MÉXICO y EU tienen negociaciones del TMEC más intensas; la incertidumbre en INVERSIÓN se prolonga

La certeza jurídica que garantice el gobierno en el marco de la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) generará un panorama más optimista para el país

El sector privado mexicano considera que las negociaciones entre México y Estados Unidos son “más duras” porque se parte del hecho de que no se eliminarán aranceles.

  • Para el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, EU muestra “una postura más dura, más de la que habían tenido, a pesar de que ha habido un avance importante”.
  • Aunque el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) les es importante, consideran que los aranceles no se eliminarán, dijo el empresario.

Digamos que los funcionarios estadounidenses “dicen que el presidente Trump no se quiere salir del tratado (T-MEC), pero no le gusta, no creen en el libre comercio y que no hay manera de que no haya aranceles para ningún país del mundo y que, bueno, hay un espacio para la negociación, para que México y Estados Unidos puedan aprovechar (el tratado). Sabemos que es parte de la negociación”, dijo.

Ayer, Medina Mora fue uno de los empresarios y presidentes de organismos del sector privado que tuvieron un encuentro con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.

  • El copresidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), Antonio del Valle Perochena, dijo que Greer los escuchó “con atención, dijo que entendía la problemática y que iban a seguir las conversaciones”.
  • El líder del CCE refirió que en la plática con Greer le expusieron que “no queremos aranceles… lo saben perfectamente bien y es parte de nuestra posición; no queremos aranceles”.

Sin embargo, aunque “tienen una postura a escuchar, por supuesto que su posición es dura, pero bueno, yo creo que las conversaciones van avanzando”.

Hoy la agencia Reuters emitió una nota informativa en la que dijo que cuatro empresarios que se reunieron con Greer, durante la segunda ronda de negociaciones México-Estados Unidos, dijeron que él fue claro al decirles que no se eliminarán los aranceles que se impusieron a productos mexicanos de exportación.

Uno de los empresarios dijo que Greer les comentó que no se regresará a un arancel cero, como el que se tuvo antes de la llegada del presidente estadounidense, Donald Trump.

A la fecha, México tiene aranceles de 50% contra el acero y aluminio mexicanos y del 25% a vehículos, además de que hay aranceles para los productos que no cumplen con las reglas del T-MEC.

El TMEC se desacelera

Con un comedido “no hay prisa”, la presidenta Claudia Sheinbaum ha indicado a los grupos de interés económico la nueva pauta para la revisión del TMEC, el medular tratado de libre comercio que México comparte con Canadá y Estados Unidos. Dejando de lado el objetivo de una renegociación expedita el 1 de julio, el Gobierno de la mandataria ha ampliado el cronograma, en un intento por preparar el terreno para un escenario de más largo plazo y mayor incertidumbre.

“Con relación al tratado: vamos avanzando, no hay prisa. Por supuesto que queremos que los aranceles que actualmente tenemos disminuyan. Eso sí nos interesa muchísimo. Pero de la revisión, estamos viendo en qué momento”, puntualizó en una de sus conferencias matutinas de esta semana.

Es la primera vez en meses de preparación que la Administración plantea abiertamente la posibilidad de postergar la renegociación del acuerdo, que mueve unos 2.500 millones de dólares diarios solo en la frontera entre México y EE UU.

  • El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, incluso fue más allá y planteó un escenario de “revisiones que no son concluyentes los próximos diez años”, aunque dando por sentado que el TMEC sobrevivirá a la guerra arancelaria del presidente Donald Trump y tras ser utilizado como una palanca en la concertación de temas no comerciales, como migración o narcotráfico.

A poco menos de dos meses de la cita, existen pocas posibilidades de que el acuerdo sea denunciado por alguna de las partes, pues ha demostrado ser beneficioso para el intercambio de unos 1,5 billones de dólares entre las tres economías; un monto importante en un contexto de presiones inflacionarias y crecimiento económico débil a nivel global. No obstante, la revisión se encamina a un limbo negociador marcado por la cautela del Gobierno mexicano y la presión de Estados Unidos.

Al renunciar a una negociación rápida, la Administración de Sheinbaum compra tiempo, pero también traslada preocupaciones a la inversión y evidencia las asimetrías que mantiene frente a un socio cada vez más proteccionista. Más que una revisión técnica, lo que se perfila es una negociación prolongada y con riesgo de politizarse, donde México juega a no perder, aunque eso implique posponer definiciones clave para su economía.

“No queremos que la parte más política de elecciones que hay en Estados Unidos y posteriormente en México influya, sino que sea realmente una visión de largo plazo de las tres economías”, señaló Sheinbaum.

  • Ante esto, se da por sentado que el escenario ideal para México, de una extensión unánime por 16 años adicionales con una nueva fecha de expiración en 2042, será intercambiada por una prolongación con conversaciones contínuas hasta que se acuerde, o no, una renovación por 16 años antes de 2036.

Oscar del Cueto, presidente de la AmCham México, considera que el TMEC sigue siendo el foro para “norteamericanizar” los productos que consume este gigantesco mercado y que seguirá ofreciendo ventajas competitivas a las empresas que ven a México como base de manufactura y exportación. No obstante, sostiene que las empresas deben entender, y ajustarse, a que Washington no va a abandonar su política arancelaria en áreas medulares para su economía y su base de votantes.

“Ya nos quedó claro el mensaje: no más ‘free trade’, no van a desaparecer las tarifas”, explicó el empreario en su reciente participación en el Consejo de las Américas en Ciudad de México. Así describió el mensaje transmitido por el representante comercial de EE UU, Jamieson Greer, en su visita oficial de hace tres semanas.

La próxima reunión será el 28 de mayo y allí se oficializarán los próximos pasos. “Creemos que el 1 de julio no va a ser el cierre total. Hay mucho que integrar: el tema de inteligencia artificial (IA), que no está, los derechos de autor y cómo hacemos más productivos los intercambios (…) no vamos a olvidarnos del acuerdo, va a ser ajustado. Un acuerdo 2.2 manejado por Trump”, indicó el también presidente en México de la ferroviaria Canadian Pacific Kansas City (CPKC).

Un acuerdo sin Trump

Por su parte, Luis de la Calle, director general de CMM Consultores y un miembro del equipo que negoció el tratado vigente, forma parte de un pequeño –aunque creciente– grupo que piensa que tal vez es mejor para México esperar que el republicado termine su mandato, para luego enfilar el futuro comercial del bloque norteamericano. Explica que, de hecho, el equipo original determinó el 2026 para la revisión calculando que Trump ya no estaría en el poder, incluso si se reelegía inmediatamente.

“Recordarán que la posición original del presidente Trump fue que hubiera una sunset clause, cláusula del ocaso: que cuando llegáramos a 2026 terminara el acuerdo a menos que Estados Unidos, México y Canadá hicieran una determinación positiva de que querían que se extendiera. México y Canadá eso no lo aceptamos y se consiguió un mecanismo de revisión”, añadió. Esa extensión puede ser utilizada a favor del país, insistió.

“México tiene que ser muy estratégico, no debemos apresurarnos a tener un mal acuerdo con EE UU y Canadá, no hay ninguna razón. Si de aquí al 30 de junio no nos ponemos de acuerdo el tratado no desaparece, sigue adelante”, puntualizó.

La presidenta recientemente nombró refuerzos para la mesa negociadora, agregando perfiles técnicos en materia agrícola, financiera e industrial, con la visión de que serán los detalles los que inclinen la balanza. También, anunció un ambicioso programa de incentivos para el sector privado, que incluye facilidades fiscales y para tramitar permisos en sectores cruciales para la fortaleza productiva.

  • México llegará al encuentro con una posición exportadora sólida, pero con varios frentes sensibles abiertos que marcarán la discusión. Persisten tensiones en torno a la política energética y su apertura al capital privado, una disputa por el maíz transgénico y pesa la intención del vecino de incrementar el contenido regional en las reglas de origen del sector automotriz. Uno de los puntos más sensibles son los aranceles que ha impuesto Trump al acero, aluminio y jitomate, que han golpeado la producción local y sus precios.

Al mismo tiempo, México busca impulsar el nearshoring, aunque factores como la inseguridad física y la certidumbre jurídica pesan cada vez más en las decisiones empresariales. Y, en el trasfondo, se incrementa el ruido por la campaña en Washington de cara a las elecciones intermedias de noviembre, además del renovado acercamiento con China, que podría reanimar las dudas sobre el interés por la relocalización de las cadenas productivas al país.

“Nos sorprendió bastante ver al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, prácticamente tirar la toalla en su intento de lograr una revisión rápida del TMEC, casi dos meses antes de la fecha límite de julio”, consideró la firma de gestión patrimonial Bradesco BBI, en una nota de análisis.

“En nuestra opinión, el cambio de postura de Ebrard y el reconocimiento público de posibles retrasos o revisiones anuales no benefician en absoluto a México en estas negociaciones, especialmente considerando la cooperación sin precedentes que México ha demostrado en materia de migración, seguridad y elevación de las barreras comerciales con China”, dijo, en referencia a las más de 1.400 fracciones arancelarias que introdujo el país latinoamericano a sus importaciones asiáticas.

La banca de inversión brasileña relató que realizó una visita de exploración junto con potenciales inversionistas extranjeros al mercado industrial de la ciudad fronteriza de Tijuana esta semana.

“Confirmamos una importante demanda latente de empresas que buscan establecer operaciones en México, aunque muchas se mantienen a la expectativa para ver cuáles serán finalmente las reglas del juego arancelario. Si bien el Gobierno federal podría estar haciendo lo posible por fomentar la inversión privada nacional, eliminar este obstáculo y dejar atrás estas negociaciones con EE UU sería el factor más relevante a corto plazo”, concluyó.

IMCP exhorta a dar certeza jurídica en la revisión del TMEC

La certeza jurídica que garantice el gobierno en el marco de la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) generará un panorama más optimista para el país, aseguró Francisco Javier Rosas Lardizabal, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP)

  • “Debemos de aprovechar toda esa parte de que somos el mejor proveedor, somos el mejor vecino, somos el mejor socioeconómico. Debemos de tener esa visión positiva. México debe de aprovechar este entorno global, demostrar por qué somos el país de mayor interés por parte de los Estados Unidos”, declaró en conferencia.
  • Señaló que México debe fortalecer su liderazgo comercial y que tanto el gobierno, como las cámaras, asociaciones, gremios, e inclusive a la academia, deben trabajar en conjunto y en la misma dirección en la revisión del T-MEC.

Rosas agregó que México requiere dar certidumbre jurídica para elevar el crecimiento económico.

“Todo esto va si el gobierno logra dar una certeza jurídica a los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros. Vamos a tener un panorama más optimista y más real para todos”, comentó./Agencias-PUNTOporPUNTO

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