay y Brasil fue impulsado por China y Brasil para acortar en la exportación de productos como los minerales.
- El control de activos mineros estratégicos en Perú, Jamaica, Brasil y Nicaragua. El 98% del total de la inversión minera de China hacia la región se concentra en proyectos de metales y minerales críticos.
- La creciente influencia diplomática de Beijing a través de la Celac y el Plan de Acción Celac-China 2025-2027.
- China cuenta con cinco acuerdos bilaterales de libre comercio: con Chile, Costa Rica, Ecuador, Perú y Nicaragua, y está fortaleciendo más su rol comercial en toda la región.
- China es el principal comprador de materias primas de América Latina: en 2023, representó un tercio de las exportaciones de minerales de América Latina.
- Desde 2018, China ha invertido 11,000 millones de dólares en la extracción de litio en América Latina. Las empresas chinas habían adquirido la mitad de las minas de litio más grandes del mundo hasta 2023.

El dominio de la cadena de suministro
Para asegurar un rol central en la cadena de suministro de minerales críticos y tierras raras, se necesita no sólo tener acceso a reservas, sino, especialmente, contar con la capacidad de refinación y procesamiento químico.
- China concentra gran parte de la producción mundial de cobre fundido y expandió agresivamente su capacidad de refinación, aun cuando no controla proporcionalmente la extracción minera global.
- De acuerdo con datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) para 2025, China fue el principal país productor de 30 de los 44 minerales críticos (incluidos 14 que se clasifican como tierras raras).
El país controló el 69% de la producción global de tierras raras; 95% del magnesio; 79% de grafito; 81% del bismuto; 77% del telurio, y el 60% del antimonio, sólo por mencionar algunos datos.
Además, en 2022, China refinó todo el grafito del mundo, aproximadamente 85% de las tierras raras, 70% del cobalto, 58% del litio y 42% del cobre.
Una de las ventajas de China es que sus fundiciones operan con costos bajos, debido a la existencia de subsidios energéticos, a la integración vertical y a estándares ambientales menos estrictos. Mientras tanto, en países de Occidente, una sola fundición moderna puede costar miles de millones de dólares.
El dominio chino sobre los minerales críticos y tierras raras mantiene preocupados a países como Estados Unidos y a la Unión Europea, ya que la dependencia genera cuellos de botella y afecta la disponibilidad de estos valiosos recursos, con los que se fabrican una variedad de dispositivos tecnológicos, equipos de telecomunicaciones baterías de vehículos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, tecnología militar y mucho más.
Van por cadenas de valor en materia de minerales críticos
El Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se presentó LAC Minerals, nueva iniciativa para desarrollar cadenas de valor que vayan más allá de la simple extracción y brinden un crecimiento sostenible para Latinoamérica y el Caribe.
- El programa lanzado en marzo pasado, articulado a través del BID y BID Invest, la rama del grupo centrada en el sector privado, se sostiene sobre tres pilares: impulsar reformas políticas para facilitar la inversión, movilizar inversión privada y gestión de riesgos, y desarrollar cadenas de valor e infraestructuras públicas y privadas complementarias. Esto último es importante, dado que muchas explotaciones se hallan en zonas remotas que requieren de conexiones de transporte o de abundante cantidad de agua, señaló el gerente del sector de Infraestructura y Energía del BID, Tomás Serebrisky.
LAC Minerals busca aprovechar la situación privilegiada en la que se encuentra la región en materia de minerales críticos, ya que, además de contar con grandes reservas de elementos como el litio, el cobre o el níquel, se prevé que al calor de la creciente demanda de los sectores tecnológico, del motor o de energías renovables en unos pocos años se convierta en un proveedor aún más importante.
- Latinoamérica ya proporciona en torno a 30% de la oferta global de estos minerales y se espera que la demanda global —animada a su vez por el deseo de Estados Unidos, Europa, Japón o Corea del Sur de diversificar sus cadenas de suministro— de un material como el litio, por ejemplo, aumente entre 470% y 800% para 2050.
- Se trata de la región del mundo con la mayor cantidad de proyectos de minería en desarrollo y, según el BID, superan 150 mil millones de dólares, explicó Serebrisky.
- Sin embargo, estudios publicados por el grupo subrayan como fundamental que se vaya más allá de la pura extracción y se apueste también por establecer capacidades de refinamiento y procesamiento para generar una cadena de valor completa que haga que el sector proporcione un crecimiento más transversal y equitativo.
“El BID, y BID Invest en particular con el sector privado, puede ser el puente entre los grandes capitales y las grandes compañías que tienen interés en la región”, explicó Guillermo Foscarini, director jefe de la división de Corporativos de BID Invest
Para Foscarini, se trata de “generar más inversiones con impacto de desarrollo y de una manera responsable manteniendo los estándares ambientales y sociales más altos”.
El jueves pasado, el Grupo BID anunció la conclusión exitosa del proceso de capitalización de 3 mil 500 millones de dólares de BID Invest, por lo que prevé una capacidad de financiamiento de 500 mil millones de dólares en la próxima década, el doble de los últimos 10 años. En concreto, BID Invest prevé aumentar su capacidad de financiamiento y movilización desde aproximadamente 13 mil millones a 22 mil millones de dólares en la próxima década.
¿Qué son los minerales críticos y cuál es su relevancia geopolítica?
Aunque los minerales críticos últimamente son populares por su uso en baterías de coches eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, misiles, bombas inteligentes y drones, la primera vez que se mencionaron oficialmente fue en 1921 por el Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos.
Definidos en 1944 por la US Army y la Navy Munitions Board como “aquellos materiales requeridos para usos esenciales en una emergencia de guerra… cuya adquisición es lo suficientemente incierta por cualquier motivo como para requerir la provisión previa para el suministro de los mismos”. Dentro los materiales también se incluyen a las tierras raras.
- Por su importancia, no es sorprendente que Trump le cobrara a Zelenski, el 30 de abril de 2022, con minerales críticos por las armas que Estados Unidos le proporcionó a Ucrania. En ese momento Ucrania estaba incapacitada para industrializar sus minerales, sin mencionar su necesidad de armamento. Si bien el ejemplo es extremo, de acuerdo con la ONU ningún país de África y América Latina puede procesar materiales críticos relacionados con la producción de baterías eléctricas.
Por otra parte, de acuerdo con este diario, Braulio Carbajal escribe “México ocupa el primer lugar mundial en la producción de plata, el segundo en fluorita, quinto en barita y molibdeno; sexto en magnesio y en zinc; séptimo en plomo y en oro; décimo en cobre, decimosegundo en manganeso y decimoquinto en grafito.” La mala noticia es que aún no somos capaces de procesar tierras raras.
- ¿Qué hace a un mineral crítico? A diferencia de las tierras raras es imposible hacer una lista, porque la disponibilidad en cada país varía. África, por ejemplo, es un continente rico en estos minerales, sin embargo deberíamos llevar más allá la definición de disponibilidad. Para aprovechar al máximo cualquier recurso, no basta tenerlo de forma natural; es necesario saber procesarlo y aplicarlo en algún tipo de tecnología.
Si un país o continente no logra aprovechar su materia prima, los países con una mejor infraestructura tecnológica siempre tendrán una ventaja sobre ellos. Como sucede con el caso de Ucrania y Estados Unidos, donde el país del norte aprovechó un momento de vulnerabilidad y le expropió a Ucrania la posibilidad de usar sus minerales a su antojo.
No importa si los Objetivos de Desarrollo Sostenible tiene la iniciativa de acabar con la pobreza haciendo tratos más justos entre naciones, respecto a la disponibilidad y producción de minerales críticos. Los gobiernos de los países con dichos recursos deben invertir internamente en proyectos educativos para fortalecer su economía. ¿México tendrá como objetivo aprovecharlos?/Agencias-PUNTOporPUNTO






















