Tren interurbano retrata el Sexenio: sobrecosto y opacidad

¿Qué fue de la Ciudad Futuro que prometió Mancera?

“Yo vivo a lado de donde va a pasar el Tren. De aquí veo las máquinas que trabajan”, dice el señor Gonzalo, habitante desde hace casi 40 años de la colonia Liberales de 1857, en la Delegación Álvaro Obregón de la Ciudad de México. El tren al que se refiere es al Interurbano México-Toluca: el único que sobrevivió del Plan Nacional de Infraestructura que buscó, allá por 2013, “Mover a México en trenes”.

  • ¿Ha tenido algún diálogo con las autoridades al respecto?, ¿se han acercado a hablar con usted?

–Para nada, para nada. Y el problema es enorme, se oye que dinamitan, se cimbra todo. Y lo hacen en la noche. Es un ruido insoportable de las máquinas trabajando toda la noche, porque ahorita en el día no trabajan. La cercanía de la obra con su hogar es mínima. En ese punto se construye el Tramo 3 del Tren y se ven algunas bases que soportarán las vías.

  • “Ninguna autoridad ha venido por aquí. Se escucha de oídas que hay vecinos a los que les han dado dinero para irse. Algunos se han ido. Pero no hay nada formal. Yo no quiero moverme, es empezar una nueva vida y a esta edad yo ya no quiero eso”, agregó don Gonzalo.

En esta obra están inmiscuidos el Gobierno federal a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el Gobierno de la Ciudad de México y las autoridades delegacionales. Los vecinos se han encargado de documentar y denunciar los efectos de la obra, pero no han obtenido respuesta alguna. Aunque la obra avanza a cuentagotas los daños que ésta genera, ya se viven y ya son previsibles.

Y ya no es sólo el Tramo 3 del México-Toluca y la construcción de su estación terminal. A esta zona del paradero de Observatorio se le suman las ampliaciones de las líneas 12 y 9 del Metro y la construcción del Centro de Transferencia Modal (Cetram).

  • “Esta es una zona de riesgos, tanto por los deslaves como por todas las barrancas que hay en la delegación”, inicia la explicación Adriana Torres, habitante de la Delegación Álvaro Obregón y afectada por la construcción del Tren.
  • “En un mapa de riesgo que elaboró la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se menciona que Álvaro Obregón es una zona de alto riesgo y es donde están pensando construir el Cetram más grande y más importante de la ciudad. Eso decía Mancera [Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno de la CdMx con licencia] antes de irse”, agrega.

Un mapa de riesgo que elaboró la Facultad de Ingeniería de la UNAM detectó que Álvaro Obregón es una zona de alto riesgo y es donde están pensando construir el Centro de Transferencia Modal más grande y más importante de la ciudad, se quejan los vecinos de la zona. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo

Los vecinos de esta zona han denunciado desde 2015 que estás obras se están llevando a cabo sin la prevención de riesgos adecuada: no nada más van a afectar la vivienda de las personas que están dentro del trazo del megaproyecto, sino también por la ampliación de la Línea 12 y 9.

  • “Toda la información al respecto es opaca y las tres obras se van a juntar aquí, pero hasta este momento no hay un Proyecto Ejecutivo donde se demuestre la viabilidad del Cetram Observatorio. Tampoco existe uno para el Tren Interurbano y tan sólo la Manifestación de Impacto Ambiental ha tenido ocho modificaciones”, afirma Torres.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publicó un informe en el que concluyó que la SCT  ha incurrido en falta de información, una mala e incompleta planeación, sobrecosto hasta ahora de 21 mil millones de pesos y un retraso, por lo que calificó que la obra dejó de ser socialmente rentable.

Los vecinos han sufrido el acceso a la información y poco a poco la han ido recabando. En ese mismo proceso han documentado las razones por las que señalan que la obra no debe construirse ahí.

Tienen fotografías de los socavones que se abrieron en el último año, ya que en esa zona son muy comunes por lo que parten de la pregunta: ¿de qué modo más edificios van a resolver los problemas de movilidad en este punto tan caótico y conflictivo de la Ciudad?

Porque saben que no solo serán las obras antes mencionadas; saben que con estas vendrán desarrollos inmobliarios y comerciales, como ya ocurre en otros puntos de la Ciudad de México.

  • “Hemos visto que a la par de la recuperación o remodelación de los Cetrams, se crean plazas comerciales, entonces ¿de qué modo las plazas comerciales resuelven los problemas de movilidad?

En los spots que utilizan para promover el Tren Interurbano se mencionan cuatro puntos: mejorar la movilidad en la zona poniente, reducir la contaminación, que se trata de un proyecto amigable con el ambiente y que se disminuye el flujo vehicular.

Lo que nosotros hemos cuestionado es que no es un proyecto de transporte ni siquiera masivo porque los sobrecostos que tiene, lógicamente incrementarán el costo que tendrá el pasaje del tren y la mayoría de las personas que se transportan del Estado de México a la Ciudad son obreros y son los que van a tener que acoplarse a esa cuota”, agrega Adriana.

Descarta también que sea un proyecto amigable con el ambiente por toda la devastación que ha habido desde el Estado de México hasta la Barranca Tacubaya fue decretada en 2012 como Área de Valor Ambiental durante la gestión de Marcelo Ebrard Casaubón.

  • En el Tramo 3 que es de Santa Fe a Observatorio, dentro de la Barranca Tacubaya se están afectando al menos dos manantiales. Los vecinos han cuestionado a las autoridades con estos argumentos; se presentaron con la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, en la que personal de la SCT y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se comprometieron a llevar toda la información que se les requerió por escrito, pero de ese encuentro ya pasó un año y no se ha presentado nada.

Incluso se interpusieron denuncias en la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) y en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Ninguna de las instancias ha hecho ni siquiera un pronunciamiento.

  • “La Profepa en una ocasión nos dijo que no podía entregarnos un estudio porque les faltaban elementos a considerar. Solicitamos esa respuesta por escrito, pero luego ya no nos atendieron. Lo hemos intentado todo por la vía legal, pero hay una total opacidad, se denuncian las cosas y ninguna instancia nos hace caso”, explica Adriana.

Hasta el momento no hay ningún mapa público que muestre el trazo exacto por el que pasará el Tren de Zinacantepec a Observatorio. Tampoco la SCT ni Secretaría de Obras de la Ciudad de México localizan los puntos de los tres tramos donde no tienen control por cuestiones de derecho de vía ante la oposición de comunidades aledañas, determinó IMCO./ CON INFORMACIÓN DE SIN EMBARGO

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