Queman piñatas de Angélica Rivera, Peña Nieto y Murillo Karam en Los Pinos

AGENCIAS

Los padres de los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre en México hicieron hoy su última manifestación del año en demanda de justicia con un mitin frente a la residencia presidencial, en una noche fría en la que el único calor provino de la quema de efigies del mandatario y su esposa.

«Nosotros vamos a continuar con una exigencia, con un reclamo, porque vivos se los llevaron y vivos los queremos. Es por eso que queremos decirle al presidente Enrique Peña Nieto que vamos a continuar con movilizaciones más fuertes porque no nos ha dado ninguna respuesta», dijo uno de los padres a las afueras de la residencia Los Pinos en la capital mexicana.

La advertencia fue respaldada por unos 200 asistentes que coreaban lemas como «¡Seguiremos adelante, todavía nos queda fuerza!» y «¡No tuvimos Navidad, no tendremos Año Nuevo!» a unos metros de las rejas del la casa, resguardada por policías antimotines de la capital a quienes los participantes también arengaban gritando: «¡Policía, hermano, tu lucha es de este lado!».

Pero los agentes no impidieron que la protesta continuara en el lugar, donde se colocaron velas, pancartas y fotografías de los estudiantes desaparecidos.

Al final del acto se quemaron efigies hechas de papel periódico del presidente Peña Nieto, de su esposa Angélica Rivera, y del procurador general (fiscal) Jesús Murillo.

Los padres llegaron a las inmediaciones de la residencia oficial desde la sede de la Procuraduría General de la República acompañados por grupos de estudiantes y simpatizantes de diversas edades.

Durante el recorrido de más de una hora, los participantes hicieron eco de diversas consignas como «¡Fue el Estado», «¡No están solos!» y «¡Ayotzin vive y vive, la lucha sigue y sigue!», en alusión esta última a la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, a la que pertenecen los desaparecidos.

También en repetidas ocasiones se pasó lista de los 43 estudiantes.

«Se fue 2014, ya viene 2015 y nos faltan 43. Ni perdón ni olvido. Ayotzinapa, México», señalaban algunos de los carteles en respaldo a los padres.

La concentración de esta noche fue similar a la realizada en la víspera de Navidad, cuando los padres intentaron llegar a la casa presidencial pero las fuerzas de seguridad del recinto lo impidieron.

Los familiares han pedido en estas fiestas a los mexicanos y la comunidad internacional que no se olviden de su caso y que les apoyen en su reclamación de justicia.

«Hace un año lo vivimos, convivimos, hicimos en la casa una cena (ahora) mi hijo no está y malos recuerdos quedan por eso», afirmó en un vídeo difundido en redes sociales Estanislao Mendoza, padre del estudiante desaparecido Miguel Ángel Mendoza.

El pasado 26 de diciembre se cumplieron tres meses de la desaparición de los 43 estudiantes tras varios ataques a tiros perpetrados por policías municipales de Iguala, estado sureño de Guerrero, presuntamente ordenados por el entonces alcalde José Luis Abarca y en los que además murieron seis personas y 25 resultaron heridas.

De acuerdo con la investigación oficial, los 43 fueron detenidos por los policías y entregados a integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos, que los asesinaron e incineraron sus restos en un vertedero de basura en Cocula, municipio vecino a Iguala.

Los familiares continúan sin creer esta versión pese a que forenses de la Universidad de Medicina de Innsbruck, Austria, donde se realizan pruebas genéticas a los restos que el Gobierno mexicano asegura haber recuperado en el basurero, lograron identificar a Alexander Mora a partir de los vestigios.

El equipo forense del país europeo ha reconocido que no puede estimar cuánto tiempo se necesitará para identificar a más víctimas debido al mal estado de los restos.

De acuerdo con una encuesta divulgada ayer por el diario mexicano El Universal, la desaparición de los 43 estudiantes fue el acontecimiento más importante de México en 2014 y el suceso también ha sido uno de los asuntos con mayor relevancia en internet.

En su mensaje con motivo del Año Nuevo, Peña Nieto dijo que «como ciudadano» se une también a la exigencia de justicia de la sociedad entera.

«Como primer eje de mi Gobierno, persistiré con determinación para alcanzar un México en paz. Por la seguridad de los ciudadanos y la plenitud del Estado de derecho, trabajaremos para liberar a la nación de la criminalidad, la corrupción y la impunidad», prometió en su mensaje publicado en la página web de la Presidencia.

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