TEXTO ÍNTEGRO: PRESUPUESTOS a los EJÉRCITOS llegan a Nivel RÉCORD en el MUNDO, no así para Medicinas

Lejos de los principales conflictos bélicos activos en la actualidad en el mundo, el gasto militar en América Latina ascendió a US$ 72.000 millones en 2025, una caída del 6,3 % desde los casi US$ 77.000 de 2024 (los datos de SIPRI no incluyen a Cuba y Venezuela).

El gasto militar mundial aumentó por undécimo año consecutivo en 2025, hasta alcanzar 2 billones 887 mil millones, de acuerdo con nuevos datos divulgados por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Se trata de la cifra más alta jamás registrada.

«Esto habla sobre las reacciones de los países a las guerras en curso, las tensiones y la incertidumbre geopolítica», dice Xiao Liang, investigador del Programa de Gasto Militar y Producción de Armas del SIPRI. Los combates en Gaza, Ucrania y Sudán contribuyeron a la inestabilidad global.

«Con todas esas crisis aún activas y los planes de gasto a largo plazo de muchos países, esta tendencia al alza seguramente continuará en 2026 y más allá», apunta el experto.

  • Gran parte del aumento global del gasto militar en 2025 fue impulsado por Europa. En el Viejo Continente las compras de armas aumentaron un 14 por ciento, llegando a los 864 mil millones de dólares.
  • La agresión rusa a gran escala contra Ucrania, lanzada a comienzos de 2022, cambió la forma en que Europa ve su propia seguridad. Muchos gobiernos temen que Moscú extienda su amenaza más allá de Ucrania. Como reacción, los Estados europeos, especialmente los miembros de la OTAN, han aumentado sus gastos en defensa.

«Ese es, sin duda, el principal motor», afirma Xiao Liang. «En los últimos años, veíamos las inversiones de Rusia y Ucrania como las principales en Europa. Los gastos, de hecho, siguieron creciendo en 2025.

  • Pero en términos generales, la atención se ha desplazado más hacia los países de Europa central y occidental, a medida que sus planes de militarización comienzan a hacerse realidad. El año pasado registraron el mayor crecimiento anual desde el fin de la Guerra Fría».

El presupuesto de defensa de España aumentó un 50 por ciento, el de Polonia un 23 por ciento y el de Italia, un 20 por ciento, por ejemplo.

Alemania también abre la billetera

  • Entre los países europeos, Alemania fue el que más gastó en 2025. Su presupuesto de defensa aumentó un 24 por ciento, llegando a los 114 mil millones de dólares, convirtiéndose en el cuarto más grande del mundo.
  • Por primera vez desde 1990, el gasto militar alemán superó el límite del 2 por ciento del PIB establecido por la OTAN, llegando al 2,3 por ciento. Para poder sufragarlo, el Parlamento modificó sus normas fiscales en 2025.
  • «No creo que la capacidad militar de Alemania esté aumentando tan rápido como indica la cifra del gasto», dice Liang. «Pero creo que, a largo plazo, Alemania se volverá militarmente más poderosa e independiente».

Más allá de la agresión rusa a Ucrania, el aumento del gasto militar en Alemania refleja también la incertidumbre sobre las futuras garantías de seguridad de Estados Unidos.

  • Al igual que otros aliados de la OTAN, Alemania busca reducir su dependencia de la potencia norteamericana, especialmente después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, volviera a cuestionar los compromisos de defensa colectiva de la alianza.

El gasto militar de Estados Unidos cayó

Estados Unidos, en tanto, invirtió un 7,5 por ciento menos en sus fuerzas armadas, alcanzado en 2025 un total de 954 mil millones de dólares.

  • La principal razón de esta caída fue que el Congreso no aprobó nuevas ayudas militares para Ucrania, a diferencia de los tres años anteriores. El SIPRI contabiliza dicha ayuda como parte del gasto militar del país donante.

«Esa tendencia ya está cambiando», afirma Liang. «El nuevo presupuesto para 2026 aprobado por el Congreso estadounidense incluye un gran aumento.

  • Con la guerra en Medio Oriente y el aumento de las tensiones en Asia, la desaceleración tenía que ser de corta duración». Según el Pentágono, solo los seis primeros días de la guerra de Irán de 2026 le costaron a Estados Unidos 11.300 millones de dólares.
  • Incluso en 2025, Estados Unidos siguió invirtiendo fuertemente en armas nucleares y convencionales, con el objetivo de mantener su dominio militar y disuadir a China en el Indo-Pacífico, un objetivo clave en la estrategia de seguridad nacional estadounidense.
  • De cualquier forma, Estados Unidos sigue siendo el país con el mayor presupuesto militar, representando alrededor de un tercio del gasto mundial en defensa. Sin embargo, desde 2020 su participación se ha ido reduciendo constantemente.

«Hay menos recortes en los países que más gastan y más aumentos en otros lugares, especialmente entre las potencias medias», explica Liang.

China sigue segundo

  • China se mantuvo como el segundo país que más presupuesto dedica a sus fuerzas armadas. El gasto aumentó un 7,4 por ciento en 2025, mientras el país impulsa su plan de modernización militar para el año 2035.

El año pasado, China probó prototipos de aviones de combate de sexta generación y avanzó en su objetivo de desplegar su propio bombardero furtivo H-20.

  • «La modernización militar china y las tensiones con sus vecinos han impulsado durante mucho tiempo el gasto en la región, especialmente en países como Japón, Taiwán y Filipinas», señala Liang.

El gasto militar de Japón alcanzó en 2025 los 62.200 millones de dólares, un incremento del 9,7 por ciento en comparación con 2024.

  • Esta alza se relaciona con un plan de fortalecimiento militar lanzado en 2022, en medio de preocupaciones de seguridad relacionadas con China y Corea del Norte.

La expansión del programa de misiles y aviones no tripulados señala un cambio importante en la expansión militar nipona.

  • India, en tanto, es el quinto país con mayor gasto militar. Su presupuesto en defensa aumentó un 8,9 por ciento en 2025, llegando a los 92.100 millones de dólares, impulsado esencialmente por sus tensiones con China.
  • Pero este no fue el único factor, recuerda Liang. «Hubo una guerra en 2025 entre India y Pakistán. Ese fue un gran factor, e India invirtió fuertemente en la industria aeroespacial y en drones, recursos que fueron utilizados en dicho conflicto».

El costo asociado de la militarización

El gasto militar de un país —expresado como proporción de su economía— revela qué parte de la riqueza de un país se destina a la defensa en lugar de a otras necesidades. Es una de las formas más claras de comparar el costo económico real del gasto militar.

  • Esta carga ascendió a un estimado del 2,5 por ciento del PIB mundial en 2025, el nivel más alto desde 2009. Esto significa que los gobiernos no solo dedican una mayor proporción de su producción económica a las fuerzas armadas, sino que quitan dinero a otras necesidades.
  • Esto, ciertamente, tiene consecuencias más allá de la política de seguridad. «Esto afectará otras áreas del gasto público», indica Liang. «Los gobiernos recortarán servicios sociales o ayuda al desarrollo. No se trata solo de armas y guerras, es algo que tendrá efectos profundos en todas las sociedades».

El gasto militar en América Latina

Lejos de los principales conflictos bélicos activos en la actualidad en el mundo, el gasto militar en América Latina ascendió a US$ 72.000 millones en 2025, una caída del 6,3 % desde los casi US$ 77.000 de 2024 (los datos de SIPRI no incluyen a Cuba y Venezuela).

El gasto en la región, de hecho, se mantiene estable en torno a los US$ 70.000 millones desde hace una década, y es consistentemente uno de los más bajos del mundo:

  • Solo Oceania, con un gasto de US$ 38.400 millones, el Norte de África, con US$ 35.000 millones, el África subsahariana, con US$ 23.000 millones, y Asia Central, con US$ 2.200 millones, gastaron menos el año pasado.
  • Brasil es el peso pesado en América Latina en términos de inversión en Defensa, y de hecho, uno de los pocos países que registró un aumento en 2025: fue del 13 % para llegar a un gasto de US$ 23.900 millones.

En Colombia y México, en cambio, el gasto militar decreció un 1 % y un 33 % respectivamente en 2025, para un total de US$ 14.500 millones y US$ 13.600 millones. En el caso de México, esta fuerte caída llega luego de una subida del 39 % entre 2023 y 2024 en el marco de una “respuesta cada vez más militarizada del Gobierno al crimen organizado”, señala SIPRI.

En Argentina y Chile también cayó el gasto un 7,2 % y un 3,24 % (US$ 3.875 y US$ 5327,9 millones, respectivamente). Mientras que en Perú subió apenas un 2 % (US$ 2.596 millones).

  • Las cifras de gasto militar en América Latina son pequeñas en comparación con las EE.UU. (US$ 954.000 millones), China (US$ 336.000 millones), Rusia (US$ 190.000 millones), Alemania (US$ 114.000 millones) e India (Us$ 92.1000 millones), los cincos que más gastan.
  • “Las tendencias en las Américas están dominadas por los desarrollos en América del Norte, y solo Estados Unidos representará el 90 por ciento del gasto militar de la región en 2025”; dice el reporte de SIPRI.

Pero además, el gasto militar tanto en Sudamérica como en Améria Central y el Caribe se ha mantenido por debajo del promedio global de 40 % en la última décadas.

Tras la caída de la Unión Soviética, en 1991, y el aparente triunfo de Estados Unidos en la Guerra Fría y la carrera armamentística, el gasto militar a nivel global comenzó a descender.

  • Pero esta tendencia, según datos de SIPRI, acabó a comienzos de 2000, cuando de la mano de las guerras en Afganistán e Iraq el gasto militar volvió a una tendencia alcista.
  • El crecimiento se amesetó a comienzos de 2010, para dispararse a comienzos de la década de 2020 y especialmente tras el estallido de la guerra de Ucrania en 2022.

Desde entonces, se han desatado además conflictos bélicos entre Azerbaiyán y Armenia; entre Israel y Hamas y Hezbollah; entre Estados Unidos e Irán; además de la operación militar de Washington para derrocar al presidente Nicolás Maduro en Venezuela, entre otros, mientras crece la presencia militar de China en el Pacífico y especialmente frente a Taiwán.

El rearme global se consolida y acelera con cada año que pasa. América Latina parece mantenerse, aún, alejada de esta tendencia. Queda por ver si eso es una buena o mala noticia para la región.

Creció Gasto castrense en el Mundo, no así en Medicamentos

El gasto militar mundial alcanzó un récord histórico de $2.89 billones de dólares, marcando más de una década de aumentos ininterrumpidos. En contraste, la inversión en salud global y el acceso a medicinas han quedado rezagados, evidenciando un desequilibrio donde los ejércitos del mundo gastan en solo 8 horas lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza en un año.

El panorama de la asignación de recursos, presenta estas características:

  • Escalada armamentista: El gasto en defensa aumentó un 2.9%, impulsado principalmente por el rearme en Europa (debido al conflicto en Ucrania) y Asia, superando el 2.4% del Producto Interno Bruto (PIB) global.
  • Impacto en países en desarrollo: Un incremento del (1%) en gastos militares en naciones de ingresos bajos y medios se asocia con una reducción de casi el (1%) en los servicios de salud pública, lo que compromete programas de prevención y tratamiento.

La ONU advierte que en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y las agencias sanitarias que esta priorización de la seguridad nacional amenaza directamente el desarrollo humano y la preparación ante emergencias sanitarias.

Cada mexicano destinó 103 dólares al aparato militar

El gasto militar de México registró una caída de 33% en términos reales el año pasado respecto a 2024, reportó el SIPRI.

  • El desembolso armamentista y de defensa durante el primer año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum alcanzó los 13 mil 600 millones de dólares, frente a los 20 mil 500 millones de dólares desembolsados en el cierre de su predecesor Andrés Manuel López Obrador.
  • Con esa cifra, México descendió en el escalafón global en materia militar, pasando del puesto 22 en 2024, al 30 en 2025 a nivel planetario, detrás de Colombia, que igualmente perdió posiciones, del 25 al 29.
  • En total, los recursos desembolsados por el gobierno mexicano en este rubro representan 0.5% de la cuota global, que sumó casi 2.9 billones de dólares en 2025. Si bien la factura asignada al Ejército Mexicano disminuyó, representó en proporción del Producto Interno Bruto (PIB) 0.7%, por encima de 0.5% de 2016.

En comparación con el primer año de gestión del presidente Felipe Calderón, 2007, y su homólogo Enrique Peña Nieto, 2013, supone un gasto 158% y 85% superior, respectivamente; 5 mil 300 millones de dólares y 7 mil 400 millones.

De acuerdo con la base de datos del SIPRI, dejando de lado las modestas bajas observadas en 2015 y 2017, el gasto militar no había dejado de aumentar en México desde la declaración de la guerra al narcotráfico por parte de Calderón en 2006.

  • Aunque fue con Andrés Manuel López Obrador que se rompió la barrera de los dos dígitos. A partir de 2020, cuando se destinaron 11 mil 900 millones de dólares (estimación basada en precios constantes en dólares de 2024).
  • Alcanzando su pico más alto en el histórico en 2024. También fue a partir de la administración anterior que más de 2% del presupuesto del Estado va a parar a las Fuerzas Armadas. En 2019 se destinó 2.02%; en 2024, 3.66%, y el año pasado, 2.5%.

Esto significa que cada mexicano destinó, en promedio, a la adquisición y mantenimiento del aparato castrense, 103 dólares en 2025, más del doble de lo que destinaron en 2018, 47 dólares.

  • La organización informó el mes pasado que los recursos en México no están siendo usados para comprar armamento convencional, como aviones, buques o helicópteros. Ahora hay preferencia por vehículos blindados, sensores y armas navales.
  • La organización que ofrece la fuente de datos pública más completa en la materia, señala que el gasto militar en Centroamérica y el Caribe está dominado por las actividades en México.
  • “Las tendencias en la subregión están influidas por el gasto militar de México, que se redujo en un tercio en 2025 hasta alcanzar los 13 mil 600 millones de dólares. Esto se produjo tras un aumento de 71% en 2024”.

En Sudamérica el gasto militar sumó 56 mil 300 millones de dólares en 2025, un incremento de 3.4% con respecto al año anterior. Brasil, el país que más gasta en la zona: aumentó su presupuesto en 13%, como resultado de una mayor inversión en desarrollo tecnológico naval, así como del incremento de los costes de personal militar.

Guyana es otro de los países que abrió la cartera, con un incremento de 16%, principalmente en reacción a la tensión que se está generando con Venezuela por la región de Esequibo, rica en hidrocarburos.

El mundo se rearma: el nuevo equilibrio del poder global

El mundo avanza entre inteligencia artificial, tecnología y discursos de cooperación… pero nunca había gastado tanto dinero en prepararse para la guerra.

Mientras los conflictos internacionales se acumulan y las tensiones entre potencias aumentan, distintos países han comenzado una nueva carrera armamentista que ya no se libra únicamente con tanques, soldados o misiles, sino también con drones, sistemas de vigilancia y capacidades cibernéticas.

  • Actualmente, Estados Unidos es considerado la principal potencia militar del planeta gracias a su presupuesto de defensa, su presencia clave en distintas regiones del mundo y su dominio tecnológico.
  • Sin embargo, China acelera la modernización de sus fuerzas armadas y amplía su influencia militar y económica, mientras Rusia mantiene una de las estructuras militares más grandes del mundo pese al desgaste provocado por conflictos recientes.
  • Pero algo ha cambiado en la forma de entender el poder. Especialistas consideran que las guerras modernas también se libran en silencio: mediante ciberataques, vigilancia tecnológica, inteligencia artificial y control de información.

Hoy, la disputa por el poder global también pasa por la tecnología. Microchips, inteligencia artificial y sistemas cibernéticos se han convertido en piezas estratégicas para las guerras modernas y el equilibrio militar del futuro.

  • En Europa, varios países han incrementado su gasto militar como no ocurría desde hace décadas. En Asia, potencias como China, India, Japón y Corea del Sur fortalecen rápidamente sus capacidades defensivas ante un escenario internacional cada vez más incierto.

Al mismo tiempo, la industria armamentista continúa consolidándose como uno de los sectores más poderosos del planeta, moviendo cientos de miles de millones de dólares mediante contratos ligados a defensa, desarrollo de capacidades y seguridad.

Porque detrás de los discursos diplomáticos, el poder militar continúa definiendo quién tiene influencia, capacidad de presión y control en el escenario global./PUNTOporPUNTO

Documento Íntegro a Continuación:

https://www.sipri.org/sites/default/files/2026-04/2604_milex_2025.pdf

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