Cocinar, limpiar, cuidar a los hijos y sostener millones de hogares en México tiene un peso económico que rara vez aparece en los salarios o presupuestos públicos.
- Aunque no se trata de una remuneración oficial, el trabajo doméstico y de cuidados realizado por millones de madres no sólo sostiene la vida cotidiana del país, también impacta directamente en la generación de riqueza y en el ingreso disponible de los hogares mexicanos al sustituir servicios que de otra forma implicarían un gasto familiar.
- Con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y estimaciones de especialistas del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), las labores del hogar y de cuidados que realizan millones de madres en México equivalen a alrededor de 44 pesos por hora.
- La estimación se obtiene al considerar el valor económico anual del trabajo no pagado hecho por las mujeres (82 mil 339 pesos por persona durante 2024, según datos del Inegi) y el tiempo promedio destinado semanalmente a dichas tarea, que oscila entre 35 y 38 horas.
De acuerdo con la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de Inegi, las labores domésticas y de cuidados en México tienen un valor económico cercano a 8 billones de pesos, equivalente a 26 por ciento del producto interno bruto (PIB).
“Si fueran un sector económico, serían el más grande del país, más grande que la industria manufacturera o el comercio”, aseguró la coordinadora de Sociedad Incluyente del Imco, Paola Vázquez.
- El estudio del Inegi contempla actividades como preparar alimentos, limpiar, lavar ropa, planchar y cuidar a niños, adultos mayores o personas enfermas.
- Aunque las cifras no corresponden exclusivamente a madres, el Instituto Mexicano para la Competitividad señaló que reflejan una realidad marcada por la desigualdad de género, pues tres de cada cuatro personas que realizan labores de cuidado en México son mujeres, en su mayoría madres.
- De acuerdo con el dato más reciente del Inegi, en México hay 33 millones 709 mil 740 mujeres de entre 15 y 49 años, de cuales 62.9 por ciento declaró hasta 2023 ser madre.
Trabajo femenil, más duro que el masculino
- La carga también se refleja en el tiempo destinado a dichas tareas: mientras las madres dedican entre 35 y 38 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados, los padres entre 15 y 16 horas, es decir, menos de la mitad.
Para la coordinadora de Sociedad Incluyente del Imco, gran parte de la vida cotidiana y de la economía depende de esas labores invisibles.
- La Organización de las Naciones Unidas, a través de ONU Mujeres, ha señalado que el trabajo de cuidados no remunerado sostiene a familias, comunidades y economías, aunque históricamente no aparece en las estadísticas ni en los presupuestos públicos.
“Mano de obra especializada”
Además de las estimaciones del Inegi, otra forma de dimensionar el trabajo de las madres es calcular cuánto costaría contratar por fuera los servicios que se suele realizar en el hogar.
- El cálculo considera actividades como el cuidado de hijos, la preparación de alimentos y la limpieza de la casa. De acuerdo con datos de plataformas de contratación y cifras oficiales, estas labores pueden representar ingresos mensuales cercanos a 20 mil pesos si fueran remuneradas de manera individual.
- Para dimensionar la cifra, un ingreso de ese nivel en México suele encontrarse en empleos especializados del sector tecnológico y digital, según el portal Indeed, como programación, análisis de datos, soporte TI, ciberseguridad, diseño UX/UI, producción audiovisual y marketing digital.
Dobles jornadas
En el territorio mexicano, siete de cada 10 mujeres que participan en el mercado laboral son madres; sin embargo, según el IMCO, ellas enfrentan peores condiciones que las mujeres que no tienen hijos.
- En el caso de las madres trabajadoras y jefas de hogar, la situación suele traducirse en dobles jornadas: empleo remunerado y trabajo doméstico y de cuidados.
- La especialista también advirtió que existe una “penalización” económica asociada a la maternidad, pues entre más hijos tiene una mujer, mayores son las afectaciones en sus ingresos.
- “Las madres con cinco hijos o más perciben ingresos hasta 29 por ciento más bajos que las otras”, afirmó.
Pese a ello, el trabajo de cuidados sigue siendo un pilar invisible de la economía mexicana. “En realidad, no estaríamos trabajando o estudiando si alguien no estuviera cuidando de nosotros, si alguien no nos alimentara o lavara nuestra ropa”, aseveró.
El valor real de los cuidados: 8 billones de pesos
Cocinar, limpiar, cuidar hijos, atender adultos mayores y mantener funcionando los hogares mexicanos representa un valor económico cercano a los 8 billones de pesos anuales, equivalente a 26 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
- De acuerdo con el organismo autónomo aunque este trabajo no recibe salario, se estima que las labores realizadas principalmente por madres mexicanas equivalen a alrededor de 44 pesos por hora.
- La cifra surge al considerar que el valor anual del trabajo no remunerado de las mujeres alcanzó 82 mil 339 pesos por persona durante 2024, mientras que las madres destinan entre 35 y 38 horas semanales a tareas domésticas y de cuidados.
- Las cifras evidencian además una marcada desigualdad de género. Tres de cada cuatro personas que realizan trabajo de cuidados en México son mujeres y, en su mayoría, madres.
Actualmente, México cuenta con más de 33.7 millones de mujeres entre 15 y 49 años, de las cuales 62.9 por ciento son madres, según datos del Inegi.
Informalidad y la “penalización por maternidad”
La precariedad también alcanza a quienes sí participan en el mercado laboral formal o informal. Siete de cada 10 mujeres económicamente activas en México son madres, pero enfrentan condiciones laborales más adversas que las mujeres sin hijos.
- Un 58 por ciento de las madres trabajan en la informalidad, frente a 50 por ciento de las mujeres sin hijos, situación que implica menores ingresos, falta de seguridad social y mayor incertidumbre laboral.
Además, muchas enfrentan dobles jornadas: empleo remunerado durante el día y trabajo doméstico al regresar a casa. La llamada “penalización por maternidad” también impacta directamente en los ingresos.
¿Cuánto costaría contratar estos servicios?
Especialistas advierten que mientras más hijos tiene una mujer, mayores son las afectaciones económicas.
- Las madres con cinco hijos o más perciben ingresos hasta 29 por ciento menores que las mujeres sin hijos.
- El costo real de estas actividades también permite dimensionar la carga económica invisible que asumen millones de mujeres.
Contratar por separado servicios de limpieza, cocina y cuidado infantil podría representar gastos cercanos a 20 mil pesos mensuales por hogar.
Mujeres subsidian con más de 5 bdp carencia de un Sistema de Cuidados
Las mujeres en México, además de las carencias materiales, se enfrentan a una pobreza del tiempo. Sobre ellas se recarga el trabajo de cuidados no remunerado, el cual equivale a casi una parte de lo que genera la economía del país, sin que la política pública disponga de los recursos suficientes para modificar de manera estructural esta desigualdad frente a los hombres, destacó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
- “Las mujeres concentran la mayor parte del trabajo no remunerado —doméstico y de cuidados— con un promedio de 40.9 horas semanales, más del doble que los hombres (19.5 horas).
- Esta brecha se intensifica en edades centrales del ciclo de vida, lo que limita oportunidades de empleo, formación y descanso”, subraya el CIEP con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con datos de Inegi reportados para 2024, el trabajo no remunerado en México representó 23 por ciento del producto interno bruto (PIB), poco más de 8 billones de pesos, y tres cuartas partes de él está subsidiado por el tiempo de las mujeres, sobre las que se recargan los trabajos domésticos y los de cuidados, que en muchos países son un servicio público.
- A detalle, los datos del Inegi muestran que el tiempo de las mujeres mexicanas subsidia el equivalente a 5.7 billones de pesos, o 17 por ciento del PIB; mientras la contribución de los hombres se queda en 2.3 billones de pesos, o el equivalente a 7 por ciento de lo que genera la economía en un año.
Medido en tiempo, por cada hora de trabajo no remunerado que realizó un hombre, una mujer hizo poco más de dos horas, acotó el CIEP.
- Visto de otra manera, prácticamente cada mujer subsidia con 99 mil 539.7 pesos el trabajo no remunerado en México, mientras cada hombre estaría aportando 47 mil 515.1 pesos cada año.
- Esto es resultado de que las mujeres no solo trabajan más en términos absolutos (83.1 horas a la semana, frente a 70.8 de los hombres) sino que les queda menos tiempo para actividades que les podría generar un ingreso.
El CIEP apunta que “las mujeres han incrementado su participación en el trabajo remunerado sin que se compense con distribución desigual del tiempo que se expresa en dobles o triples jornadas” para muchas de ellas, pues deben combinar empleo, traslados y responsabilidades del hogar y de cuidado.
También entre las mujeres hay diferencias, señala el CIEP. La carga de trabajo no remunerado en ellas se duplica a partir de los 20 años y se mantiene con más de 35 horas semanales hasta los 60 y más. Incluso entre las jóvenes de 30 a 34 años este peso es el mayor.
Con la llegada de la primer mujer a la presidencia de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se incluyó el Anexo Transversal 31 en el presupuesto público. Este conjunto de programas presupuestarios lleva por nombre “Consolidación de una Sociedad de Cuidados”, un pendiente para reducir la carga de trabajo no remunerado en las mujeres y con ello abordar las históricas desigualdades económicas frente a los hombres.
- No obstante, su peso presupuestal se ha quedado en lo simbólico. Con 468 mil 641.5 millones de pesos para 2026, el Anexo Transversal 31 equivale a 1.26 por ciento del PIB. Esto exhibe, subraya el CIEP, que apenas alcanza el 5.42 por ciento del valor económico del trabajo no remunerado en el país y el 4.6 por ciento del gasto presupuestario total.
- El CIEP destaca que otro de los obstáculos del Anexo 31, integrado por 47 programas presupuestarios, es que está altamente concentrado en transferencias monetarias (64.1 por ciento del total), mientras que la provisión directa de bienes, servicios o actos de impacto cultural representa apenas el 35.9 por ciento.
Esto implica un alivio de ingresos, pero no una modificación estructural para que el Estado provea los cuidados que hasta ahora subsidia el tiempo de las mujeres. “Por lo que, el esfuerzo presupuestario no se traduce en una estrategia sistemática de reducción de la pobreza de tiempo ni en un proceso efectivo de desfamiliarización del cuidado”, sostiene el análisis del CIEP. /PUNTOporPUNTO
Documento Íntegro a Continuación:
https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2026/05/MadresEnElMercadoLaboral_IMCO-1.pdf























