¿Y si se legalizara la cocaína?

En los últimos años se ha ventilado la versión de una posible legalización de la mariguana como una medida para contribuir a reducir su tráfico ilegal y su consumo. Aquí mismo la hemos apoyado en ese sentido.
Pero un destacado estudioso del tema del tráfico de drogas en los Estados Unidos fue más allá, y dibujó lo que podría suceder con el crimen organizado en una Latinoamérica con una legalización de la cocaína y los opiáceos.
Jonathan Caulkins, destacado académico de la Carnegie Mellon University, propone un modelo vanguardista para la política de drogas, que incluye pensar un mundo en el cual la cocaína y los opiáceos, como la heroína, ya no estén totalmente prohibidos en toda Latinoamérica.
En el artículo publicado en inglés llamado After the Grand Fracture: Scenarios for the Collapse of the International Drug Control Regime, Caulkins no aventura una respuesta acerca de cuándo la cocaína o la heroína llegarán a estar en los mercados legales de la región, o ni siquiera si ello ocurrirá.
Pero lo que sí dice es lo que pasaría con la legalización en un país de transbordo como Honduras, medida que tendría efectos diferentes a los producidos por la regulación de la producción de cocaína en un país cocalero como Colombia, Perú o Bolivia, o en un país de tránsito final como México.
Entonces, ¿qué pasaría en México si alguno de los países tradicionalmente cocaleros legalizara la producción y venta de cocaína?¿Cómo se afectaría el crimen organizado en nuestro país?¿México seguiría esa línea y legalizaría también?
Por ejemplo, si Bolivia regulara la producción de cocaína pero las drogas siguieran canalizándose a través de México, nuestro país podría verse tentado a legalizarla, porque en lugar de seguir sufriendo las consecuencias de la violencia asociada a la guerra contra las drogas, se podría optar por democratizar la posesión de cocaína antes de enviarla a Estados Unidos.
Si a los ciudadanos mexicanos se les permitiera poseer cocaína legalmente, las operaciones de tráfico de drogas a pequeña escala a través de la frontera podrían aumentar considerablemente, lo cual en teoría disminuiría el poder y la influencia de los carteles.
Pero, si se presentara un escenario en el que empresas asentadas en países como Brasil enviaran legalmente cocaína a puertos estadounidenses, nuestro país tendría muchos menos incentivos para legalizar la cocaína, y parte de la violencia del narcotráfico teóricamente desaparecería por sí sola.
Interesante lo que afirma este catedrático, pero lo cierto es que aun si los grupos criminales mexicanos perdieran los ingresos provenientes del narcotráfico, eso no necesariamente resolvería todos los problemas de seguridad del país.
La atomización de los carteles ha llevado al surgimiento de grupos delictivos más pequeños que están diversificando su portafolio criminal con delitos que afectan más directamente a la población local, como la extorsión y el secuestro.
Si avanzaran estas propuestas vanguardistas imaginemos entonces un tercer escenario en donde tendremos el peor de los mundos: un país con cocaína legalizada, con un sistema de justicia obsoleto, una policía corrupta y poco confiable, y a grupos delincuenciales que ya no trafican droga, pero cometen los más diversos y atroces delitos.
Afortunadamente solo es un escenario hipotético en el que hay que entender que las reformas radicales como las más modestas podrían afectar la seguridad y el crimen organizado en todo sentido, para bien o para mal.
PARA EL REGISTRO Dice el diccionario que un enemigo es el contrario, opuesto a algo. La palabra enemigo deriva del latín “inimicus”, no amigo. Un enemigo es una persona que actúa con mala voluntad hacia otra y le desea o hace mal. En la guerra, enemigo es el soldado o servidor de las fuerzas que combaten contra las propias. Enemigo también se le dice al compatriota cuando traiciona a su país…  en nuestro país, enemigos son los delincuentes que trafican drogas, secuestran, violan, matan y someten a la ciudadanía. Un ávido lector de Twitter señala a Apuntes y Relatos como una columna en la que se hace apología del narcotráfico. En honor a la verdad, a veces sí quisiéramos escribir acerca de nuestros viajes o vivencias por el mero hecho de entretener como muchos, pero la seguridad y el narcotráfico es el tema que nos atañe, este es el servicio social que nos apasiona y siempre hemos pensado que es mejor conocer al enemigo que negarlo u ocultarlo como —precisamente— muchos otros lo hacen. Aquí seguiremos informando. Gracias y buen inicio de semana.
 
 

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