México y la Unión Europea (UE)inscribieron un nuevo capítulo en la relación bilateral con la realización de la VIII Cumbre Bilateral en Palacio Nacional, que incluyó la renovación del Acuerdo Global Modernizado y la firma de los acuerdos Comercial Interino y de Asociación Estratégica en Materia Política, Económica y de Cooperación entre la Unión Europea y sus Estados Miembros.
- El fortalecimiento de la relación comercial entre ambas partes consideró una inversión inicial alineada con el Plan México de 100 mil millones de pesos, que equivalen a 5 mil millones de euros, para infraestructura, mediante la Agenda de Inversiones de la Unión Europea-América Latina y el Caribe en México, “Global Gateway”.
- En conferencia de prensa conjunta, la jefa del Estado mexicano, Claudia Sheinbaum; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, refrendaron la sociedad económica y geopolítica de los 27 países miembros y los Estados Unidos Mexicanos.
- “El fortalecimiento del Acuerdo Global, los tres acuerdos que firmamos el día de hoy entre México y la Unión Europea, representan más que instrumentos de firma, que instrumentos comerciales; representan la posibilidad de consolidar una relación basada en el respeto mutuo, la igualdad entre naciones y la confianza en un futuro común.
Este acuerdo abre enormes oportunidades para ambas regiones, permitirá ampliar el intercambio comercial con complementariedad, fortalecer nuestras cadenas productivas y generar nuevas inversiones que impulsen empleos dignos y bien remunerados”, destacó la mandataria mexicana.
UE, socio estratégico
La titular del Poder Ejecutivo federal precisó que la inversión anunciada es muestra de la cooperación para el desarrollo entre regiones y naciones, en un contexto en el que México es un socio estratégico fundamental para Europa en sectores clave como energías limpias, electromovilidad, industria farmacéutica, agroindustria sostenible, movilidad, innovación científica, inteligencia artificial y diversas áreas de desarrollo tecnológico.
“La relación entre México y la Unión Europea puede ser ejemplo de una forma de fortalecimiento económico con respeto a nuestras soberanías, una integración con rostro humano, con responsabilidad ambiental y con compromiso social.
- Vivimos tiempos complejos a nivel internacional, pero es precisamente en estos momentos cuando debemos actuar con más cooperación, más diálogo y más visión humanista. La prosperidad del futuro debe ser compartida o no será duradera”, puntualizó.
Añadió que México está listo para seguir consolidándose como un puente entre regiones, culturas y economías; un país abierto al mundo, orgulloso de sus raíces y seguro de su destino. “Somos una nación libre, democrática y profundamente humanista”, agregó.
Acuerdo Global Modernizado
Ursula von der Leyen destacó que el Acuerdo Global Modernizado considera una declaración conjunta sobre comercio e igualdad de género, por lo que se prevé el lanzamiento de seis nuevos proyectos con una financiación de 4 millones de euros, el equivalente a 80 millones de pesos, para combatir la violencia contra niñas y mujeres en México.
- “Nuestro Acuerdo Modernizado profundiza nuestra cooperación en derechos humanos, reafirma nuestro compromiso con el multilateralismo, con la paz y con la estabilidad mundial, y también destaca nuestra dedicación a la igualdad, la justicia y al empoderamiento de las personas.
- También respeta el Acuerdo de París para la protección de nuestro planeta. Así que este acuerdo refleja quiénes somos como socios: somos ambiciosos, somos fiables, miramos al futuro y estamos comprometidos a cumplir ante nuestros pueblos”, precisó.
- Respecto a los compromisos comerciales, el objetivo se enfoca en la creación de más empleos y más valor a ambos lados del Atlántico. Esto implica que los aranceles sobre casi todas las exportaciones agrícolas de México a la Unión Europea desaparecerán, lo que representará un ahorro de hasta 100 millones de euros para los exportadores.
Se protegerán las denominaciones geográficas del cacao y el tequila; y se cubren áreas nuevas de comercio, entre ellas, comercio digital y contratación pública. “Este acuerdo cubre también 568 denominaciones geográficas europeas: gouda, feta, prosciutto di Parma, tiroler speck, lo que ustedes quieran”, añadió.
Respeto a las soberanías
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, aseguró que México y la UE son aliados naturales y fiables, y el contexto geopolítico actual potencializa la importancia de esta sociedad. En este escenario, las acciones comunes se dirigirán también a atender temas en seguridad.
- “Hoy también hemos hablado de cómo avanzar en áreas tan importantes como la seguridad y la lucha contra el crimen organizado. Una lucha en la que la Unión Europea apoya los grandes esfuerzos del gobierno mexicano, en lo que su gobierno está alcanzando.
- Y que debe hacerse siempre, respetando la soberanía y la integridad territorial de los Estados; en el marco del Estado de derecho, esto quiere decir: en base de la cooperación judicial y policial”, puntualizó el líder europeo.
- La firma de la Carta de Intención para la Conducción de un Diálogo Político y Estratégico sobre Consulta y Coordinación en Asuntos Globales entre México y la Unión Europea la firmaron el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y la alta representante para Asuntos Exteriores, Política y Seguridad, Kaja Kallas.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el comisario de Comercio y Seguridad Económica, Relaciones Interinstitucionales y Transparencia, Maroš Šefčovič, firmaron el Acuerdo Comercial Interino.
La renovación del Acuerdo Global Modernizado, implementado desde el año 2000 e iniciado en 1997, lo suscribieron las presidentas Claudia Sheinbaum y Ursula von der Leyen, con António Costa como testigo de honor.
México cierra su cumbre con la Unión Europea bajo la sombra del TMEC
México y la Unión Europea celebraron esta semana su primera cumbre en ocho años, cerrando por todo lo alto con la actualización de su acuerdo comercial.
- La modernización promete un crecimiento del intercambio de mercancías, más inversión y un diálogo en temas clave de política, seguridad, migración, medio ambiente y derechos humanos.
- La firma de este acuerdo macro también supone para todas las partes involucradas un acto geopolítico de defensa del multilateralismo en un entorno de incertidumbre comercial global.
“La Unión Europea ha demostrado al mundo que la cooperación para el desarrollo es viable, esto es un ejemplo para el mundo.
La relación entre México y la Unión Europea puede ser ejemplo de una forma de fortalecimiento económico con respeto a nuestras soberanías”, comentó este viernes Claudia Sheinbaum, la presidenta mexicana.
- Ha pasado una década desde el comienzo de las negociaciones, reuniones e intercambio de información entre los dos bloques y que este viernes han culminado con una nueva hoja de ruta en las relaciones entre Europa y la segunda economía de América Latina, una apuesta de largo plazo.
- Frente a los líderes y empresarios europeos, la mandataria hizo hincapié en que en estos tiempos es necesario actuar con más cooperación y más diálogo. “México está listo para seguir consolidándose como un puente entre regiones, culturas y economías”, señaló arropada por los líderes europeos.
A su lado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, hicieron eco de la importancia de las alianzas estratégicas en un entorno marcado por las decisiones unilaterales de potencias como Estados Unidos.
- Von der Leyen resaltó el compromiso con el multilateralismo, la estabilidad mundial y la paz que emanan de las páginas de ese acuerdo.
- “Este acuerdo refleja quiénes somos como socios, somos ambiciosos, somos fiables, miramos al futuro. El objetivo aquí es muy sencillo: queremos crear más empleos y más valor a ambos lados del Atlántico”, mencionó.
- Para Costa, el acuerdo signado con México cobra mayor relevancia ahora dado el incierto tablero internacional.
“El actual contexto geopolítico hace que nuestra asociación sea más importante que nunca. Este acuerdo es una auténtica declaración geopolítica, una demostración de nuestro compromiso con el comercio justo, la sostenibilidad y la cooperación basada en reglas. Con el acuerdo estamos mejor preparados para afrontar juntos los desafíos de nuestro tiempo”, zanjó.
La actualización supondrá menos aranceles para productos mexicanos estratégicos de ambos lados del Atlántico como automóviles, manufacturas, tecnología y productos agropecuarios.
- A contracorriente del muro arancelario de Trump, con este acuerdo, se garantiza que los envíos mexicanos de tequila, berries o aguacates, por ejemplo, llegarán al mercado europeo sin pagar tarifas. De acuerdo con los datos de la UE, la cancelación de aranceles supondrá un ahorro de hasta 100 millones de euros anuales a los exportadores.
- Se protegerán además las denominaciones geográficas y se regula sobre nuevas brechas como las compras públicas y el comercio digital. El potencial de crecimiento del intercambio comercial es alto. En 2025, México envió a la UE exportaciones por unos 23.800 millones de dólares, lo que supuso una participación del 3,5% del total de los envíos al exterior.
La revisión del TMEC
Para México, la firma de este acuerdo ocurre a semanas de una de sus mayores citas en materia de comercio internacional: la revisión con EE UU y Canadá del TMEC, el tratado que ampara más del 80% de sus exportaciones mexicanas y un intenso intercambio comercial cifrado en casi 900.000 millones de dólares anuales.
- Sheinbaum aseguró este viernes que ambos acuerdos comerciales no son contradictorios. Por el contrario, forman parte de un sistema que se fortalece entre sí.
- “México, así como tiene una relación con Estados Unidos, tiene una relación con la Unión Europea y queremos fortalecer ambas relaciones”, afirmó la mandataria durante el cierre de la cumbre en Palacio Nacional.
- No obstante, el peso comercial del TMEC obliga al Gobierno mexicano a medir con pulso quirúrgico sus próximos pasos frente a Washington.
La próxima semana el Ejecutivo recibirá, por segunda ocasión en menos de dos meses, al titular de la Oficina Comercial estadounidense, Jamieson Greer.
Justo este viernes, Greer aseguró que la primera ronda de negociaciones formales sobre el acuerdo comercial de Norteamérica se centrará en reforzar las normas regionales de origen y las disposiciones en materia de seguridad económica.
- Los expertos coinciden en que el TMEC continuará, pero la pregunta será en qué condiciones para cada uno de los jugadores. En el caso de México, una de las principales interrogantes recae en si podrán sacudirse los aranceles sectoriales que pesan sobre las industrias del acero y automotriz.
Otro de los puntos a debate apunta al freno que Washington quiere imponer a las importaciones asiáticas desde México.
- Aunque el vecino país del sur ya ha emprendido algunas acciones, como la imposición de aranceles a importaciones con las que México no tiene tratados comerciales, como China, aún se desconoce si esto será suficiente para convencer a Trump y a sus negociadores.
A poco más de un mes de que inicie, formalmente, la revisión del TMEC, en julio próximo. Los equipos negociadores de los tres países apresuran el paso e intentan diseñar su mejor estrategia para salir mejor librados de esta evaluación trilateral. En juego está la integración comercial de Norteamérica, valuada en un intercambio de 1,5 billones de dólares al año y en millones de empleos.
Negociaciones del T-MEC son «más duras»: CCE
- El sector privado mexicano considera que las negociaciones entre México y Estados Unidos son “más duras” porque se parte del hecho de que no se eliminarán aranceles.
- Para el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, EU muestra “una postura más dura, más de la que habían tenido, a pesar de que ha habido un avance importante”.
- Aunque el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) les es importante, consideran que los aranceles no se eliminarán, dijo el empresario.
Digamos que los funcionarios estadounidenses “dicen que el presidente Trump no se quiere salir del tratado (T-MEC), pero no le gusta, no creen en el libre comercio y que no hay manera de que no haya aranceles para ningún país del mundo y que, bueno, hay un espacio para la negociación, para que México y Estados Unidos puedan aprovechar (el tratado). Sabemos que es parte de la negociación”, dijo.
- Ayer, Medina Mora fue uno de los empresarios y presidentes de organismos del sector privado que tuvieron un encuentro con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
- El copresidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), Antonio del Valle Perochena, dijo que Greer los escuchó “con atención, dijo que entendía la problemática y que iban a seguir las conversaciones”.
- El líder del CCE refirió que en la plática con Greer le expusieron que “no queremos aranceles… lo saben perfectamente bien y es parte de nuestra posición; no queremos aranceles”.
Sin embargo, aunque “tienen una postura a escuchar, por supuesto que su posición es dura, pero bueno, yo creo que las conversaciones van avanzando”.
- Hoy la agencia Reuters emitió una nota informativa en la que dijo que cuatro empresarios que se reunieron con Greer, durante la segunda ronda de negociaciones México-Estados Unidos, dijeron que él fue claro al decirles que no se eliminarán los aranceles que se impusieron a productos mexicanos de exportación.
- Uno de los empresarios dijo que Greer les comentó que no se regresará a un arancel cero, como el que se tuvo antes de la llegada del presidente estadounidense, Donald Trump. A la fecha, México tiene aranceles de 50% contra el acero y aluminio mexicanos y del 25% a vehículos, además de que hay aranceles para los productos que no cumplen con las reglas del T-MEC.
El TMEC se desacelera
- Con un comedido “no hay prisa”, la presidenta Claudia Sheinbaum ha indicado a los grupos de interés económico la nueva pauta para la revisión del TMEC, el medular tratado de libre comercio que México comparte con Canadá y Estados Unidos.
- Dejando de lado el objetivo de una renegociación expedita el 1 de julio, el Gobierno de la mandataria ha ampliado el cronograma, en un intento por preparar el terreno para un escenario de más largo plazo y mayor incertidumbre.
“Con relación al tratado: vamos avanzando, no hay prisa. Por supuesto que queremos que los aranceles que actualmente tenemos disminuyan. Eso sí nos interesa muchísimo. Pero de la revisión, estamos viendo en qué momento”, puntualizó en una de sus conferencias matutinas de esta semana.
Es la primera vez en meses de preparación que la Administración plantea abiertamente la posibilidad de postergar la renegociación del acuerdo, que mueve unos 2.500 millones de dólares diarios solo en la frontera entre México y EE UU.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, incluso fue más allá y planteó un escenario de “revisiones que no son concluyentes los próximos diez años”, aunque dando por sentado que el TMEC sobrevivirá a la guerra arancelaria del presidente Donald Trump y tras ser utilizado como una palanca en la concertación de temas no comerciales, como migración o narcotráfico.
- A poco menos de dos meses de la cita, existen pocas posibilidades de que el acuerdo sea denunciado por alguna de las partes, pues ha demostrado ser beneficioso para el intercambio de unos 1,5 billones de dólares entre las tres economías.
- Un monto importante en un contexto de presiones inflacionarias y crecimiento económico débil a nivel global. No obstante, la revisión se encamina a un limbo negociador marcado por la cautela del Gobierno mexicano y la presión de Estados Unidos.
- Al renunciar a una negociación rápida, la Administración de Sheinbaum compra tiempo, pero también traslada preocupaciones a la inversión y evidencia las asimetrías que mantiene frente a un socio cada vez más proteccionista.
Más que una revisión técnica, lo que se perfila es una negociación prolongada y con riesgo de politizarse, donde México juega a no perder, aunque eso implique posponer definiciones clave para su economía.
“No queremos que la parte más política de elecciones que hay en Estados Unidos y posteriormente en México influya, sino que sea realmente una visión de largo plazo de las tres economías”, señaló Sheinbaum.
- Ante esto, se da por sentado que el escenario ideal para México, de una extensión unánime por 16 años adicionales con una nueva fecha de expiración en 2042, será intercambiada por una prolongación con conversaciones contínuas hasta que se acuerde, o no, una renovación por 16 años antes de 2036.
- Oscar del Cueto, presidente de la AmCham México, considera que el TMEC sigue siendo el foro para “norteamericanizar” los productos que consume este gigantesco mercado y que seguirá ofreciendo ventajas competitivas a las empresas que ven a México como base de manufactura y exportación.
No obstante, sostiene que las empresas deben entender, y ajustarse, a que Washington no va a abandonar su política arancelaria en áreas medulares para su economía y su base de votantes.
- “Ya nos quedó claro el mensaje: no más ‘free trade’, no van a desaparecer las tarifas”, explicó el empreario en su reciente participación en el Consejo de las Américas en Ciudad de México. Así describió el mensaje transmitido por el representante comercial de EE UU, Jamieson Greer, en su visita oficial de hace tres semanas.
La próxima reunión será el 28 de mayo y allí se oficializarán los próximos pasos. “Creemos que el 1 de julio no va a ser el cierre total. Hay mucho que integrar:
- El tema de inteligencia artificial (IA), que no está, los derechos de autor y cómo hacemos más productivos los intercambios (…) no vamos a olvidarnos del acuerdo, va a ser ajustado. Un acuerdo 2.2 manejado por Trump”, indicó el también presidente en México de la ferroviaria Canadian Pacific Kansas City (CPKC).
Un acuerdo sin Trump
- Por su parte, Luis de la Calle, director general de CMM Consultores y un miembro del equipo que negoció el tratado vigente, forma parte de un pequeño –aunque creciente– grupo que piensa que tal vez es mejor para México esperar que el republicado termine su mandato, para luego enfilar el futuro comercial del bloque norteamericano.
Explica que, de hecho, el equipo original determinó el 2026 para la revisión calculando que Trump ya no estaría en el poder, incluso si se reelegía inmediatamente.
- “Recordarán que la posición original del presidente Trump fue que hubiera una sunset clause, cláusula del ocaso: que cuando llegáramos a 2026 terminara el acuerdo a menos que Estados Unidos, México y Canadá hicieran una determinación positiva de que querían que se extendiera. México y Canadá eso no lo aceptamos y se consiguió un mecanismo de revisión”, añadió.
Esa extensión puede ser utilizada a favor del país, insistió.
- “México tiene que ser muy estratégico, no debemos apresurarnos a tener un mal acuerdo con EE UU y Canadá, no hay ninguna razón. Si de aquí al 30 de junio no nos ponemos de acuerdo el tratado no desaparece, sigue adelante”, puntualizó.
- La presidenta recientemente nombró refuerzos para la mesa negociadora, agregando perfiles técnicos en materia agrícola, financiera e industrial, con la visión de que serán los detalles los que inclinen la balanza.
- También, anunció un ambicioso programa de incentivos para el sector privado, que incluye facilidades fiscales y para tramitar permisos en sectores cruciales para la fortaleza productiva.
México llegará al encuentro con una posición exportadora sólida, pero con varios frentes sensibles abiertos que marcarán la discusión.
- Persisten tensiones en torno a la política energética y su apertura al capital privado, una disputa por el maíz transgénico y pesa la intención del vecino de incrementar el contenido regional en las reglas de origen del sector automotriz.
Uno de los puntos más sensibles son los aranceles que ha impuesto Trump al acero, aluminio y jitomate, que han golpeado la producción local y sus precios.
- Al mismo tiempo, México busca impulsar el nearshoring, aunque factores como la inseguridad física y la certidumbre jurídica pesan cada vez más en las decisiones empresariales.
Y, en el trasfondo, se incrementa el ruido por la campaña en Washington de cara a las elecciones intermedias de noviembre, además del renovado acercamiento con China, que podría reanimar las dudas sobre el interés por la relocalización de las cadenas productivas al país.
“Nos sorprendió bastante ver al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, prácticamente tirar la toalla en su intento de lograr una revisión rápida del TMEC, casi dos meses antes de la fecha límite de julio”, consideró la firma de gestión patrimonial Bradesco BBI, en una nota de análisis.
“En nuestra opinión, el cambio de postura de Ebrard y el reconocimiento público de posibles retrasos o revisiones anuales no benefician en absoluto a México en estas negociaciones, especialmente considerando la cooperación sin precedentes que México ha demostrado en materia de migración, seguridad y elevación de las barreras comerciales con China”, dijo en referencia a las más de 1.400 fracciones arancelarias que introdujo el país latinoamericano a sus importaciones asiáticas.
- La banca de inversión brasileña relató que realizó una visita de exploración junto con potenciales inversionistas extranjeros al mercado industrial de la ciudad fronteriza de Tijuana esta semana.
- “Confirmamos una importante demanda latente de empresas que buscan establecer operaciones en México, aunque muchas se mantienen a la expectativa para ver cuáles serán finalmente las reglas del juego arancelario.
Si bien el Gobierno federal podría estar haciendo lo posible por fomentar la inversión privada nacional, eliminar este obstáculo y dejar atrás estas negociaciones con EE UU sería el factor más relevante a corto plazo”, concluyó. /PUNTOporPUNTO























